ÁNGELES CAÍDOS MENCINADOS EN LA BIBLIA

 

Ángeles caídos mencionados en la Biblia

 

El Ángel Caído (R. Bellver, 1877), en Madrid (España). 

Abadón (hebreo) o Apolión (griego): Que quiere decir "destructor" o "ruina"; es considerado "El jefe de las langostas. Que es el ángel del abismo" (Apocalipsis 9, 11).

       Asmodeo: Demonio de la maldad y la muerte. Es el espíritu maligno que mató a siete maridos a Sara (Tobías 3, 8); y que fue encadenado en el desierto por San Rafael.

      Beelzebú: "Señor de las moscas", llamado el "príncipe de los demonios" (Mateo 10, 25). Los Fariseos acusaban a Jesús de recibir poder de este espíritu del infierno (Mateo 12, 24; Juan 8, 48-49.52).

     Belial: El "inútil" o el "impío" en hebreo. En los manuscritos del mar muerto, aparece como uno de los nombres del demonio que utilizó San Pablo (2Corintios 6, 15).

       Demonio: Del griego "daimon" significa en plural "espíritus impuros" (Apocalipsis 18, 2), son "malignas fuerzas espirituales del cielo, las cuales tienen mando, autoridad y dominio sobre este mundo oscuro" (Efesios 6, 12). Pueden llegar a ser "legión"; es decir, "muchos" (Marcos 5, 9).

·         Leviatán: Palabra hebrea que traduce "animal solapado", representado en la Biblia en forma de serpiente, cocodrilo, bestia marina o dragón del abismo (Isaías 27, 1). La destrucción de Leviatán por Dios, simboliza la derrota definitiva de los enemigos de Israel.

 

EL CORÁN Y EL DIABLO

 

En el Corán encontramos la rebelión de Iblis, un ángel que desobedeció el mandato de Alá. Como castigo, éste le expulsó de su lado con estas palabras; "Vete de mi presencia; te desprecio y te aparto. En cuanto a los que te sigan, con ellos llenaré los infiernos donde tú mores".

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LOS ÁNGELES DE DIOS

 

LOS ÁNGELES DE DIOS

Angel Pastores 

Por el Dr. Javier Rivas Martínez (MD)

 

Las Escrituras dan mucha información acera de los ángeles de Dios. Los ángeles no han existido siempre, ellos fueron formados por Dios. La Biblia expresa que son parte de la creación de Él; Nehemías 9:6 dice: «Tú hiciste los cielos, y los cielos de los cielos, con todo su ejército»; obviamente, este ejército citado se refiere a los ángeles que Dios creó. En el Salmo 148 dice: «Alabadle, vosotros todos sus ángeles; alabadle, vosotros todos sus ejércitos. . . Alaben el nombre de Jehová; porque Él mandó, y fueron creados». En Colosenses 1:16 de igual manera: «Porque en Él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de Él y para Él.  

En la Biblia no se especifica el tiempo en que los ángeles fueron creados. No hay ninguna referencia de esto. Podría ser que hayan sido creados enseguida de la creación de los cielos y antes de la formación de la tierra, ya que en Job 38:4-7 dice: «. . . se regocijaban todos los hijos de Dios cuando Él fundaba la tierra». 

La Biblia afirma que los creyentes en Cristo serán como los ángeles, pero no afirma que serán como ellos, cosa muy diferente. De acuerdo a las Escrituras, los fieles de Dios juzgarán a los ángeles (1 de Co.6:8).  «La compañía de millares de ángeles» se diferencian de «los espíritus justos hechos perfectos » Es clara la separación del hombre y de los ángeles del cielo. (He. 12:22, 23).  

Los ángeles son sumamente  sabios en conocimiento, mucho más que los hombres, pero no son omniscientes. En 2 de S. dice: «. . . Pero mi señor es sabio conforme a la sabiduría de un ángel de Dios, para conocer lo que hay en la tierra». En Mt. 24:35 Cristo comenta: «Pero el día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles del cielo, sino sólo mi Padre». Los ángeles son más poderosos que cualquier ser humano. En el Salmo 103:20, se da luz  al respecto: «Bendecid a Jehová, vosotros sus ángeles, poderosos en fortaleza, que ejecutáis Su palabra». En 2 de P. 2:11, también: «Mientras que los ángeles, que son mayores en fuerza y potencia, no pronuncian juicio de maldición contra ellas delante del Señor». En 2 Ts. 1:7, 8, de igual forma: «Y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, no obedecen el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo».

Poderoso actos angelicales están descritos en la Biblia. Ejemplo de esto, lo podemos ver en la liberación de los apóstoles de la prisión (Hch. 5:19; 12:7, 23), y en el retiro de la piedra de la tumba de Cristo (cada piedra pesaba aproximadamente cuatro toneladas, era de granito, con una medida de dos metros de diámetro con treinta centímetros de ancho. Ligerita la plumita, ¿no?). Es evidente, el tremendo poder que los ángeles poseen. En el AT.  se enseña que  un solo ángel dio cuenta de ciento ochenta mil solados en una noche (Is.37:36).  

 EL RANGO DE LOS ÁNGELES

 Hay diversos rangos que la Biblia especifica:

 El Ángel de Jehová: Es el más alto de los rangos angelicales. Se hace mención de él en Gn. 16:7-13; 18:16-22; 19:1; 2211-18; 32:24-30; Ex. 3:2, 4; Num. 22:22; Jue. 2:1-4; 6:11-22; 13:2-20: 2 S. 24:16, 17; 1 R. 19:5-7; 2 R. 1:3, 15; 19:35; Zac. 1:11-19; 3:1-6. Los nombres que se le dan a este ser celestial son: El Ángel de Jehová, de la Presencia, el Mensajero del Pacto, y nada tiene que ver, en lo absoluto, con una preencarnación falsa de Cristo.  

LOS QUERUBINES 

Se hace mención de ellos en Gn.3:24; 2 R. 19:15; Ez. 10:1-20; 28:14-16.  Se piensa que cubrir y guardar es el significado de «cherub». Los querubines son más altos en rango que los ángeles y los arcángeles, y tienen relación en la administración del  gobierno celestial delante del trono de Dios.  

LOS SERAFINES 

Se mencionan en Is. 6:2, 6. Son los guardianes de la santidad. En los versículos antes escritos, vemos a los serafines en una actitud de humildad, que limpian al profeta mesiánico de su inmundicia. Su actividad está centrada en la santidad y no en juicios ni en poder. 

