Los Estandartes de Israel

¡Conociendo un poco del pasado de Israel!
Por R' Aharón David ben Israel
El primer pueblo que tuvo un estandarte identificatorio fue el pueblo judío. Luego, a partir de allí las demás naciones, pueblos y reinados copiaron esa modalidad. (Bamidbar Raba 2: 7)
El pueblo judío, cuando salió de Egipto, marchaba por el desierto distribuido en doce formaciones, constituidas por las doce tribus de Israel. Cada una de esas tribus poseía un estandarte identificatorio, que era del mismo color de la piedra que identificaba a la tribu, y estaba colocada en el pectoral del Sumo Sacerdote (Cohen Gadol).
La tribu de Rubén
La tribu de Reubén poseía como piedra identificatoria (en el pectoral del Sumo Sacerdote) a la especie llamada "odem" (rubí) y llevaba un estandarte color rojo. En el estandarte de ellos estaba dibujada la forma de unas frutas llamadas "dudaim" (es una fruta que es parecida a la forma del cuerpo de un ser humano - R' Bejaie)
La tribu de Simón
La tribu de Shimón poseía como piedra identificatoria (en el pectoral del Sumo Sacerdote) a la especie llamada "pitdá" (esmeralda) y llevaba un estandarte color dorado ("iarok"). En el estandarte de ellos estaba dibujada la ciudad de Shejem (en memoria de la derrota que infringió Shimón, el patriarca original de esa tribu, al pueblo de Shejem, a quienes mató vengando de ese modo el vejamen del hijo del líder de ese pueblo a su hermana Dina - Génesis 34: 5).
La tribu de Leví
La tribu de Levi poseía como piedra identificatoria (en el pectoral del Sumo Sacerdote) a la especie llamada "Bareket" (cristal) y llevaba un estandarte de tres colores, un tercio del estandarte era color blanco, un tercio color negro, y un tercio color rojo. En el estandarte de ellos estaba dibujado el pectoral que contenía el Urim ve Tumim (el nombre Sagrado de Di-s).
La tribu de Judá
La tribu de Yehuda poseía como piedra identificatoria (en el pectoral del Sumo Sacerdote) a la especie llamada "Nofej" y llevaba un estandarte semejante al color del cielo. En el estandarte de ellos estaba dibujado un león.
La tribu de Isacar
La tribu de Isajar poseía como piedra identificatoria (en el pectoral del Sumo Sacerdote) a la especie llamada "Safir" (safiro) y llevaba un estandarte color negro azulado. En el estandarte de ellos estaba dibujado el sol y la luna, porque esta tribu era experta en saber los tiempos.
La tribu de Zabulón
La tribu de Zabulón poseía como piedra identificatoria (en el pectoral del Sumo Sacerdote) a la especie llamada "Iahalóm" (diamante o hay quienes piensan que se trataba de una perla) y llevaba un estandarte color blanco. En el estandarte de ellos estaba dibujada una embarcación (ya que la tribu de Zebulún comerciaban llevando mercaderías vía marítima, y con las ganancias obtenidas, mantenían a la tribu de Isacar que se abocaban al estudio - Bereshit Raba 99: 9)
La tribu de Dan
La tribu de Dan poseía como piedra identificatoria (en el pectoral del Sumo Sacerdote) a la especie llamada "Leshem" (topacio) y llevaba un estandarte color parecido al del zafiro (negro azulado). En el estandarte de ellos estaba dibujada una serpiente (que muerde los talones de los caballos de los jinetes del ejército enemigo haciéndolos caer. De esta tribu nació Shimshón - Sanzón- que venció al gigante Goliat, líder de los filisteos e hizo proezas como juez de Israel - Bereshit Raba 98: 14).
La tribu de Gad
La tribu de Gad poseía como piedra identificatoria (en el pectoral del Sumo Sacerdote) a la especie llamada "Shebó" (turquesa) y llevaba un estandarte que no era color negro ni blanco, sino una mezcla de ambos. En el estandarte de ellos estaba dibujada un tropa de ejército (por ser que esta tribu fue a la guerra con Yoeshúa, el sucesor de Moshé, para conquistar la tierra de Kenaan, hoy Israel. E hicieron esto a pesar que ellos ya habían tomado su parte de tierra para asentarse del otro lado del río Jordán, o sea, fueron a combatir solo para ayudar a sus hermanos).
La tribu de Naftalí
La tribu de Naftalí poseía como piedra identificatoria (en el pectoral del Sumo Sacerdote) a la especie llamada "Ajlama" y llevaba un estandarte color semejante al vino refinado. En el estandarte de ellos estaba dibujada una gacela (porque el patriarca de esa tribu era ágil como una gacela, y utilizó esa virtud para acondicionar el lugar para el sepulcro de su padre que había fallecido, la cueva de Majpela - Bereshit Raba 98: 17).
