¿Por qué los Testigos de Jehová pagaron en dinero efectivo el acuerdo más grande de su historia?
http://www.silentlambs.org/WhyJWPay.htm
http://www.cultnews.com/archives/000043.html
5 de marzo de 2003
Traducido Por David García
El pago por un acuerdo más grande en la vida, pagado en la historia de los Testigos de Jehová ocurrió este pasado octubre, pero nada se ha dicho todavía en las noticias.
La Sociedad de Biblia y Tratados Watchtower, que es la organización sombrilla para más de 6 millones de Testigos mundialmente le pagaron a Frances Coughlin la suma de un millón quinientos cincuenta mil dólares para no dejar un jurado decidir la demanda legal por negligencia craza en un caso de muerte.
La familia que sobrevive a Frances Coughlin demandó a los Testigos de Jehová, también conocidos como La Sociedad de Biblia y Tratados Watchtower, en la corte suprema del Estado de Connecticut, en Milford (CV-00-0072183 S).
El demandado principal fue un “Betelita”, u obrero del ministerio a jornada completa, quien manejaba temeraria y negligentemente en un tiempo malo y le quitó la vida a la Señora Coughlin, una madre y abuela, el 8 de octubre de 1998.
Ese Betelita llamado Jordon Johnson viajaba de “Betel”, que tiene hospedaje para sus obreros a jornada completa en Patterson, Nueva Jersey y en Brooklyn Nueva York, a un Salón del Reino de los Testigos al cual él estaba asignado en Derby, Connecticut.
A Johnson se le encontró culpable de homicidio involuntario manejando un vehículo, pero sólo sirvió 30 días de cárcel y se le sentenció a dos años de probatoria. Como consecuencia, él y los Testigos de Jehová enfrentaron una demanda civil por los familiares que sobreviven a la Señora Coughlin por daños y perjuicios.
¿Por qué la organización de los Testigos estuvo dispuesta a pagar un millón quinientos cincuenta mil dólares?
Al parecer porque un problema mayor de “agencia” estaba en juego.
Agencia es la palabra utilizada para expresar una relación entre la parte principal y su agente, a través de quien la parte principal proyecta su poder ó adelanta algún propósito. Y a la parte principal puede hacérsele responsable por las acciones de su agente.
Los Testigos de Jehová contendieron que Jordania Johnson actuó solo, y que él no era su agente en el momento que causó el fatal accidente automovilístico.
Pero los abogados del demandante, Joel Faxon de Koskoff, Koskoff & Bieder, reclamaron a nombre de sus clientes que Jordania Johnson estaba sirviendo como un Betelita y agente de la organización en ese momento y estaba llevando los designios de ellos, por consiguiente, los Testigos de Jehová son responsables de sus acciones.
Se obtuvieron documentos interiores a través del proceso de descubrimiento de pruebas y el testimonio que se dio a través de las deposiciones, las que clarificaron y probaron el punto de vista de Faxon.
“Se me retuvo como testigo experto y consultor para este caso por los abogados del demandante.”
“Mi tarea era ayudar en el proceso del descubrimiento de pruebas, proporcionar la investigación y en general ayudar a formar la base para comprender cómo los testigos de Jehová emplean, utilizan y controlan los Betelitas y a otros dentro de su organización. Y finalmente, también habría testificado como perito para la corte.”
Ese testimonio habría incluido explicar en términos bien claro cómo la dinámica de la organización, el adoctrinamiento y los objetivos de los Testigos de Jehová impactan a los miembros individuales y más específicamente los obreros a tiempo-completo como el Betelita Jordania Johnson.
Pero el primer día del juicio los Testigos de Jehová decidieron que ellos no querían que un jurado decidiera este caso y en cambio le pagaron la suma de un millón quinientos cincuenta mil dólares al demandante.
La organización que reclama estar esperando el ineludible seguro-eminente “fin del mundo” decidió arreglar todo en una movida pragmática para así proteger sus intereses a largo plazo y a varios billones de dólares en recursos acumulados.
¿De nuevo, por qué los Testigos harían esto si ellos realmente creyeran que no tenían responsabilidad de obligación significante?
Ciertamente el costo para completar el caso en la corte habría sido menos de un millón quinientos cincuenta mil dólares. ¿Por qué no permitir que un jurado lo decidiera?