LOS ARCÁNGELES 

Sólo se mencionan dos veces como tal dos en la Biblia. La primera es en 1 de Ts. 4:16, y la segunda es Judas 9. El único arcángel que se nombra es Miguel. El comanda sus ángeles  (Ap.12: 7), y es el príncipe de su pueblo Israel (Dn.10:13, 21). 

LOS ÁNGELES COMUNES 

Son innumerables: «Millares y millares le servían, y millones y millones estaban delante de Él » (Dn.10:13; Ap.5:11). El Salmista dice: «Los carros de Dios se cuentan por veintenas de millares de millares. . . » (Sal.68:17).

 

Dios les guarde siempre y que sea de bendición para ustedes el presente escrito, hermanos y amigos que nos visitan.

  

 

EL LEÓN ALADO

 

(Cautiverio babilónico).

 

Del Norte vino la fiera,

Con alas voló sobre Ariel,

Salió de la boca la endecha,

La luz huyó de Israel.

 

Violaron los hijos el Pacto,

Sirvieron al palo y la piedra,

El hambre mató con espanto,

La espada cortó la cabeza.

 

Enjutas caminan las gentes

De pieles oscuras y enfermas,

Los niños fenecen de pestes,

Abrupta cayó la miseria,

 

 

Llevados a tierras de Bel,

Castigo propicio de Dios,

Escarnio carcome Israel:

Que clama rogante perdón.

 

 

 

ÁNGELES EN ACCIÓN EN LA GUERRA DE LOS 6 DÍAS

¿Tuvo Israel ayuda de ángeles en la Guerra de los Seis Días?

 

 

Imagen

 

 http://www.tu.tv/videos/la-guerra-de-los-seis-dias

 

 http://eretz-yisrael.skynetblogs.be/post/5707641/-the-six-day-war-1967

 

Efectivamente así fue. Hace algunos meses vi un documental en dónde entrevistaron a algunos de los integrantes del ejercito Israelí (un general y soldados), y cuentan que cuando se encontraban en las peores circunstancias, solos, perdidos en el desierto, sus enemigos los encontraron, y en el momento que los iban a matar no lo hicieron. Después de un tiempo cuando el general y los soldados les preguntaron a los presos el porqué de no haberlos matado, contestaron: "Como íbamos a luchar contra el ejercito de ángeles que estaba detrás de ustedes?"

 

Un soldado Judío que se había perdido de su patrulla,  y que estuvo caminando en el campo de batalla sin rumbo, se encontró con alrededor de mil soldados enemigos árabes que se rindieron a él, y todos fueron tomados presos por patrullas Judías. Cuando fueron interrogados los detenidos por la razón de su rendición ante un solo enemigo Judío, ellos respondieron: ¿Cómo podíamos enfrentarnos a tantos ángeles que estaban armados  junto al soldado Judío?  

 

Un soldado Judío que había sido atropellado por un tanque enemigo, fue rodeado por una docena de soldados árabes que se aprestaron a rematarlo, cuando súbitamente todos salieron corriendo sin disparar un solo tiro. Cuando después fueron interrogados por el motivo de su huída, ellos dijeron que no pudieron rematar al soldado judío porque inmediatamente aparecieron ángeles armados que les apuntaron con sus rifles.  

 

...Y hay muchas historias más!

 

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LOS HIJOS DE DIOS DE GÉNESIS 6:2

 

LOS “HIJOS DE DIOS” DE GÉNESIS 6:2— LO QUE CREYERON LOS PADRES JUDÍOS Y PATRÍSTICOS SOBRE ÉSTOS

 

Monumental Cemetery Milan

 Monumental Cemetery Milan

 

 

 

Angélico Cupidus y

su novia,             

Cicciolina Fogossi

 

 

 Cabeza de un Titán (Museo Arqueológico Nacional de Atenas)

  Cabeza de un gigante/Titán (Mr. Angelote Cicciolino, jr.)

 

 

 

Los Padres Judíos, al interpretar esta expresión "Hijos de Dios" de Génesis 6:2, invariablemente lo interpretaron como "ángeles". Nada menos que la autoridad W.F. Allbright nos dice eso:

 

"Los Israelitas que oyeron esta sección (Génesis 6.2) creyeron que se refería al coito entre ángeles y mujeres". (1)

 

Filo de Alejandría, un hombre profundamente religioso, escribió un breve y bello resumen sobre este tema, llamado "Sobre los Gigantes". Basando su exposición en la versión Griega de la Biblia, él lo tradujo como "ángeles de Dios". Dice Bamberger, "de haber encontrado la locución ' Hijos de Dios ' en su texto, él con toda seguridad habría estado inspirado para hacer comentarios sobre eso". (2)

 

Filo ciertamente tomó el pasaje de Génesis 6:2 como histórico, explicando que tal como la palabra "alma" se aplica a ambos, a los seres buenos y malos, así también ocurre con la palabra "ángel". A los malos ángeles que siguieron a Lucifer, en un punto del tiempo fallaron en resistir de deseo físico, y sucumbieron a él. Él procede a decir que la historia de los gigantes no es un mito, sino que está allí para enseñarnos que algunos hombres son nacidos terrícolas, mientras que otros nacen celestiales, y lo más alto es ser nacido de Dios. (3)

 

Los Padres Primitivos de la Iglesia creyeron de la misma forma. Hombres como San Justino, Irineo, Atenágoras, Tertuliano, Lactancio, Eusebio, Ambrosio ... todos adoptaron esta interpretación. Según las palabras de los Padres Ante Nicenos, los ángeles cayeron "en el amor impuro de vírgenes, y fueron subyugados por la carne...De esos amantes de vírgenes, por consiguiente, fueron engendrados aquellos que son llamados gigantes". (4) Y otra vez, "... los ángeles delinquieron, y fueron cautivados por el amor y los encantos de las mujeres y engendraron hijos híbridos". (5)

 

En ninguna parte antes el siglo V DC encontramos alguna interpretación para los "Hijos de Dios" fuera de ángeles. ¡No podemos negar el conocimiento de los Padres Judíos de su terminología! Invariablemente tradujeron la locución "Hijos de Dios" como "ángeles". El testimonio de Flavio Josefo, ese colorido cosmopolita e historiador Judío, es también de importancia suprema. En su volumen monumental, "Antigüedades de los judíos," él revela su conocimiento con la tradición de los ángeles caídos asociándose con mujeres de la Tierra. Él no sólo supo de la tradición sino que nos dice cómo los hijos de tal unión tuvieron una súper fuerza humana, y fueron conocidos para su maldad extrema. "Pues la tradición es que estos hombres hicieron  lo que los Griegos dicen que hicieron los llamados gigantes de su mitología". Flavio Josefo procede a agregar que Noé amonestó a esta descendencia de los ángeles para su villanía. (6)