La tribu de Aser
La tribu de Aser poseía como piedra identificatoria (en el pectoral del Sumo Sacerdote) a la especie llamada "Tarshish" y llevaba un estandarte de color similar a las piedras preciosas con las que se adornan las mujeres. En el estandarte de ellos estaba dibujado un olivo (por ser que la tierra que les tocó a esa tribu en la repartija de los territorios de Israel era abundante en olivos, que producían aceite para el candelabro y las ofrendas del Templo Sagrado).
La tribu de José
La tribu de Yosef poseía como piedra identificatoria (en el pectoral del Sumo Sacerdote) a la especie llamada "Shoham" y llevaba un estandarte de color completamente negro. La tribu de Yosef estaba dividida en dos tribus, una llamada Efraín y la otra Menashé, en nombre de sus hijos que le nacieron en Egipto. En el estandarte de ellos estaba dibujado Egipto, el lugar donde crecieron, y se convirtieron en dos tribus.
En el estandarte de Efraín, además de Egipto, estaba dibujada la figura de un toro.
En el estandarte de Mensahe, además de Egipto, estaba dibujada la figura de un reem (animal de gran tamaño).
La tribu de Benjamín
La tribu de Benjamín poseía como piedra identificatoria (en el pectoral del Sumo Sacerdote) a la especie llamada "Iashpe" y llevaba un estandarte que contenía una combinación de colores equivalente al de todas las demás tribus. En el estandarte de ellos estaba dibujado un lobo.
Shalom y hatzalajá
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“ANDAR COMO ÉL ANDUVO” (1 Juan 2:6)
Por Ing° Mario A Olcese

Introducción
El Apóstol Juan nos dice en su primera epístola, capítulo dos y verso 6, lo siguiente: “El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo”. Estas palabras son muy impactantes para mí, pues encierran un compromiso de seguir el modelo que Jesucristo nos dejó. De igual sentir es el Apóstol Pedro, quien en su primera epístola, capítulo 2 y verso 21, escribe: “Pues para esto fuisteis llamados; porque Cristo padeció por nosotros, dejándoos ejemplo, para que sigáis sus pisadas”. También el Apóstol Pedro le da suma importancia a que imitemos a Cristo, tal como él mismo lo hizo cuando cumplía su misión entre los gentiles. A los Corintios él les escribió lo siguiente: “Sed imitadores de mí, así como yo soy de Cristo” (1 Cor. 11:1).
Siguiendo e imitando a Jesús
Ahora bien, ¡Cuántas veces hemos leído estas palabras de Juan en 1 Juan 2:6 y no obstante muy poco nos hemos puesto a meditar en su significado! Algunos creen que “andar como Cristo anduvo” se debe tomar de la forma más literal posible. Sostienen que para ser un verdadero seguidor de Cristo hay que optar por ser pobres, ermitaños, célibes, desvalidos, y así por el estilo. Aun otros han pensado que para ser como Cristo tenemos que dedicarnos sólo a la predicación del evangelio y abandonar completamente los negocios de este mundo y subsistir de las limosnas. Otro grupo sostiene que debemos incluso ser bautizados en el mismo río en que fue bautizado Jesús (Jordán) y morir en la tierra santa para poder resucitar primero cuando Jesús regrese a la tierra desde el cielo. En vista de tantas ideas diferentes, ¿qué nos dicen realmente las Escrituras sobre el verdadero significado de “seguir” e “imitar” a Cristo?
Pasajes bíblicos donde encontramos el verbo “andar”
Para saber de qué se trata el andar como Cristo, es necesario analizar los pasajes donde aparece el verbo “andar” y sus variantes “anduvo”, “andando”, “andad”, “andéis”, “anduvieseis”, etc. Veamos éstos en el Nuevo Testamento:
1.- Romanos 6:4: “…Así también nosotros andemos en vida nueva”
2.- Romanos 8:1 “…Los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu”.
3.- Romanos 13:13 “Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia”
4.- 2 Corintios 5:7: “Porque por fe andamos, no por vista”.
5.- Gálatas 5:16 “Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne”.
6- Efesios 2:10 “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”.
7.- Efesios 4:1-3 “Os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz”.
8.- Efesios 5:2 “Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante”.
9.- Efesios 5:15,16 “Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos”.
10.- Colosenses 1:10 “Para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios”.
11.- Colosenses 3:5-7 “Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas”.
12.- Colosenses 4:5 “Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo”.