No obstante, los ilusorios astutos Testigos comprendieron que había demasiado en juego y no querían arriesgarse a alcanzar un veredicto de “culpabilidad”.
Actualmente la organización conocida como los Testigos de Jehová enfrentan un sinnúmero creciente de demandas legales por miembros anteriores quienes sienten que la organización les ha provocado daños.
Lesiones personales según se alega fueron causadas por los ancianos y otros actuando conforme a las políticas y doctrinas de la organización, que incluyen asuntos como las transfusiones de sangre y abuso sexual.
Aparentemente para proteger sus recursos, la Sociedad Watchtower de los Testigos de Jehová y su muchas congregaciones de los salones del Reino en los recientes años han creado una miríada de entidades corporativas para al parecer contener la obligación de responsabilidad.
Es decir, cada corporación aparentemente es sólo responsable por sus propias acciones específicas y no las acciones de otros. De nuevo, esto parece ser un acercamiento legal bastante pragmático para proteger los cuantioso bienes adquiridos por los Testigos de Jehová en más de un siglo.
¿Pero por qué si entonces los Testigo de Jehová no obstante no son responsables o adeudos por las acciones de sus agentes que incluyen los ancianos y otros a lo largo de su inmensa red de distritos y salones del Reino?
Bien, ahora ustedes pueden ver por qué el cheque se hizo enseguida por la suma convenida de un millón quinientos cincuenta mil dólares en el caso de Coughlin.
Los Testigos de Jehová aparentemente estaban preocupados sobre lo qué un precedente legal por un jurado podría establecer, esto podría afectar las otras demandas legales pendientes en su contra o las potencialmente posibles que vendrán en el futuro contra la organización.
Muchas personas parecen pensar que los Testigos de Jehová o la Sociedad de Biblia y Tratados Watchtower se enfoca en el fin del mundo y en un reino que vendrá. Por lo menos ésa es la impresión que muchos tienen cuando sus miembros vienen tocando sus puertas.
Pero a través del caso de Coughlin un punto de vista muy diferente emerge sobre esta organización, cual indica parecerse más a un negocio comercial protegiendo sus recursos mundanos y se enfoca en el saldo final.
Rick Ross
Más sobre los Testigos de Jehová en:
www.elevangeliodelreino.org
DISCORDIAS EN LA IGLESIA DEL PRIMER SIGLO: UNA HISTORIA DE NUNCA ACABAR


Por Mario A Olcese (Apologista)
Divisiones por seguir a hombres
“Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer. Porque he sido informado acerca de vosotros, hermanos míos, por los de Cloé, que hay entre vosotros contiendas. Quiero decir, que cada uno de vosotros dice: Yo soy de Pablo; y yo de Apolos; y yo de Cefas; y yo de Cristo. ¿Acaso está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿O fuisteis bautizados en el nombre de Pablo?” (1 Cor. 1:10-13)
“Pues en primer lugar, cuando os reunís como iglesia, oigo que hay entre vosotros divisiones; y en parte lo creo. Porque es preciso que entre vosotros haya disensiones, para que se hagan manifiestos entre vosotros los que son aprobados” (1 Cor. 11:18,19).
Divisiones por genealogías y fábulas
“Como te rogué que te quedases en Efeso, cuando fui a Macedonia, para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina, ni presten atención a fábulas y genealogías interminables, que acarrean disputas más bien que edificación de Dios que es por fe, así te encargo ahora” (1 Tim. 1:4).
“Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas, disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales” (1 Tim. 6:3-5).
Divisiones por la primacía
“Y llegó a Capernaum; y cuando estuvo en casa, les preguntó: ¿Qué disputabais entre vosotros en el camino? Mas ellos callaron; porque en el camino habían disputado entre sí, quién había de ser el mayor” (Mar. 9:33,34).
“Yo he escrito a la iglesia; pero Diótrefes, al cual le gusta tener el primer lugar entre ellos, no nos recibe. Por esta causa, si yo fuere, recordaré las obras que hace parloteando con palabras malignas contra nosotros; y no contento con estas cosas, no recibe a los hermanos, y a los que quieren recibirlos se lo prohíbe, y los expulsa de la iglesia. Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo, no ha visto a Dios” (3 Juan 1:9-11).