 

Quizá la discusión más conclusiva para interpretar la expresión como "ángeles" es la más simple de todas. Si el escritor de Génesis hubiese querido referirse a los "hijos de Set" él simplemente pudo haberlo dicho así. Si Dios hubiese pretendido ese significado, entonces el verso indudablemente rezaría, "los hijos de Set vieron a las hijas de Caín que eran hermosas..." Pero la Biblia quiso decir algo mucho más siniestro - la unión sexual entre ángeles del Infierno y las malas mujeres de la Tierra. Por la gravedad de tal unión, y sus consecuencias horrendas para la raza humana, Dios se movió para desbaratar la raza híbrida antes de que pudiera destruirse a sí misma - excepto por una familia que no había estado contaminada, la de Noé.

 

Una última meditación con respecto a “hijo de Dios”:

En el Antiguo Testamento, la designación "Hijos de Dios" (bene Elohim) nunca es usada en humanos, sino siempre de seres sobrenaturales que son superiores al hombre pero más bajos que Dios. Para acomodar semejante categoría, sólo una especie es conocida - los ángeles. Y el término "Hijos de Dios" se aplica a ambos, a ángeles buenos y malos. Éstos son los seres de quienes Agustín escribió:

"Como los dioses ellos tienen inmortalidad corpórea, y pasiones como los seres humanos. (2)

La designación "Hijos de Dios" es usada cuatro veces en el Antiguo Testamento, y cada vez es referente a ángeles. Un ejemplo es Daniel 3:25, donde el rey Nabucodonosor mira directamente al horno fogoso y ve a cuatro hombres, "y la forma del cuarto es como de un hijo de Dios". La traducción es diferente y más clara en nuestras versiones modernas, "como un hijo de los dioses". Puesto que Jesús aún no había venido, el "hijo de Dios" habría tenido que ser uno angélico.

Otro ejemplo es Job 38:7 que dice que los Hijos de Dios gritaron a voces por alegría cuando Dios sentó las bases de la Tierra. ¡Los ángeles son las únicas entidades que encajan en esta designación puesto que el hombre no había sido creado en aquel entonces!

En Job 1:6 Job y Job 2:1 los "Hijos de Dios" vinieron a comparecer ante el Señor en el Cielo. Entre los Hijos de Dios está Satanás - una implicación más de que los "hijos de Dios" deben haber sido ángeles.

Puesto que la designación "Hijos de Dios" es consistentemente usado en el Antiguo Testamento para ángeles, es lógico concluir que el término o locución "hijo de Dios" en Génesis 6:2 también se refiere a los ángeles.

 

 

1 W. F. Allbright, From the Stone Age to Christianity (Baltimore: John Hopkins Press, 1940), p.226.

2. Bemard J. Bamberger, Fallen Angels (Philadelphia: The Jewish Publication Society of America, 1952), p. 53.

3. Philo, DeGigantibus, pp. 58-60.

4. The Ante-Nicene Fathers, Vol. 8, pp. 85 and 273.

5. Ibid., p. 190.

6. Josephus, The Work of Flavius Josephus; Antiquities of the Jews (London: G. G. Rutledge), 1.3.1

 

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¿ÁNGELES O CRISTIANOS?

¿QUIÉNES SON LOS SANTOS QUE ACOMPAÑAN A JESUCRISTO EN SU DESCENSO A LA TIERRA?

 

 

 

 

Para que sean afirmados vuestros corazones, irreprensibles en santidad delante de Dios nuestro Padre, en la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos”. (1 Tes. 3:13)

Un buen número de cristianos cree que Jesús regresará del cielo con todos sus santos cristianos que fueron raptados al cielo por él secretamente, siete años antes de la gran tribulación. ¿Es posible eso? La respuesta la da Jesús mismo y el apóstol Pablo:

“Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria” (Mateo 25:31).

“Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras” (Mateo 16:27).

“Y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder (2 Tes. 1:7) 

Entonces los santos que acompañan a Jesús en su descenso del cielo a la tierra no son otros que los santos ÁNGELES DE SU PODER.

 

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ÁNGELES, DEMONIOS, Y ELOHIM

 

 

ÁNGELES, DEMONIOS Y ELOHIM

Por Anthony Buzzard

     

La existencia de "seres espirituales", ambos buenos y malos, es asumida sin cuestionamientos por los escritores bíblicos, y sus puntos de vista son por supuesto compartidos por el Señor Jesús. Pedro, por ejemplo, manifiesta que los ángeles quieren "inclinarse y mirar detenidamente en los asuntos de la salvación", en particular a los sufrimientos del Mesías y los acontecimientos gloriosos que le seguirían (1 Pedro. 1:11, 12). Pedro es consciente también de un grupo de espíritus que están ahora "encarcelados" (1 Pedro 3:19), a quienes Jesús predicó después de su resurrección (seguramente cuando él no estaba muerto!). Este pasaje ha sido el tema de mucha controversia pero no necesita que presente una dificultad insuperable, una vez que nos damos cuenta de que "los espíritus" son más naturalmente entendidos como seres angélicos, y que la proclamación que ellos recibieron fue cumplida por Cristo después de su resurrección de entre los muertos. (El Cristo resucitado es un "espíritu vivificante" en un sentido muy diferente, i.e., como un hombre glorificado, 1 Cor. 15:45.)

     

Jesús fue ejecutado "en la carne," es decir, como un ser humano de "carne y hueso", "vivificado" como un "espíritu" (1 Pedro 3:18). Éste es claramente el lenguaje de la resurrección: "El Padre resucita a los muertos y les da vida" (Juan 5:21). "Él que levantó al Mesías vivificará también vuestros cuerpos mortales" (Rom. 8:11). "En Cristo todos serán vivificados" (1 Cor. 15:22). A estas alturas en la historia humana, Jesús, solo, ha sido "vivificado" por la resurrección. Él se ha convertido en un "Espíritu que imparte vida" (1 Cor. 15:45). Es el destino de los creyentes compartir su vida de resurrección y ser como él, espíritus "que imparten vida"—no, claro está, espíritus incorpóreos, sino investidos con un cuerpo espiritual: Nos levantaremos a la vida en la futura venida de Jesús y se nos dará un "cuerpo espiritual" (1 Cor. 15:44). En otro sitio Pablo dice que debemos ser "hijos de Dios," una nueva raza de gobernantes inmortales con Cristo para ser manifestados en la Segunda Venida (Rom. 8:19. Cp. Lucas 20:36, "hijos de Dios" por la resurrección en la Nueva Era del Reino venidero). Jesús ya ha demostrado algo de esa nueva vida durante sus apariciones post-resurrección a los fieles. Su cuerpo post-resurrección estaba animado y conducido por "espíritu," pero no obstante tangible y visible (Lucas 24:39, 40).