13.- 2 Pedro 3:11 “Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir”.
14.- 2 Juan 6 “Y este es el amor, que andemos según sus mandamientos. Este es el mandamiento: que andéis en amor, como vosotros habéis oído desde el principio”.
15.- 3 Juan 4 “No tengo yo mayor gozo que este, el oír que mis hijos andan en la verdad”.
Si analizamos con cuidado estos 15 versículos, descubriremos en qué cosas debemos andar (seguir) e imitar a Cristo.
1.- Andar en nueva vida. Es decir, el viejo hombre pecaminoso quedó atrás. Nuestros valores son otros, así como también nuestras metas.
2.- Andar conforme al Espíritu. Es decir andamos manifestando los frutos y dones del Espíritu Santo que se encuentran especificados en Gálatas 5 y en 1 Cor. 12.
3.- Andar honestamente, sin glotonerías, borracheras y otros vicios similares.
4.- Andar por fe. Es decir, confiados en las promesas de Dios.
5.- Andar haciendo buenas obras a los demás.
6.- Vivir en amor y paz con todos los hombres.
7.- Andar como sabios, redimiendo el tiempo para salvar a otros con el mensaje del evangelio.
8.- Andar creciendo en el conocimiento del Señor. Es decir, ir madurando en la verdad revelada, aprendiendo más de la voluntad de Dios y de sus mandamientos.
9.- Andar sabia y piadosamente con todos. Es decir, una vida intachable.
10.-Andar conforme a los mandamientos de Dios.
11.- Andar en la verdad. Es decir, andar según la Palabra de Dios, la verdad revelada.
Vemos que “andar como Cristo” es andar como hombres nuevos, piadosos, santos, sabios, sobrios, en amor, en paz y en la verdad, haciendo buenas obras a todos los que podamos y guardando los mandamientos del Señor. En Hechos 10:38 Pablo dijo que Jesús “anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos del diablo” (Hechos 10:38). Si él anduvo haciendo bienes, nosotros también lo imitaremos con el mismo amor y dedicación como el que tuvo él con sus paisanos. Su vida fue un ejemplo para nosotros en cuanto a santidad, amor, obediencia a los mandamientos de Su Padre, sobriedad, sabiduría, piedad, fe, paciencia, y oración.
En 1 Juan 1:7 Juan dice lo siguiente: “Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros…” Ahora bien, si relacionamos estas palabras con aquellas que él mismo dijo unos versículos más adelante: “andar como él anduvo” (1 Juan 2:6), concluiremos que “andar como él anduvo” equivale a “andar en la luz, en la verdad, en la Palabra de Dios (Ver verso 5).
En 1 Pedro 2:21 Pedro dice que debemos “seguir las pisadas de Cristo”. El contexto nos revelará que lo que se trata es seguir las pisadas del SUFRIMIENTO Y AGUANTE de Jesús por las buenas obras realizadas. Dice el verso 20 así: “Pues, ¿qué gloria es, si pecando sois abofeteados, y lo soportáis? Mas si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado por Dios. Pues para esto fuisteis llamados; PORQUE TAMBIÉN CRISTO PADECIÓ POR VOSOTROS DEJANDONOS EJEMPLO, para que sigáis sus pisadas”. Así que, haciendo una sana exégesis de los versículos, nos daremos cuenta de lo que Pedro quiso decir por “seguir las pisadas de Cristo”.
Conclusión:
“Seguir las pisadas de Cristo” no implica vivir como ermitaños, célibes, pobres, desventurados o desvalidos. Lo que implica es seguir las normas éticas y espirituales de Cristo plasmadas en Su Palabra, es seguir la CONDUCTA MORAL y PIADOSA de Cristo sin necesariamente renunciar a un trabajo seglar, o a un hogar con hijos, o a una profesión regular (ingeniero, abogado, médico, etc, etc). Uno puede tener un negocio próspero e incluso tener dinero, pero de lo que se trata es de NO ENREDARSE O ENTRAMPARSE en los negocios de esta vida para que nos permita redimir el tiempo para la causa de Cristo o Su Evangelio del Reino. En 1 Tes 4:11 Pablo dice: “Y que procuréis tener tranquilidad, y ocuparos en vuestros negocios, y trabajar con vuestras manos de la manera que os hemos mandado”. Pero a Timoteo le dice: “Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado”. ¿Cuál es la enseñanza entonces? ¿Debe dejar el creyente de ocuparse de los negocios “mundanos” para servir a tiempo completo a la causa del Señor? ¡No necesariamente! Uno puede tener su negocio para sostener a los suyos, ¡PERO NO DEBE ENREDARSE EN EL!
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