“Entonces se levantaron unos de la sinagoga llamada de los libertos, y de los de Cirene, de Alejandría, de Cilicia y de Asia, disputando con Esteban. Pero no podían resistir a la sabiduría y al Espíritu con que hablaba” (Hech. 6:9,19).
Divisiones por racismo
“Oyeron los apóstoles y los hermanos que estaban en Judea, que también los gentiles habían recibido la palabra de Dios. Y cuando Pedro subió a Jerusalén, disputaban con él los que eran de la circuncisión, diciendo: ¿Por qué has entrado en casa de hombres incircuncisos, y has comido con ellos?” (Hechos 11:1-3).
“Y después de mucha discusión, Pedro se levantó y les dijo: Varones hermanos, vosotros sabéis cómo ya hace algún tiempo que Dios escogió que los gentiles oyesen por mi boca la palabra del evangelio y creyesen” (Hechos 15:7).
“Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos. Porque tales personas no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres, y con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos” (Rom.16:17,18).
“Pues me temo que cuando llegue, no os halle tales como quiero, y yo sea hallado de vosotros cual no queréis; que haya entre vosotros contiendas, envidias, iras, divisiones, maledicencias, murmuraciones, soberbias, desórdenes” (2 Cor. 12:20).
Divisiones por la imposición de un dogma o una ley
“Pero evita las cuestiones necias, y genealogías, y contenciones, y discusiones acerca de la ley; porque son vanas y sin provecho. Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo, sabiendo que el tal se ha pervertido, y peca y está condenado por su propio juicio” (Tito 3:9-11).
“Estos son los que causan divisiones; los sensuales, que no tienen al Espíritu” (Judas 19).
“Entonces algunos que venían de Judea enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos. Como Pablo y Bernabé tuviesen una discusión y contienda no pequeña con ellos, se dispuso que subiesen Pablo y Bernabé a Jerusalén, y algunos otros de ellos, a los apóstoles y a los ancianos, para tratar esta cuestión…Y después de mucha discusión, Pedro se levantó y les dijo: Varones hermanos, vosotros sabéis cómo ya hace algún tiempo que Dios escogió que los gentiles oyesen por mi boca la palabra del evangelio y creyesen” (Hechos 15:1,2,7).
“Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud. He aquí, yo Pablo os digo que si os circuncidáis, de nada os aprovechará Cristo. Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a guardar toda la ley. De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído. Pues nosotros por el Espíritu aguardamos por fe la esperanza de la justicia; porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor. Vosotros corríais bien; ¿quién os estorbó para no obedecer a la verdad? Esta persuasión no procede de aquel que os llama. Un poco de levadura leuda toda la masa. Yo confío respecto de vosotros en el Señor, que no pensaréis de otro modo; mas el que os perturba llevará la sentencia, quienquiera que sea. Y yo, hermanos, si aún predico la circuncisión, ¿por qué padezco persecución todavía? En tal caso se ha quitado el tropiezo de la cruz. ¡Ojalá se mutilasen los que os perturban! (Gál. 5:1-12)”.
“Entonces pareció bien a los apóstoles y a los ancianos, con toda la iglesia, elegir de entre ellos varones y enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé: a Judas que tenía por sobrenombre Barsabás, y a Silas, varones principales entre los hermanos; y escribir por conducto de ellos: Los apóstoles y los ancianos y los hermanos, a los hermanos de entre los gentiles que están en Antioquía, en Siria y en Cilicia, salud. Por cuanto hemos oído que algunos que han salido de nosotros, a los cuales no dimos orden, os han inquietado con palabras, perturbando vuestras almas, mandando circuncidaros y guardar la ley, nos ha parecido bien, habiendo llegado a un acuerdo, elegir varones y enviarlos a vosotros con nuestros amados Bernabé y Pablo, hombres que han expuesto su vida por el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Así que enviamos a Judas y a Silas, los cuales también de palabra os harán saber lo mismo. Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien” (Hechos 15:22-29).