     

Puesto que Jesús fue "hecho vivo" en su resurrección, no hay necesidad para introducir la noción foránea en la discusión de Pedro de que Jesús estaba predicando mientras estaba muerto! La teología popular a menudo pierde el rastro del hecho de que Jesús fue con creces un ser humano, excepcionalmente dotado con el espíritu divino, pero capaz de morir. ¡Toda la personalidad complicada de Jesús murió en la cruz, no una parte de él! Todo el Jesús hombre fue resucitado a la vida como un "espíritu que imparte vida," a través de la resurrección. En esta condición, post-resurrección, él fue para anunciar su triunfo a los "espíritus retenidos en prisión". "Espíritu" es el término constantemente usado de demonios en Mateo, Marcos, y Lucas, y tenemos una referencia clara a los ángeles buenos como espíritus en Hebreos 1:14: "¿No son todos los ángeles espíritus ministradores?" Es algunas veces sostenido que Juan, cuando él escribe: "Amados, no creáis a todo espíritu" (1 Juan 4:1) usa "espíritu" para dar a entender a un hombre. Sin embargo, no son los hombres mismos, sino sus espíritus como el vehículo de la enseñanza que proclaman, que están en cuestión. Hay un uso paralelo en 1 Corintios 14:32: "Los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas". Nos ocupamos aquí de esa parte de la mente que transporta la enseñanza espiritual, ya sea verdadera o falsa. "El espíritu", por consiguiente, no designa al hombre por sí mismo, aunque se usa para describir un "ser espíritu," i.e., un ángel, bueno o malo. Hay evidencia sólida adicional de que Pedro estaba tratando (1 Pedro. 3:19) con ángeles, en el verso 22, sólo tres versos más tarde, donde el triunfo del Jesús resucitado significa que "ángeles, autoridades y los poderes están ahora sujetos a él [Cristo] " (cp. Col. 2:10-15 y también Hechos 23:8, donde espíritu es equivalente aparentemente a demonio).

     

La predicación por Jesús a los espíritus caídos en prisión ocurrió, luego, después de la resurrección.[1] Pedro provee más información acerca de la razón para el encarcelamiento de los espíritus. Ellos fueron desobedientes durante el tiempo antes del diluvio, cuando la paciencia de Dios estaba siendo ejercitada. La referencia es para el período mencionado en Génesis 6. Fue en ese tiempo que los hijos de Dios cohabitaron con las hijas de los hombres. El término "hijos de Dios" ("Bnay Elohim") se refiere más naturalmente a los ángeles: Job 38:7, "cuando los luceros de la mañana cantaron conjuntamente y todos los hijos de Dios (Bnay Elohim gritaron por Alegría". Job 1:6, "los hijos de Dios (Bnay Elohim) vinieron ellos mismos a presentarse ante el Señor y 'el Satán' (ha Satan') vino también entre ellos". Una expresión muy similar es encontrada en Salmo 29:1 y 89:6, “Tributad a Jehová, oh hijos de los poderosos ( 'Bnay Elim'), dad a Jehová la gloria debido a su nombre”.; “Porque ¿quién en los cielos se igualará a Jehová? ¿Quién será semejante a Jehová entre los hijos de los potentados? (' Bnay Elim ') es como el Señor?” Un (no el) hijo de Dios (el Arameo en el cual la sección de Daniel está escrita, que es “var [hijo] Elohim”) aparece en Daniel 3:25, y es evidentemente un ángel.[2] Significativamente, la Septuaginta vierte los hijos de Dios en Génesis 6:2, 4 por “ángeles,"  mostrando cómo los expositores Judíos entendieron sus propias Escrituras. Que los hijos de Dios fuesen hombres justos parece estar excluido por el contexto que concierne a la maldad del mundo pre-diluviano. No hay también una buena razón porqué los hombres justos que se casan con mujeres producirían gigantes! “Los Hijos de Dios” están colocados en una categoría diferente cuando se dice que ellos se casaron con “las hijas de hombres.”

     

Hay, sin embargo, evidencia contundente del Nuevo Testamento para sostener una cohabitación de seres angélicos con mujeres en Génesis 6. El libro de Judas, escrito por un hermano de Jesús, se refiere a los pecados de los ángeles como "dándose ellos mismos a la fornicación e ir tras de carne extraña” (Judas 6, 7). Estas palabras son descriptivas de los pecados de las personas de Sodoma y Gomorra, pero Judas dice que fueron culpables del mismo comportamiento aberrante como los ángeles pecadores. La VA no es tan cristalina como debería ser. El Griego lee como sigue:

 

Los ángeles que no mantuvieron su propia dignidad sino que desertaron de su propia habitación, [Dios] los mantuvo en cadenas perpetuas [cp . 1 Ped . 3:19, “encarcelados”] bajo oscuridad tenebrosa en vista del juicio del Gran Día; lo mismo que Sodoma y Gomorra y las ciudades circundantes en la misma manera como aquellos [ángeles] que cometieron fornicación y fueron tras de carne de una clase diferente ... (Judas 6, 7).[3]

     

Judas cita en otra parte en su carta (Judas 14) del libro no bíblico de 1 Enoch (escrito alrededor de 200 AC). Este escrito Judío atribuye el origen de los demonios a la cohabitación de ángeles con mujeres descrito en Génesis 6. Es por consiguiente probable que estas ideas fueron aceptadas ambas por la Iglesia y los Judíos. Según 1 Enoc 15:8, y en otra parte, "los gigantes [los nephilim de Gen. 6:4 y Num. 13:33 ] fueron producidos de [la cohabitación de] espíritus y la carne, deban ser llamados espíritus malignos sobre la tierra, y en la tierra deba ser su morada; porque ellos son nacidos de hombres, y de los santos observadores es su principio y origen primitivo.” “Los observadores” es el término usado de ángeles ambos en la Biblia (Dan. 4:13, 17) y fuera de ella (1 Enoc 1:9; 12:2, 3, etc.). No sugerimos que los libros extra-canónicos lleven la autoridad de la Escritura, pero las simples declaraciones de Judas acerca de la fornicación de los ángeles no pueden ser descartadas.[4]

     

Tenemos más información en 2 Pedro 2:4 acerca de la posición de los ángeles que pecaron: “Si Dios no tuvo piedad de los ángeles que pecaron sino los consignó para el Tártaro en hoyos de oscuridad, él los entregó para ser guardados para juicio... ” Tártaro ocurre sólo aquí en el Nuevo Testamento. Fue considerado por los Griegos como una región subterránea, y quizá sería equiparado con el “abismo” bajo el mar del cual los demonios - se dice - emergen (Rev. 9:1, 11), bajo la dirección del ángel del abismo (Rev. 9:11). Para concluir nuestra discusión de la actividad de los malos espíritus descritos por Pedro y Judas, citamos la VSR de Judas 6, 7: “Los ángeles que pecaron … como Sodoma y Gomorra … que asimismo actuaron inmoralmente y accedieron en la lujuria antinatural.”

     

La objeción de que en Génesis 6 fueron contraídos matrimonios genuinos es incierta. La palabra “esposas” (nashim) puede ser vertida como “mujeres”, como es a menudo en el Antiguo Testamento.[5] El comentario de Jesús de que los ángeles no se casan (Mat. 22:30), i.e., contraer matrimonios y producir niños, puede difícilmente ser tomado para excluir la posibilidad de las desviaciones muy antinaturales y sexuales adscritas por Génesis 6:2 a los hijos de Dios. Jesús hablaba de ángeles santos. No procrean. Judas describe el comportamiento aberrante de los malos ángeles. Su conducta fue de la misma orden como la actividad practicada por Sodoma y Gomorra. No hay razón porqué los matrimonios contraídos entre hombres y mujeres deberían haber producido una raza de gigantes. La asociación de pecado sexual con ángeles por Judas sugiere poderosamente, por consiguiente, que el entendimiento Judío tradicional de Génesis 6 era el correcto. Repare otra vez en que los hijos de Dios cohabitaron con “las hijas de los hombres.” El idioma sugiere que dos órdenes diferentes de seres están envueltos.

     

Mientras los ángeles pecadores son creídos como que están ahora aprisionados en hoyos o cavernas de penumbra, existe una hueste muy separada de malos espíritus que están activos en esta edad presente (Gál 1:4). La existencia de demonios o espíritus impuros es macizamente atestiguada por Mateo, Marcos y Lucas. El testimonio de Lucas como médico (Col. 4:14) es particularmente interesante. Él realmente clarifica que Jesús estaba comprometido, con sus discípulos, a la creencia en la realidad de Satanás que es representado como una influencia externa análoga a “las aves del aire” (Lucas 8:5, 12). Satanás es el Príncipe de los demonios (Mat. 12:24, 27).

     

Los Fariseos dicen: "Este hombre expulsa demonios por Belcebú, gobernante de los demonios.” Jesús contestó, “Si Satanás expulsa a Satanás...Si yo por Belcebú expulso a los demonios... ” En otro sitio (Mat. 25:41) él habla del fuego preparado para el Diablo y sus ángeles. Pablo ve a los demonios como proveedores de la enseñanza falsa. Su locución quiere decir, claro está, “las doctrinas enseñadas por demonios,” no “las doctrinas acerca de demonios”: “Algunos se apartarán de la fe en los tiempos postreros, atendiendo a espíritus engañadores y las enseñanzas propagadas por demonios” (1 Tim. 4:1). Pablo tiene por entendido que los demonios son los autores de la religión falsificada. Un sacrificio idólatra no es nada, ni en sí mismo el ídolo, “sino lo que ellos [los paganos] sacrifican, lo sacrifican a los demonios, y no a Dios; no deseo que ustedes tomen parte en la comunión con los demonios. Ustedes no puede beber de la copa del Señor [Comunión] y de la copa de los demonios [la comunión falsificada]. Ustedes no pueden compartir en la mesa de Señor y en la mesa de los demonios” (1 Cor. 10:19-22).

     

 ¡Algunos nos harán creer que Pablo pensó que los demonios eran inexistentes! Su realidad es, sin embargo, para Pablo tan clara como la realidad del único Dios verdadero a quien tratan de imitar para atraerse el culto a ellos mismos. Debería ser evidente para todos que el ídolo no equivale al demonio yaciendo detrás del ídolo. Así, también, en Apocalipsis 9:20 “No se arrepintieron de las obras de sus manos, ni dejaron de adorar a los demonios, y a las imágenes de oro, de plata, de bronce, de piedra y de madera.”

     

La actividad de los demonios y Satanás, su líder, está dirigida a frustrar el progreso del Cristianismo: “Nuestro conflicto no va en contra de los seres humanos, sino de los gobernantes, autoridades y potencias mundiales de la oscuridad del presente siglo, en contra de los malos seres de espíritu localizados en los lugares celestiales” (Efesios. 6:12).

     

Pablo antes había hablado de este sistema mundial (kosmos) como que está en las manos del gobernante de la autoridad que controla el aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia” (Efe. 2:2). Esta personalidad es Satanás, el “dios de este siglo” (2 Cor. 4:4). Él es no menos real para Jesús y para Pablo que Dios, el Padre, descrito por Pablo como el único Dios (1 Cor. 8:6). Mientras Pablo ve el espíritu de Satanás funcionando en los hijos de desobediencia (Efe. 2:2), él ve el Espíritu de Dios asimismo, pero con resultados completamente diferentes, en obra en Sus hijos: "porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad" (Fil. 2:13).

     

La realidad de los demonios, como personalidades externas nocivas para y  separadas del hombre, es más lúcidamente atestiguada por Lucas. El lector aceptará o rechazará el registro según su valoración de Lucas como un registrador competente del hecho histórico. Debería ser cuidadosamente notado que el demonio es tratado según Jesús como una personalidad bien definida, separada e inteligente. Decir que Jesús le dijo a un abstracto desorden mental que se "calle" y “que saliera” o que desórdenes mentales "gritaron" y reconocieron a Jesús como el Mesías es simplemente justificar el registro histórico ofrecido por Lucas:

     

Estaba en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu de demonio inmundo, el cual exclamó a gran voz,  diciendo: Déjanos; ¿qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos?[6] Yo te conozco quién eres, el Santo de Dios. Y Jesús le reprendió, diciendo: Cállate, y sal de él. Entonces el demonio, derribándole en medio de ellos, salió de él, y no le hizo daño alguno... También salían demonios de muchos, dando voces y diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. Pero él los reprendía y no les dejaba hablar, porque sabían que él era el Cristo”. (Lucas 4:33-35, 41).