“Después, pasados catorce años, subí otra vez a Jerusalén con Bernabé, llevando también conmigo a Tito. Pero subí según una revelación, y para no correr o haber corrido en vano, expuse en privado a los que tenían cierta reputación el evangelio que predico entre los gentiles. Mas ni aun Tito, que estaba conmigo, con todo y ser griego, fue obligado a circuncidarse; y esto a pesar de los falsos hermanos introducidos a escondidas, que entraban para espiar nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesús, para reducirnos a esclavitud, a los cuales ni por un momento accedimos a someternos, para que la verdad del evangelio permaneciese con vosotros. Pero de los que tenían reputación de ser algo (lo que hayan sido en otro tiempo nada me importa; Dios no hace acepción de personas), a mí, pues, los de reputación nada nuevo me comunicaron. Antes por el contrario, como vieron que me había sido encomendado el evangelio de la incircuncisión, como a Pedro el de la circuncisión (pues el que actuó en Pedro para el apostolado de la circuncisión, actuó también en mí para con los gentiles), y reconociendo la gracia que me había sido dada, Jacobo, Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, nos dieron a mí y a Bernabé la diestra en señal de compañerismo, para que nosotros fuésemos a los gentiles, y ellos a la circuncisión. Solamente nos pidieron que nos acordásemos de los pobres; lo cual también procuré con diligencia hacer. Pero cuando Pedro vino a Antioquía, le resistí cara a cara, porque era de condenar. Pues antes que viniesen algunos de parte de Jacobo, comía con los gentiles; pero después que vinieron, se retraía y se apartaba, porque tenía miedo de los de la circuncisión. Y en su simulación participaban también los otros judíos, de tal manera que aun Bernabé fue también arrastrado por la hipocresía de ellos. Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar?” (Gál. 2:1-14)
División por celos, contiendas y envidias
“Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa” (Sant. 3:14-16).
“Sino que el hermano con el hermano pleitea en juicio, y esto ante los incrédulos? Así que, por cierto es ya una falta en vosotros que tengáis pleitos entre vosotros mismos. ¿Por qué no sufrís más bien el agravio? ¿Por qué no sufrís más bien el ser defraudados? Pero vosotros cometéis el agravio, y defraudáis, y esto a los hermanos” (1 Cor. 6:6-8).
“De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres? Porque diciendo el uno: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois carnales? ¿Qué, pues, es Pablo, y qué es Apolos? Servidores por medio de los cuales habéis creído; y eso según lo que a cada uno concedió el Señor. Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios. Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento” (1 Cor.3:1-6).
División por causa de ministros falsos, con deseos de ganancia material deshonesta (codicia), son inmorales, desenfrenados, mundanos
“Porque hay aún muchos contumaces, habladores de vanidades y engañadores, mayormente los de la circuncisión, a los cuales es preciso tapar la boca; que trastornan casas enteras, enseñando por ganancia deshonesta lo que no conviene” (Tito 1:10,11).
“Sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio; y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío. Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores, mientras que los ángeles, que son mayores en fuerza y en potencia, no pronuncian juicio de maldición contra ellas delante del Señor. Pero éstos, hablando mal de cosas que no entienden, como animales irracionales, nacidos para presa y destrucción, perecerán en su propia perdición, recibiendo el galardón de su injusticia, ya que tienen por delicia el gozar de deleites cada día. Estos son inmundicias y manchas, quienes aun mientras comen con vosotros, se recrean en sus errores. Tienen los ojos llenos de adulterio, no se sacian de pecar, seducen a las almas inconstantes, tienen el corazón habituado a la codicia, y son hijos de maldición. Han dejado el camino recto, y se han extraviado siguiendo el camino de Balaam hijo de Beor, el cual amó el premio de la maldad, y fue reprendido por su iniquidad; pues una muda bestia de carga, hablando con voz de hombre, refrenó la locura del profeta. Estos son fuentes sin agua, y nubes empujadas por la tormenta; para los cuales la más densa oscuridad está reservada para siempre. Pues hablando palabras infladas y vanas, seducen con concupiscencias de la carne y disoluciones a los que verdaderamente habían huido de los que viven en error. Les prometen libertad, y son ellos mismos esclavos de corrupción. Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció. Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero. Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno” (2 Pedro 2:9-22).
División por Herejías espantosas
“Manteniendo la fe y buena conciencia, desechando la cual naufragaron en cuanto a la fe algunos, de los cuales son Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a Satanás para que aprendan a no blasfemar”. “Mas evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad. Y su palabra carcomerá como gangrena; de los cuales son Himeneo y Fileto” ( 1 Timoteo 1:19,20, 2 Tim. 2:17).
“Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema” (Gál. 1:6-9).
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