     

Cualquier ambigüedad que puede surgir de las versiones estándares quedan absolutamente excluidas en el texto Griego, donde es requerido por las leyes del acuerdo que los participios, que son neutros, se remontan a los espíritus que son neutros, y no a la víctima (el hombre) que es masculino. Negar la creencia del Nuevo Testamento en demonios como personalidades verdaderas ante el  registro de Lucas, sin decir nada del testimonio amplio de los otros evangelios, equivale a un rechazo de la evidencia que ellos presentan.

     

Algunos han propuesto que Satanás, el Diablo, fue creado como un espíritu maligno en vez de ser creado con libre albedrío y más adelante cayendo de la gracia. La idea  de que a Satanás no le quedó nada más que ser malo es una teoría muy enigmática, puesto que Jesús hace una declaración simple acerca del castigo futuro de Satanás y sus ángeles (Mat. 25:41). No hay sugerencia aquí que los malos ángeles y su líder no son igualmente culpables. Pero tenemos también una declaración simple en 1 Tim. 3:6 que un joven converso que sucumbe a la tentación de volverse "hinchado" con orgullo cae en la condenación del diablo, es decir, él recibe el mismo juicio que Satanás recibió por su orgullo. Esto apenas sugiere que Satanás fue creado en un estado de orgullo. ¿Cómo entonces pudo él haber sido juzgado, como Jesús dice que lo ha sido? "El gobernante de este mundo ha sido juzgado" (Juan 16:11). ¿Si Satanás fue creado malo, sin libre albedrío, ¿cómo debemos entender que Dios lo maldiga? Génesis 3:14 "Porque has hecho esto, maldita serás por sobre todas las bestias".[7] Que él fue un homicida desde el principio (Juan 8:44) o que él peca desde el principio (1 Juan 3:8) no necesita insinuar que Satanás no tuvo alternativa, y así no caer, y pocos leerán esas declaraciones de ese modo. La expresión "desde el principio" debe ser manejada con cuidado. En 1 Juan 2:7 leemos de un mandamiento que habéis tenido "desde el principio" (no el comienzo de la vida), y en 3:11 de un mensaje oído "desde el principio". Las referencias a Satanás en Isaías 14 y Ezequiel 28 pueden ser menos ciertas de lo que tradicionalmente se pensó, pero antes de que sean descartadas, debe ser indicado que "querubín" (Ezeq. 28:14) en ninguna otra parte aplicó a un hombre, se aplica sólo al Rey de Tiro. De modo semejante en Isaías 14, la brillante Estrella de la Mañana" bien podría referirse a ambos, al Rey de Babilonia y a Satanás (bastante en la manera en que las referencias Mesiánicas en los Salmos pueden aplicarse a David y a Cristo). Satanás es el que activa al Rey de Babilonia, como él activa también al hombre de pecado (2 Tes. 2:9). No es antinatural para los Hebreos pensar acerca de un agente y el poder que descansa detrás de él en los términos muy similares, aun incluyendo ambos en una sola descripción. 1 Tim. 3:6 permanece como la más fuerte evidencia para la creencia de Pablo de que un hombre puede envanecerse con orgullo lo mismo que ocurrió con Satanás. ¡El paralelo cae a tierra si Satanás hubiese sido creado orgulloso! Las observaciones de Pablo acerca de Satanás siendo transformado en un ángel de luz significan poderosamente que él es un ángel de oscuridad (2 Cor. 11:14). La palabra aquí usada por Pablo, "transforma", quiere decir el cambio de la apariencia externa, no de la naturaleza esencial. Así lo que parece como un ángel de luz debe ser en realidad un ángel de oscuridad.

     

Resumiendo los datos de la Biblia sobre los ángeles caídos, concluimos que los escritores bíblicos compartieron la opinión de sus contemporáneos de que Satanás es la cabeza de un montón de ángeles caídos, cuya maldad incluyó la cohabitación con los mortales. La descendencia de estas uniones - se dice - son los gigantes (Gen. 6), los hombres de renombre o fama de tiempos antiguos. ¿Pudo ser esto la pálida parodia de Satanás de la raza de inmortales que Dios está ahora creando en Cristo? Suena como a los héroes de la mitología Griega, que como la mayoría de los mitos probablemente se originaron de verdad. El Cristiano Justino Mártir del segundo siglo habla de ángeles que "transgredieron el ordenamiento divino, y por el coito pecaminoso con mujeres produjeron descendencia que son demonios" (2da Apología, sección 5). Ésta fue la comprensión tradicional alrededor de 150 DC. El producto de un mortal con un inmortal probablemente no estaba sujeto a la muerte en el sentido humano normal. Es concebible que pudieran sobrevivir a la muerte como espíritus incorpóreos.[8] Aunque el origen preciso de los demonios de la Biblia no puede ser comprobable más allá de la duda, no deberíamos denegar en seguida la prueba evidente presentada para la existencia de espíritus malignos. La realidad de los demonios está en todo lugar atestiguada en la Escritura. El Antiguo Testamento menciona a los demonios infrecuentemente, pero en todas partes los asume que son los poderes detrás de la religión falsa (Lev. 17:7; 2 Cron. 1:15; Isa. 13:21; 34:14; Deut. 32:17; Sal. 106:37—  ambos shed y sair que son vertidos como "demonio". ¡El hecho de que están descritos como "sin valor" de ningún modo significa que fueron creídos como inexistentes!).

     

La creencia en Satanás es sustentada por los escritores bíblicos y sus contemporáneos. En las escrituras apocalípticas Judías ambos Satanás y Mastema ocurren como los nombres para el Príncipe de los Demonios. Otro nombre es Sammael, y en la literatura rabínica Satanás es llamado el ángel de la muerte. El Príncipe de los Demonios es también conocido como Azazel (cp. Lev. 16:7-28); Y él tiene un título más, Beliar o Belial, el cual ocurre en Sal. 18:5, y puede ser una referencia para el destructor, Satanás. Pablo usa el término, como sus contemporáneos lo hicieron, para llamar a un ser no menos real para él que Cristo o los ángeles santos: ¿"qué acuerdo tiene Cristo con Beliar"? (2 Cor. 6:15).

     

En la literatura bíblica y rabínica los demonios son llamados "shedim" (probablemente relacionados a una raíz que significa "destruir"). Su meta es engañar al género humano para que le ofrezcan adoración a ellos en vez de a Dios. Éste es un tema fundamental en las escrituras de Pablo y Juan; el último habla de Satanás, "quién engaña al mundo entero" (Rev. 12:9); "El mundo entero yace bajo el poder del maligno (1 Juan. 5:19). Una declaración del Antiguo Testamento describe la religión falsa para la cual Israel se dio a sí misma: "sacrificaron a los demonios, no a Dios" (Eloah, la forma singular de Elohim, Deut. 32:17). "sacrificaron a sus hijos a los demonios" (Sal. 106:37). Los demonios hembras son mencionadas fuera de la Biblia y una vez en ella. "Lilit  [definido por el Léxico Hebreo de Brown, Drivers y  Briggs  como un demonio nocturno femenino – que ronda en la desolada Edom] descansará allí" (Isa. 34:14). "Lilitu" encuentra un lugar de modo semejante entre los demonios babilónicos. Es posible también que otro demonio, "Ketev" (Sal. 91:6; Deut. El 32:24; Isa. El 28:2; Os. 13:14) es mencionado por nombre. La Septuaginta vierte la palabra por "demonio" en Sal. 91:6. Es claro que la realidad de los demonios como los autores y objetos de la religión falsa eran aceptados sobre el intervalo de tiempo representado por Moisés en Deuteronomio 32:17 y Pablo en 1 Corintios 10. Los libros de Santiago (2:19) y Revelación (9:20; 16:14; 18:2) también hacen referencia evidente a los demonios. (La palabra "demonio" es desafortunadamente traducida mal como "diablo" a todo lo largo de la Versión del Rey Jaime. Hay sólo un Diablo —"diabolus", pero muchos "demonios".)

LOS SANTOS ÁNGELES

     

El tema de los buenos ángeles no es menos importante para los escritores bíblicos: Existe el ángel de Yahweh (el Señor) que es distinto de Yahweh, como en Números 22:3: "El Señor abrió los ojos de Balaam y él vio al ángel del Señor parado en el camino”.

     

Jueces 13:3, 6, 9: "Un ángel del Señor apareció...Luego la mujer vino y le dijo a su marido, un hombre de Dios vino a mí y su cara era como la cara de un ángel de Dios… El ángel de Dios vino otra vez ".

     

Algunas veces el ángel es "identificado" con Yahweh, en el sentido de que uno que ha visto el ángel ha, por así decirlo, visto a Dios. El Génesis 16:7ff: "Un ángel de Yahweh encontró a Agar ... y le habló a ella...Y Agar llamó el nombre del Señor que le habló a ella: ‘Tu eres Dios que ve"

     

Éxodo 3:2: "El ángel del Señor se apareció ante Moisés en una llama de fuego en medio del arbusto". La comprensión de Esteban de este pasaje es instructiva. Debería ser notable que él no pensó que el ángel fuese Jesús en una forma preexistente. Esteban debería haber creído con los Apóstoles que Jesús estaba previsto por los profetas del Antiguo Testamento y manifestado por primera vez en su nacimiento (1 Ped 1:20: "Preordenado," pero manifestado en su nacimiento). Moisés predijo de Jesús que Dios causaría que "un profeta como yo apareciera de en medio de sus hermanos" (Hechos 7:37). Este pasaje es el pasaje clásico para la comprensión Cristiana del origen del Mesías. Pedro usa la misma predicción de Moisés (Deut. 18:15, 18) para describir el origen de Jesús (Hechos 3:22). El Nuevo Testamento estaba fundado en esta comprensión. En Hechos 7:30, 31 Esteban discute el episodio de Moisés en la zarza ardiente: " Un ángel se apareció ante Moisés en una llama de fuego...Hubo una voz del Señor: Soy el Dios de tus padres ... El Señor le dijo a él...El ángel se apareció ante él en el arbusto...El ángel le habló en el Monte Sinaí" (ver versos 33, 35, 38). Según Éxodo 20, Dios le habló a Moisés. Pero Esteban dice que un ángel habló con él, y que Moisés recibió la ley a través de la disposición de ángeles (Hechos 7:53).

 

La implicación es que el ángel lleva el nombre y la autoridad de Yahweh. Éxodo 23:20-22: “He aquí yo envío mi Angel delante de ti…Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre está en él…Si en verdad oyeres su voz e hicieres todo lo que YO te dijere…”

     

El ángel del Señor se llama apropiadamente "el ángel de la presencia del Señor.” Isaías 63:9: "En todas sus aflicciones [de Israel] que fue afligido, y el ángel de Su presencia los salvó.

 

Correctamente puede decirse que el Señor habla, cuando de hecho el ángel habla. Esto explicará la declaración categórica de Jesús en Juan 1:18, "nadie ha visto a Dios en ningún momento". (Ésta es prueba definitiva de que Jesús no era Dios, sin embargo, como el ángel del Señor él representa la presencia de Dios, su Padre con nosotros, 2 Cor. 5:19).

 

Se dice que los ángeles han estado presentes en la creación (Job 38:7), y por consiguiente deben haber sido creados antes de ella. El término "hueste" (ejército) se usa para describir a la compañía completamente organizada de ángeles. Para aquellos que no creen en los malos ángeles, Isaías 24:21 será instructivo: "Acontecerá en aquel día, que Jehová castigará la compañía de ángeles-príncipes en lo alto, [ver BDB Lexicon, p . 839 ] y los reyes de la tierra en la tierra".

 

En la Septuaginta de Sal 148:1-3, "todas Sus huestes" (de ángeles) es vertido "todos Sus poderes" (dunameis). "Huestes" aquí es paralelo a “ángeles". Esto nos dará el significado de la palabra "poderes" frecuentemente usado en el Nuevo Testamento de las autoridades en el cielo. En la literatura Judía "los poderes" se encuentran frecuentemente alistados con el ángel de la presencia Divina (i.e., El ángel que representa a Yahweh, Isa. 63:9). En  Marcos 13:25 los "poderes" que están en los cielos serán estremecidos, es decir, las malas autoridades que ahora controlan el cielo (cp. "príncipe del poder del aire," Efe. 2:2) serán derrotadas y reemplazadas por el gobierno del Mesías. En Lucas 2:13 allí aparece con el ángel una multitud, un ejército celestial (hueste) de ángeles.

 

Los ángeles son descritos como "ardientes". Hebreos 1:7: "Ciertamente de los ángeles dice: El que hace a sus ángeles espíritus, Y a sus ministros llama de fuego (cp. seraphim "los que queman"). Los ángeles son asociados con los elementos: Rev. 7:1, ellos sostienen los cuatro vientos; 14:18, ellos son asociados con fuego; 16:5, con aguas; 19:17, un ángel está en el sol. Pablo habla de ángeles malvados como los "elementos de mundo" (Col. 2:8, 20). Los Judíos supieron de siete arcángeles santos por nombre. Sólo dos de estos son mencionados por nombre en la Biblia (Gabriel, en Dan. 8:16; 9:21; Lucas 1:19, 26; Miguel, el patrón ángel de Israel, Dan. 10:10, 13, 21; 12:1; Judas 9; Rev. 12:7). En el pasaje más reciente Satanás está en guerra apoyado por sus ángeles; Su enemigo es Miguel y sus ángeles. 1 Enoc enlista siete arcángeles por nombre. Esta idea fue derivada de Ezequiel 9:2-11: "Y he aquí que seis varones venían del camino de la puerta de arriba…y uno en medio de ellos vestidos con ropa blanca". En Apo.1:4: “Siete espíritus que están delante de su trono” (vea también 1:20; 3:1; 4:5; 5:6; 8:2, 6). Puesto que espíritus = ángeles en el Nuevo Testamento, ésta puede ser una confirmación de la comprensión Judía de siete ángeles principales. Así como Miguel es el ángel de la guarda de Israel, los creyentes individuales están protegidos por un ángel: Mateo 18:10, "sus ángeles constantemente contemplan el rostro de mi Padre que está en los cielos" (cp. Sal. 34:7, "el ángel del Señor acampa alrededor de aquellos que le temen”). En Hechos 12:15, Pedro - se sabe - tiene a un ángel protector: "es su ángel".

 

ELOHIM Y LOS ÁNGELES

 

Es una característica obvia del Antiguo Testamento que el nombre de Dios (Elohim) sea dado también a los ángeles. El Salmo 8:5, citado en Hebreos 2:7, manifiesta que el hombre es menor que los ángeles (Elohim). Elohim es también una palabra para jueces y reyes humanos  (Ex. 22:23, "jueces= elohim"). El uso del nombre divino para seres humanos es apropiado porque sustentan el poder delegado por el único Dios (cp. Sal. 82:6, "ustedes gobernantes son dioses Elohim".) Ya hemos citado el pasaje en Éxodo 23:21 donde el ángel lleva el Nombre de Dios, como representante de Dios. Notamos también la actividad del ángel en Éxodo 14:19: "y el ángel de Dios que iba delante  del campamento de Israel cambió de dirección y fue detrás de ellos".

 

La identificación del ángel con Yahweh no significa, por supuesto, que el ángel es "co-igual" o "co-esencial" con Yahweh. El ángel está todo el tiempo subordinado a Dios; pero porque él representa a Dios, sus palabras pueden ser adscritas a Dios Mismo, sin embargo el último no habla o aparece. Los ejemplos ya han sido citados. Otros ejemplos son encontrados en Génesis 18:1, 2: "El Señor apareció...Tres hombres se presentaron frente de Abraham...Los hombres voltearon sus caras ... pero Abraham se presentó aún ante el Señor [v . 22] ". 19:1: " Los ángeles vinieron a Sodoma....El Señor nos ha enviado [v . 13 ]...Oh, no es así, mi Señor [el término usado para dirigirse a Dios]  [v . 18] ...Luego Yahweh llovió azufre de Yahweh desde el cielo " (v. 24). Es claro otra vez que el ángel representa completamente a Dios y habla por él. Así, también, la ley que fue dada por Dios fue "ordenada por ángeles" (Gál. 3:19). "La palabra de la ley fue hablada por ángeles" (Heb. 2:2).

 

En este punto debe ser enfatizado que el escritor a los Hebreos nunca sugiere que fue Cristo quien medió la ley. Él no da la indicación más leve de que Jesús fue el ángel del Señor del Antiguo Testamento. El empuje entero de la discusión en Hebreos es que Cristo no es un ángel, y que Dios no habló a través de Jesús en el Antiguo Testamento:

 

"Dios... antiguamente habló a los padres en los profetas y ha hablado en estos últimos días en un Hijo". El Hijo de Dios es un "mediador de un mejor pacto" y por eso no medió el Antiguo Pacto (Heb. 8:6). La creación en Génesis 1 está específicamente adscrita a Dios, el Padre: "Porque convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por aflicciones al autor de la salvación de ellos”  (Heb. 2:10).

 

Fue Dios (el término usado por el escritor para llamar al Padre) "que descansó en el séptimo día de todas Sus obras" (4:4: “Dios descansó de sus obras”).

 

El estatus de Cristo es aquel de "Hijo del Hombre, hecho un poco menor que los ángeles [Elohim]" (2:6, 9). La discusión es que él fue hecho menor que los ángeles, pero que su destino es mucho más grande que el de ellos: Él fue engendrado como el Hijo Mesiánico (1:5). Él debe tener un trono en la "tierra habitada del futuro acerca del cual hablamos," (2:5), cuándo "El [Dios] introduce otra vez  [en la Segunda Venida---ver la NVSA] al Primogénito a la tierra habitada" (1:6). Como Rey Mesiánico, él (Jesús) es tratado de "Dios", un título adscrito al Rey Mesiánico en Sal. 45:6. Antes de que se concluya que esto quiere decir "Dios" en el mismo sentido que el término es usado del Padre (algunas 1300 veces en el NT), debe ser recordado que Moisés y los ángeles y los jueces fueron también dirigidos como "Dios". El contexto en el Salmo 45 demostrará que el Rey de Mesías divinamente inspirado está siendo descrito, pero no es sugerido que él haya existido desde la eternidad. Él es definitivamente engendrado con el tiempo: “hoy te he engendrado” (Sal. 2:7; Heb. 1:5).

 

Volvamos a la cuestión del ángel del Antiguo Testamento (el cual el escritor a los Hebreos dice que no es Jesús —Heb. 1:5). Muchos otros pasajes demuestran que el ángel se presenta por  Yahweh: