LA CRUCIAL ÚLTIMA PREGUNTA QUE LE HICIERON A JESÚS SUS DISCÍPULOS
Por Ing° Mario A Olcese
Es interesante lo que los discípulos le preguntaron a su Maestro poco antes de su ascenso al Padre, pues---¡fue la última pregunta que le hicieron! Y es que la mayoría de estudiantes bíblicos no comprenden que esta última pregunta encierra toda la esperanza apostólica y cristiana. Por tanto, es muy importante destacarla y entenderla para ser auténticos discípulos de Cristo.
La última pregunta de los discípulos se halla en el libro de los Hechos de los Apóstoles, capítulo 1 y verso 6, y que dice: “Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿RESTAURARÁS EL REINO A ISRAEL EN ESTE TIEMPO?”. Nótese que los discípulos que se habían reunido le preguntaron LO MISMO, al UNÍSONO: “Señor, ¿RESTAURARÁS EL REINO A ISRAEL EN ESTE TIEMPO?”. Y, ¿por qué le preguntaron eso exactamente? La razón se encuentra en el verso 3, donde dice: “a quienes también, después de haber padecido, se presentó (Jesús) vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles ( a sus discípulos) durante cuarenta días y HABLÁNDOLES ACERCA EL REINO DE DIOS” (el evangelio).
Jesús había resucitado, y por cuarenta días (mes y medio aproximadamente) se les había estado apareciendo a sus seguidores, para hablarles más sobre el REINO DE DIOS. Sí, durante ese periodo de tiempo, Jesús aleccionaba a sus discípulos sobre el tema del Reino de Dios, y de este punto no se movió para nada durante ese mes y medio. De modo que este asunto del Reino de Dios fue algo crucial e importantísimo para Jesús, pues lo motivó a hablarlo durante sus días finales en esta tierra. Debemos entonces tomar conciencia de lo crucial de este tema del Reino de Dios, ya que si no lo comprendemos en su real dimensión, no captaremos la entera misión de Jesucristo como Salvador, Señor, y Mesías. Recuerde que él mismo confesó: “...es necesario que también a otras ciudades anuncie EL EVANGELIO DEL REINO DE DIOS, PORQUE PARA ESTO HE SIDO ENVIADO” (Lucas 4:43). Entonces está claro que Jesús comenzó (Marcos 1:1,14,15) y finalizó (Hechos 1:3) su ministerio hablando sobre el evangelio del Reino de Dios. ¡Esta fue la verdadera razón por la cual Su Padre lo envió a este mundo hace dos milenios! Ahora es menester que entendamos qué es ese Reino de Dios en su real dimensión.
La Pregunta Oportuna de los Discípulos
Hemos visto que la pregunta de los discípulos se produjo justamente porque Jesús se la había pasado hablando con ellos sobre la restauración del Reino de Dios a los ISRAELITAS, durante su seminario intensivo de cuarenta días. Seguramente que el tema de ese seminario debió titularse: “El Evangelio de la Restauración del Reino De David a Israel”, Lo interesante e importante es que finalmente los discípulos le hicieron una pregunta oportuna y muy sugestiva a su Maestro, la cual encerraba y resumía toda la misión de Jesús en la tierra. Para entender lo que Jesús quiso decir por el Reino de Dios, debemos fijarnos en el contenido de la pregunta que le hicieron todos los discípulos reunidos en ese seminario intensivo de cuarenta días. Obviamente aquella última pregunta de los discípulos encerraba todo lo enseñado por Jesús sobre su reino venidero en la tierra, y que involucraba e incumbía a los ISRAELITAS. Ahora bien, dicha pregunta NO fue---como sostienen algunos--- inoportuna, torpe, aislada, y errada de un discípulo lento en entendimiento---¡Fue, más bien, la pregunta de TODOS los discípulos al unísono! Entonces: ¿fueron todos los discípulos torpes para no entender lo enseñado por Jesús durante esos cuarenta días?¿Fue acaso Jesús un pésimo Maestro? ¡No lo creo! Jesús no hablaba oscuramente a sus seguidores, sino sólo a sus detractores (Marcos 4:11.12).
Pues bien, si ellos--- como discípulos--- pudieron entender el tema del Reino de Dios, es obvio que usted---como discípulo de Jesús---puede igualmente entenderlo si dispone su mente y corazón, y extirpa sus prejuicios o ideas preconcebidas que sobre este tema ha recibido de personas indoctas.
¿Qué es el Reino de Dios Exactamente?
El tema central de Cristo fue, sin duda alguna, las buenas nuevas (=evangelio) del Reino de Dios (Lucas 4:43). Como vimos, Jesús comenzó y finalizó su ministerio hablando precisamente de ese reino que se restablecería en la tierra prometida, en ocasión de su segunda venida. Sus discípulos igualmente difundieron este mismísimo evangelio del Reino de Dios por todos lados a donde iban (Lucas 9:1,2).
El Reino de Dios se inaugura en el Antiguo Testamento cuando los israelitas le pidieron a Samuel que constituyera en Israel un rey y un reino como las demás naciones alrededor de ellos. En 1 Samuel 8:5 leemos: “Y le dijeron: He aquí tú has envejecido, y tus hijos no andan en tus caminos; por tanto, constitúyenos ahora un rey que nos juzgue, como tienen todas las naciones”.
El reino hebreo comenzó con Saúl, quien vino a ser un hombre rebelde o desobediente a los ojos de Dios. Finalmente este rey fue destituido y reemplazado por un pastor de ovejas llamado David. Con David Dios hace un pacto solemne que decía: “...Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente” (2 Samuel 7:16). Además le prometió Dios: “Para que conforme Jehová la palabra que me habló, diciendo: Si tus hijos guardaren mi camino, andando delante de mi con verdad, de todo su corazón y de toda su alma, jamás, dice, faltará varón en el trono de Israel” (1 Reyes 2:4).
El último rey que tuvo la dinastía del rey David fue Sedequías, quien en 586 AC fue destituido del trono de David a manos de Nabuconodosor, rey de Babilonia. Desde esa fecha Israel se quedó temporalmente sin rey y sin reino debido la infidelidad de muchos de sus reyes. Pero en Ezequiel 21:25-27 veremos que el reino sería finalmente estable eternamente con un príncipe o varón Judío, quien sería justo y recto. Este príncipe aparecería todavía en el futuro, pero cuando lo hiciera, traería---por fin--- la justicia y la paz verdaderas al mundo. Sí, Ezequiel, el profeta, anunció que por muchos días Israel estaría sin un rey y reino, hasta que “viniera aquel cuyo es el derecho y a él se lo daría Dios”.
Jesucristo es aquel personaje que tiene el derecho de heredar el reino davídico, puesto que él es el descendiente directo del rey David (Mateo 1:1). Por eso, cuando él vino a la tierra, confesó que había nacido para ser rey. Así se lo manifestó a Pilatos mismo cuando era juzgado por él (Juan 18:37).
Ahora entendemos porqué los discípulos le preguntaron a Jesús si en verdad él iba a restaurar el reino inmediatamente a Israel. Ellos sabían, por los pactos y promesas revelados a los profetas, y a los padres, que un Ungido---el Cristo---reanudaría el reino suspendido de David en Israel. Ellos estaban seguros que Israel sería una monarquía nuevamente, con un rey poderoso y glorioso---¡y lo creyeron inminente!
Dios No ha Rechazado a Su Pueblo Ni a Su Tierra
Millones de Cristianos suponen que el Reino de Dios no es otra cosa que “el reinado de Cristo en nuestros corazones”. Suponen, estos “Cristianos”, que Israel perdió el favor de Dios, y por tanto Dios ya no trata más con su pueblo de antaño porque suponen que “mataron a su Mesías”. Por tanto, los tales llamados “cristianos” enseñan ahora que el reino de Dios es uno de naturaleza “espiritual”, implantado en “el corazón de los hombres”. Otros “cristianos” sostienen que el reino prometido por Cristo es “su iglesia”. Estas ideas preconcebidas son falacias que deben ser extirpadas de nuestras mentes, pues Pablo fue claro cuando dijo que Dios no ha desechado a Israel al cual desde antes conoció: “Digo, pues: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera, porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín. No ha desechado Dios a su pueblo (Israel), al cual desde antes conoció...” (Romanos 11:1,2).
Estamos viendo que Pablo afirma que Dios NO ha desechado a Su pueblo Israel al cual desde antes conoció. Esta enseñanza paulina desecha la idea preconcebida de que los Judíos han sido desechados para siempre por Dios “porque supuestamente mataron a su Mesías”. ¿Acaso los apóstoles Judíos mataron a Su Mesías? ¡Absurdo! ¿Acaso no fue la primera iglesia, Judía?
También el apóstol Pablo, como Judío creyente, dice: “Que son israelitas, de los cuales SON la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el culto y las promesas” (Romanos 9:4). Nótese que San Pablo dice que de los israelitas SON (no “ERAN”)---entre otras cosas---las promesas. Las promesas que Dios les hizo a los padres (Abraham, Isaac, Jacob, y David), son para los israelitas primeramente, y luego también para los no israelitas convertidos (Gálatas 3:16,29). Entre las promesas que Dios hizo a los padres están la posesión de una “tierra prometida” (Génesis 12:1,2; 13:15, 15:18), y la perpetuidad del Reino de David ---llamado igualmente: “El Reino de Dios” (ver 1 Crónicas 28:5)---Ver también: Salmo 132:11, y 2 Samuel 7:12,13. En estos versículos Ud. verá que Dios prometió perpetuar el trono de David, o también llamado: “El Reino de Dios”. Dios le dice a David esto:”Para siempre confirmaré tu descendencia, y edificaré tu trono por todas las generaciones. Él me clamará: Mi padres eres tú, Mi Dios, y la roca de mi salvación” “Yo también lo pondré por primogénito, el más excelso de los reyes de la tierra. Para siempre le conservaré mi misericordia y mi pacto será firme con él. Pondré su descendencia para siempre, y su trono como los días de los cielos. Una vez he jurado por mi santidad, y no mentiré a David. Su descendencia será para siempre, y su trono como el sol delante de mí” (Salmo 89:4,26-30,35,36). En otras palabras, Dios le prometió A David que su reino se extendería hacia el futuro, y que sería para el beneficio de todas las naciones de la tierra, Además, Dios le dijo a él que tendría un descendiente justo que se convertiría en rey, y que sería el Hijo de Dios predilecto, obediente, sabio, y perfecto (véase Hechos 2:29,30; Isaías 9:6,7). Por esta razón David habló de su descendiente, así: “Todos los reyes se postrarán delante de él; todas las naciones le servirán. Será su nombre para siempre. Se perpetuará su nombre mientras dure el sol. Benditas serán en él todas las naciones” (Salmo 72:11,17). Es por eso que la última pregunta de los discípulos concuerda perfectamente con esta promesa divina de un Reino de Dios restaurado en Israel. ¿Acaso no Recordamos que David reinó sobre Israel por cuarenta años, siendo su capital final, Jerusalén?¿acaso no recordamos que Jesús mismo afirmó que Jerusalén sigue siendo la ciudad capital del “gran rey” venidero? (Mateo 5:33-35). Este es precisamente el Reino que Cristo predicó y prometió restaurar. Ahora los discípulos, viendo que Jesús se iría en breve al cielo, le preguntaron si ya era inminente el establecimiento del reino davídico en Israel, pues él lo había estado predicando, anunciando, y también confirmando, por más de tres años y medio (Lucas 8:1; Romanos 15:8).
El Tiempo de la Restauración Sólo lo Sabe el Padre
La pregunta de los discípulos a Jesús era obviamente justa, correcta, e inevitable, pues estaban finalmente muy interesados en saber el tiempo exacto para la cristalización de la prometida restauración del reino del padre David. En una ocasión anterior---recordemos--- cuando Jesús estaba por entrar en Jerusalén ---la capital del Reino Davídico--- los discípulos pensaron que el Reino prometido sería inmediatamente restaurado con Cristo a la cabeza (Marcos 11:10). En Lucas 19:11 vemos que Jesús se ve precisado a pronunciar una Parábola, con el propósito de hacerles entender que aún no era el tiempo señalado para la tan anhelada restauración del reino davídico. Explicó en su “Parábola de Las Diez Minas” que “un hombre noble”---él mismo---tenía que ir primero al cielo para recibir la corona de Rey y el reino, y luego volver para tomar su trono en la tierra (v.12). Pero ahora, estando él ya próximo para regresar al cielo, sus discípulos le preguntaron finalmente si su reino se establecería próximamente en Israel o todavía no. Entonces Jesús sólo se limitó a decirles que el tiempo de la tan anhelada restauración del reino a los israelitas, sólo lo sabe Dios Hechos 1:7). Sin embargo, recordemos que ya antes Jesús había afirmado que “de aquel día y la hora” de su regreso como Rey, nadie lo sabía, ni él ni los ángeles del cielo, sino sólo Su Padre (Marcos 13:32).
Aquí vemos nuevamente que Cristo NO reprende a sus discípulos por aquella inevitable pregunta, diciéndoles algo así como: “Están errados, pues ya nunca más será restaurado el Reino a Israel debido a que me rechazaron mis paisanos”. NO!--- Él no les dice eso, ni nada parecido. Simplemente les dice que sólo Dios sabe el tiempo exacto para la tan anhela restauración del reino a Israel. Es decir, Jesús valida la pregunta como correcta y oportuna, pero afirma no saber el tiempo exacto para dicho evento glorioso. Es, pues, más que evidente que durante esos cuarenta días que duró el seminario intensivo de Cristo, él se la pasó explicándoles a sus discípulos acerca de cómo sería su reino milenario en Israel, y qué benéficos le traería al mundo entero.
¿Es el Reino sólo para los Judíos?
En Lucas 12:32 Jesús se dirige a sus discípulos como su “manada pequeña”, y a éstos les ofrece su reino. Les dice textualmente así: “No temáis manada pequeña, porque a vuestro Padre os ha placido daros el reino”. Aquí Jesús les habla a Judíos que son sus seguidores. Esta promesa es dada esencialmente a los que le siguen, a los que le sirven y creen, aunque es verdad que éstos eran Judíos de raza. ¿Es entonces el reino para los Judíos de raza únicamente? ¿Qué hay de nosotros, que somos creyentes, y no somos Judíos? ¿Hace Dios distinción entre los creyentes en función a sus razas?¿Heredan los creyentes gentiles (no Judíos) el cielo, mientras que los creyentes Judíos se quedan en la tierra para heredar y restaurar el reino de David? Hay iglesias cristianas que dicen que el reino de David--- en Israel--- será sólo para los Judíos conversos y no para los creyentes gentiles. ¿Qué dice la Biblia al respecto?
En primer lugar leamos lo que dice Pablo en Gálatas 3:16,29: “Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice a sus simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo. Y si vosotros (Creyentes Gálatas gentiles) sois de Cristo (cristianos), ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa” . En los versos anteriores (7,9,14) leemos: “Sabed, por tanto, que los que son de fe (no Judíos de raza necesariamente), éstos son hijos de Abraham...de modo que los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham...para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles...”. También es interesante lo que dice Pablo a los creyentes de Efeso (gentiles), lo siguiente: “Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne. En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos (a la ciudadanía de Israel) por la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación...porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo espíritu al Padre. Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios” (Efesios 2:11-14,18,19). “Que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del Evangelio” (Efesios 3:6).
Entonces la promesa del Reino de Dios recae también sobre todos aquellos creyentes gentiles (no Judíos) que han creído en Cristo. Peruanos, Argentinos, Bolivianos, Canadienses, Italianos, Franceses, Ingleses, Senegaleses, Congoleses, Tibetanos, chinos, Coreanos, Japoneses, etc, pueden heredar el reino de David si creen en Cristo. Dios no hace acepción de personas, pues dice Pablo: ”Porque no hay acepción de personas para con Dios” (Romanos 2:11),
Jesucristo Volverá Para Restaurar el Reino de David en
Israel
El Apóstol Pedro dijo: “y él (Dios) envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado: a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas” (Hechos 3:20,21). Compárese esta palabra “restauración” con la de la última pregunta de los discípulos en Hechos 1:3. Es claro, entonces, que el reino israelita lo restaurará Jesucristo cuando regrese por segunda vez al mundo. Así lo afirmó Jesús mismo cuando dijo: “Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él entonces se sentará en su trono de gloria...entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo” (Mateo 25:31,34). Aquí es importante la segunda venida de Cristo como Rey, ya que ello significará la transformación física de los herederos del reino, pues como Pablo había dicho correctamente: “Pero esto digo, hermanos, que la carne y la sangre (los mortales) no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción. He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, En un momento, en un abrir y cerrar de ojos; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados” (1 Corintios 15:50-52). Entonces, cuando los cristianos logren o ganen su transformación física, recién entonces podrán ver y entrar en el reino glorioso de Cristo---¡No antes! La iglesia de Jesucristo está llamada a participar del reino de Dios (Santiago 2:5), pero debe antes crecer en el conocimiento de Dios y de Cristo (Juan 17:3) y en los atributos cristianas (2 Pedro 1.5-11). Hoy los incrédulos y los pecadores pueden ver y entrar en la iglesia de Señor sin ser bautizados o convertidos, pero para ver y entrar en el reino de Dios, hay que ser hombres “perfectos”, hombres de Dios, probos, santos, fieles, e inmortales. Esta es la gran diferencia entre la iglesia del Señor y el Reino de Dios. Al Reino de Dios sólo lo podrán ver e ingresar los que son “santos y perfectos” y que han merecido su transformación física--- o su inmortalización---- que es lo mismo (1 Corintios 15:53,54). En buena cuenta, los que hereden y sean parte del reino de Dios, gozarán de la vida eterna con todos los salvos de todas las naciones y épocas.
Recordemos que Jesús volverá a esta tierra, no sólo para transformar o inmortalizar a sus seguidores, sino también para sentarse en su trono de gloria, lo cual indica que él se posará en un trono en la tierra. Este trono será el de David su padre, según está especificado en Lucas 1:31-33, y que dice: “Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús (La Anunciación del ángel). Este (Jesús) será grande y será llamado Hijo del Altísimo: y el Señor Dios le dará el trono de David su padre, y reinará sobre la casa (país) de Jacob (Israel) para siempre, y su reino no tendrá fin”. Por cierto que los cristianos también se sentarán en sus respectivos tronos de gloria en el reino de Dios, pues Jesús les dijo a sus apóstoles: “Yo, pues, os asigno un reino, como mi Padre me lo asignó a mi, para que comáis y bebáis a mi mesa en mi reino, y os sentéis en tronos juzgando a las doce tribus de Israel” (Lucas 22:29,30), Obsérvese que siempre el reino tiene que ver con Israel. Pero lo trágico es que millones de “cristianos” no quieren tomar literalmente estas profecías, y más bien prefieren darles una explicación “alegórica” o “espiritual”. Pero si quieren hacer esto, entonces la Anunciación deberá ser igualmente interpretada “alegóricamente” o ”espiritualmente”. Pregunto: ¿nació realmente y literalmente Jesús de una mujer joven y virgen? ¿estuvo literalmente embarazada María? o, ¿entenderemos la anunciación como algo “simbólico” también?
El Reino es la Esperanza de la Iglesia
Jesucristo enseñó que “busquemos primero el reino de Dios y su justicia” (Mateo 6:33). También enseñó a que orásemos por su venida para que se haga--- por fin--- la voluntad de Dios en la tierra como se hace en el cielo (Mateo 6:10). Del mismo modo, Jesús afirmó que aquellos que “miran hacia atrás” no son dignos de su reino (Lucas 9:62). También aseveró que “difícilmente un rico puede entrar en él” (Mateo 19:23). A Nicodemo Jesús le dijo que “tenía que nacer de nuevo” para ver y entrar en su reino (Juan 3:3,5). De modo que el Reino es algo que se puede ver y entrar si se “renace” en Cristo.
Aun los apóstoles creyeron en el reino venidero de Jesús. Por ejemplo, el apóstol Pablo afirmó “que es a través de muchas tribulaciones que entraremos en el reino de Dios” (Hechos 14:22). Por su parte Pedro dijo en 2 Pedro 1:5-11, y en especial en el versículo 11, lo siguiente: “Porque de esta manera (madurez espiritual) os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y salvador Jesucristo”. También Pablo dijo que los pecadores incorregibles no podrían de ningún modo entrar en él, salvo que se arrepintieran a tiempo (Gálatas 5:19-21). Santiago afirma que sólo los “ricos en fe”, serán los herederos de ese magnífico reino en la tierra (Santiago 2:5).
Entrar, pues, en el reino, es obtener la vida eterna y la salvación, según se desprende del diálogo del joven rico con Jesucristo de Mateo 19:16-23. En estos versos aparecen las frases “vida eterna”, “reino de Dios”, y “ser salvo”, Aquellos que no logren entrar en el reino de Dios, se deberá únicamente al hecho que no fueron dignos de él (2 Tesalonicenses 1:5). Es por esto que es muy importante buscar el reino de Dios y su justicia, porque ello significa ganar la salvación ---¡Esto no lo comprenden millones de Cristianos!
Es verdad que el Reino de Dios es un “reino celestial”, porque precisamente es “de Dios”. Por tanto, las frases: “Reino de Dios” y “Reino de los cielos” son equivalentes. Nótese que nunca aparece en la Biblia la frase: “Reino EN los Cielos” sino “Reino DE los cielos”. Es decir, que procede de los cielos---¡De Dios! Es trágico que millones confundan el reino de los cielos con el mismo CIELO. Sí, hay millones de “cristianos” que sostienen que heredar el “reino de los cielos” significa heredar el mismo cielo---¡Craso error! Definitivamente ni Jesús, ni sus apóstoles, enseñaron que iríamos al cielo para vivir con Dios y los ángeles (Juan 13:33) (Véase también Mateo 5:5; Salmo 37:9,11,22,29,34, Proverbios 2:21,22---nótese que dice: “los perfectos permanecerán en la tierra”).
El Reino de Dios Significará La Justicia y la Paz
Mundiales
El Reino de Dios significará la justicia y la paz en la tierra, pues recordemos que Jesús nos mandó a “buscar el reino de Dios y su justicia” (Mateo 6:33). Y el profeta Isaías claramente anuncia: “He aquí que para justicia reinará un rey, y príncipes presidirán en Juicio” (Isaías 32:1). Y también Isaías predijo: “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz. Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto” (9:6,7). Y en 2 Samuel 23:3,4 se nos anuncia lo siguiente: “El Dios de Israel ha dicho, me habló la Roca de Israel: Habrá un justo que gobierne ENTRE los hombres, que gobierne en el temor de Dios. Será como la luz de la mañana, como el resplandor del sol en una mañana sin nubes, como la lluvia que hace brotar la hierba de la tierra” .
Por otro lado, la influencia mundial del reino de Cristo se deja ver en los siguientes pasajes de la Escritura: Daniel 2:44, que dice: “Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre”. También el salmista David (72:7-9,11) lo anuncia diciendo: “Florecerá en sus días justicia, y muchedumbre de paz, hasta que no haya luna. Dominará de mar a mar, y desde el río hasta los confines de la tierra. Ante él se postrarán los moradores del desierto, y sus enemigos lamerán el polvo...todos los reyes se postrarán delante de él; todas las naciones le servirán”. Leer todo el Salmo 72, También Daniel 7:13,14 y Miqueas 4:1-4. Todas estas profecías aseguran que sólo habrá un solo gobernante mundial que domine con autoridad de Dios, y con vara de hierro. ¿Se imagina usted un mundo con un solo gobernante mundial?¿Se imagina usted que las naciones del mundo se sujetarán de buena gana a este magnífico líder mundial que está por venir desde los cielos? Será ciertamente: “¡El deseado de todas las naciones!” (Hageo 2:7). Sí, será el gobernante ideal que todo pueblo ha anhelado tener en el poder.
¿Está Ud. buscando y pidiendo este estupendo reino de Dios y su justicia? (Juan 6:10,33). ¡Es un mandamiento de Jesucristo! Sin embargo, cuántos aún ignoran que este reino milenario es la única esperanza que tiene la humanidad para tener paz y justicia verdaderas. No es “escapando al cielo” como vamos a lograr obtener la felicidad, la justicia, y la paz que anhelamos. Eso querría decir que el diablo triunfó al lograr la destrucción de la tierra, y arrojar a los hombres al cielo. ¿acaso no recordamos que Dios creó la tierra para que fuese habitada por los hombres? (Salmos 115:16). ¿Trastocará el diablo los propósitos de Dios para con la tierra? ¡De ningún modo! Pero los que afirman que iremos a vivir en el cielo, están desvirtuando todo el propósito de Dios de restaurar todas las cosas como eran al principio. Es obvio que la palabra restaurar quiere decir “reponer, recuperar, recobrar, reparar, renovar o devolver a una cosa su estado o estima original”. En buena cuenta, Dios pondrá todas las cosas como él se lo propuso en un principio. La restauración de un mundo paradisíaco significará el fin de la violencia humana y animal, y también el final de la depredación de la flora y fauna, y de la contaminación ambiental. Además significará la destrucción de todos los perversos e incorregibles del planeta (Salmo 37:9). Será el fin del dominio de los hombres para dar paso a la gobernación de Dios en la tierra como se efectúa en el cielo.
Desgraciadamente, La gran mayoría de los hombres están buscando solucionar sus problemas a espaldas de Dios, como si Él no existiera. La ONU, por ejemplo, fue creada para traer la paz en el mundo, y ya vemos cómo ésta no ha podido lograr la tan anhelada paz mundial. Hoy más que nunca, el mundo está envuelto en guerras interminables que aniquilan a miles y miles de hombres inocentes. El hombre no sabe que el problema del mal está en el hombre mismo, en su naturaleza pecaminosa y egoísta. Los hombres no entienden que ellos no pueden corregir los males del mundo por sí mismos, pues se encuentran lejos de su Hacedor. La mayoría de ellos únicamente viven sólo para satisfacer sus deseos egoístas, sin importarles sus semejantes. Sólo un necio corrupto puede decir que no hay Dios (Salmo 14:1).
Jerusalén, La Ciudad Capital del Reino
La Biblia es clara cuando dice que Jerusalén será la ciudad capital del reino venidero de Dios. Dice el profeta Jeremías así: “En aquel tiempo llamarán a Jerusalén: Trono de Jehová, y todas las naciones vendrán a ella en el nombre de Jehová en Jerusalén; ni andarán más tras la dureza de su malvado corazón” (3:17). Hay infinidad de pasajes en la Biblia donde se menciona a Jerusalén como una ciudad superimportante del futuro, y en donde confluirán todos los pueblos de la tierra. Será la capital mundial y el centro del mundo---el lugar donde estarán los tronos de los futuros gobernantes inmortales. Dice también el salmista David sobre Jerusalén, así: “Porque Jehová ha elegido a Sión; la quiso por habitación para si. Este es para siempre el lugar de mi reposo; aquí habitaré, porque la he querido...allí haré retoñar el poder de David; he dispuesto lámpara a mi ungido. A sus enemigos vestiré de confusión, más sobre él florecerá su corona” (132:13,14,17,18). También dice el salmista, de este modo: “Jerusalén, que se ha edificado como una ciudad que está bien unida entre sí. Y allá están las sillas del juicio, los tronos de la casa de David. Pedid por la paz de Jerusalén: Sean prosperados los que te aman” (122:3-6). Nótese que se habla de “los tronos” de la casa de David (en plural). Esto concuerda con lo prometido por Jesucristo a sus apóstoles, en el sentido que ellos también se sentarían en sus propios tronos, en el reino restaurado de David en Jerusalén (Mateo 19:28). Ahora bien, Jesús extiende su invitación para que todos sus seguidores permanezcan fieles para que puedan participar en su trono y reino. Dice él, así: “Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono” (Apocalipsis 3:21). Además él prometió también: “Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones” (Apocalipsis 2:26). Y para terminar este acápite sobre Jerusalén, sería bueno recordar Miqueas 4:1-3, que dice: “Acontecerá en los postreros tiempos que el monte de la casa de Jehová será establecido por cabecera de montes, y más alto que los collados, y correrán a él los pueblos. Vendrán muchas naciones, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, y a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará en sus caminos, y andaremos por sus veredas; porque de Sión saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová. Y él juzgará entre muchos pueblos, y corregirá a naciones poderosas hasta muy lejos; y martillarán sus espadas para azadones, y sus lanzas para hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se ensayarán más para la guerra”.
El Reino de Dios es el Evangelio Verdadero
Sí, el Reino de Dios es el evangelio de Cristo. En diferentes pasajes de la Escritura veremos que el Reino de Dios y el evangelio, son sinónimos. En Marcos 1:1,14,15 encontramos un excelente ejemplo de esto. Dicen estos versículos de este modo: “Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios...después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado, arrepentios, y creed en el evangelio”. En la cita bíblica mostrada arriba, es obvio que cuando se habla de creer en el evangelio, lo que se quiere decir es que creamos en el Reino de Dios, y en su Rey, Jesucristo. Además, Pablo dice que el evangelio es poder de Dios para SALVACIÓN para todos los que lo creen de todo corazón (Romanos 1:16). Y cuando Jesús dejó señales concernientes a los últimos días, él dijo que antes de su regreso en gloria para establecer su reino, sus verdaderos discípulos estarían proclamando dicho reino por todo el mundo para testimonio a todas las naciones. Dice así en Mateo 24:14: “Y será predicado este evangelio del Reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin”. Entonces, ¿qué más pruebas podemos pedir para saber y entender lo que es verdaderamente el evangelio de Cristo?
Finalmente veremos a Pablo predicando este mismo evangelio del Reino en diferentes partes del mundo, según lo podemos constatar en Hechos 19:8;20:25;28:23,30,31. Es claro que el asunto del reino de Dios era de primera importancia para Cristo y sus apóstoles (Lucas 9:1,2), ¿Lo es para Ud., estimado hermano? Pablo dijo que seamos sus imitadores, así como él lo era de Cristo mismo (1 Corintios 11:1). ¿Lo está Ud. imitando a él en este quehacer evangélico? Muchos---desgraciadamente---no lo están haciendo, pues han pensando que el evangelio es solamente Cristo mismo, es decir: Su Muerte, su sepultura, y su resurrección al tercer día (1 Corintios 15:1-6). Esta creencia es media verdad, pues ya hemos visto que Jesús mismo tilda al Reino de Dios con el título de: “el evangelio” (Lucas 4:43, Mateo 24:14)---¡Y fue el principio de su evangelio! (Marcos 1:1,14,15). Por eso, predicar el evangelio es predicar el reino de Dios, como también lo es sobre la muerte, sepultura y resurrección de Jesús---¡Todo junto!
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LA IDOLLARTRÍA: LA ADORACIÓN A LOS DÓLARES AMERICANOS
Por: La Palabra de Dios


LOS IDOLLARTRAS Y LA IDOLLARTRIA
Dice Pablo: “Porque el amor al dinero es la raíz de todos los males, y al dejarse llevar por ella, algunos (como Bakker, Luna, Swaggart, Ted Armstrong, Couch, etc) perdieron la fe y se ocasionaron innumerables sufrimientos (por el descrédito, por la cárcel, por el juicio, por la expulsión, por los escándalos sexuales, etc)” (1 Timoteo 6:10).
“Sean vuestras costumbres sin avaricia (escuchen, predicadores del evangelio de la prosperidad), contentos con lo que tenéis ahora (los predicadores de la prosperidad nunca están contentos con lo que tienen); porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré” (Hebreos 13:5).
Jesús dijo: “Ninguno puede servir a dos señores…no podéis servir a Dios y a las riquezas (escucha Hinn, Luna, Copeland, Crouch, Robertson, White, Roberts, etc)” (Mateo 6:24).
Salomón escribió: “El que ama el dinero (los tele-evangelistas de la prosperidad), no se saciará de dinero (esto ocurre exactamente con los evangelistas de la prosperidad); y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad” (Eclesiastés 5:10).
“El que confía en sus riquezas (p.e: Los predicadores de la prosperidad) caerá (Muchos evangelistas de la prosperidad ya han caído o están por caer); mas los justos florecerán como ramas” (Proverbios 11:28).
“A los ricos de este siglo manda (p.e. a Benny Hinn y Cia.)que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas (vean nomás a Jim Bakker...perdió todo!) , sino en el Dios vivo…que sean ricos en buenas obras (no en falsas sanidades acompañadas de timos con palabras de piedad), dadivosos, generosos (pero no con sus socios corruptos como ellos)…que echen mano de la vida eterna (¡no a las jugosas ofrendas del rebaño!)” (1 Timoteo 6:17-19).
“Ciertamente como una sombra es el hombre; amontona riquezas (p.e. El predicador de la prosperidad), y no sabe quién las recogerá ("las secretarias”) (Salmos 39:6).
“Si (eventualmente) se aumentan las riquezas, no pongáis el corazón en ellas (Ojito con esto Carlos "Cash money"Luna, Benny "rico" Hinn, Oral "Saqueo" Roberts , Patty "robo" Robertson, Jimmy "Striptease" Swaggart, Billy "the Kid" Graham, Kenny "alto vuelo" Copeland, etc)” (Salmos 62:10).
“No améis al mundo, ni las cosa$ que están en el mundo (aunque los predicadores de la prosperidad como Hinn, Swaggart, Roberts, Robertson, Bakker, Murdock, y otros, aman la buena vida, los lujos, las mansiones, los cadillacs, los rolex, los aviones, los grandes hoteles, la buena ropa, etc, etc,) …” (1 Juan 2:15).
"Haced morir,pues, lo terrenal en vosotros: ...malos deseos y avaricia, que es idolatría" ( y también es idollartría en el caso de los predicadores de la prosperidad. Benny Hinn y otros como él son idólatras...¡qué grave!)
"Y les dijo (Jesús): Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de bienes que posee (¡estas palabras no las aceptan ninguno de los timadores del evangelio de la prosperidad!)" (Lucas 12:15).
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LA FALACIA DEL HENOTEÍSMO O MONOLATRÍA DEL "TEMPLARIO" CIBERNÉTICO ESPAÑOL, TITO MARTÍNEZ

Por Ing° Mario A Olcese
El Sr. Tito Martínez sostiene en su sitio web de la “Verdadera Doctrina Cristiana" que: "El Cristo (y el verdadero Judaísmo) jamás fue monoteísta, sino HENOTEISTA, es decir, la Teología del Cristo era que existe un Dios supremo y Todopoderoso, que es el Padre IEVE, PERO RECONOCIENDO LA EXISTENCIA DE OTROS MUCHOS DIOSES, QUE SON LOS HIJOS DE DIOS (Jn.10:34-36, comparar con Sal.82:1,6), esto no es monoteísmo unitario, sino HENOTEISMO POLITEISTA, ya que el monoteísmo es la creencia en la existencia de un solo Dios, sin embargo, la Biblia JAMÁS enseña que sólo exista un Dios, sino que existe un Dios Padre, además de otros muchos dioses y señores en el cielo y en la tierra, (1Co.8:5), pero subordinados a este Dios Padre, ¡esto es puro henoteísmo politeísta! Pero, ¿es cierto lo que él dice? Pues Veamos:
Origen de la palabra Henoteísmo
Esta palabra proviene del griego ‘monos’, uno, y ‘latreia’, adoración; a veces se lo llama henoteísmo. La creencia de que existe más de un Dios, pero que hay que servir y adorar solamente a uno. Por tanto, la monolatría es una variante del politeísmo, pues básicamente cree que existen muchos dioses. Como tal, es una falsa enseñanza que la Biblia rechaza tajantemente vea Deut 6:4; Isa. 43:10; 44:6-8; 45:5-6.
El mormonismo es un ejemplo excelente de un grupo monolátrico contemporáneo. Enseña la existencia de muchos Dioses en muchos mundos, mientras que adora sólo al Dios de este planeta. Así que El Sr. Martínez ha caído en el mismo error del mormonismo al enseñar esa herejía del Henoteísmo en su sitio web.
¿Existen realmente otros dioses fuera del Dios de la Biblia?
El apóstol Pablo admite a los corintios que hay muchos LLAMADOS (¡no que lo sean en realidad!) dioses y señores, pero que sólo uno es el verdadero Dios Todopoderoso, y también uno sólo que es el Señor Mesías (v.6). Este Dios Todopoderoso es el único que tiene el PODER inherente de dar vida a todo lo existente, pues sabemos que sólo él es la fuente de la vida; o de destruir todo lo que Él creó por sí mismo, o por sus agentes angélicos. Los demás dioses no tienen ese poder de hacer nada por sí mismos, porque simplemente no son nada o no existen como dioses vivos y verdaderos. He aquí las palabras de Pablo: Pues aunque haya algunos que se llamen (¡no que sean!) dioses, sea en el cielo, o en la tierra (como hay muchos dioses y muchos señores), 6 para nosotros (Los cristianos verdaderos), sin embargo, sólo hay un Dios (¡esto es monoteísmo!), el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él” (1 Corintios 8:5). Notemos que hay seres que han procedido de Dios que se les llama “dioses” tanto en el cielo como en la tierra. Estos son seres creados o que han procedido de Dios o por haber sido engendrados (como es el caso de Cristo). Todos estos seres son llamados dioses porque tienen (o tenían) poder sobre otros, y que fueron concedidos por el único Dios verdadero. Los ángeles no son llamados dioses (Elohim) porque merezcan la adoración de los súbditos, sino porque tienen el poder divino otorgado por el único Dios verdadero para hacer cosas que normalmente nosotros no podemos hacer (portentos y maravillas). Estos funcionan como si fuera Dioses.
También sabemos que hombres consagrados, tales como los jueces de Israel, eran llamados “dioses” aun por el único Dios verdadero, porque fueron Sus ungidos para tener el poder para ejecutar juicio y justicia a Su pueblo elegido (Juan 10:34). Aún Moisés fue constituido “Dios” por Yahweh para hablar y manifestar Su poder ante Faraón (Éxodo 7:1). Sin embargo, ni Moisés, ni los jueces, ni los ángeles son considerados como verdaderos Dioses, estrictamente hablando.
Los Ángeles (elohim) no aceptaron la adoración humana
Los mismos santos ángeles (elohim, dioses) jamás permitieron que se les adorase. En Apocalipsis 19:9,10 leemos: “Y el ángel me dijo: “Escribe: Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero. Y me dijo: Estas son palabras verdaderas de Dios. 10 Yo me postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús. Adora a Dios (¿a cuál? ¡Al único verdadero!)” Esto mismo se repite en Apocalipsis 22:8,9, que dice: “Yo Juan soy el que oyó y vio estas cosas. Y después que las hube oído y visto, me postré para adorar a los pies del ángel que me mostraba estas cosas. 9 Pero él me dijo: Mira, no lo hagas; porque yo soy consiervo tuyo, de tus hermanos los profetas, y de los que guardan las palabras de este libro. Adora a Dios (¿A cuál? ¡Al único quien es verdaderamente Dios en todo el sentido de la palabra!)”.
Aquí es evidente que aunque los ángeles santos de Dios son “elohim” (dioses en función), ellos jamás aceptaron la adoración o servicio sagrado que sólo le pertenece a Dios—el Dios único y verdadero. Además nótese que los “elohim” (dioses-ángeles) no le dijeron a Juan: Adora al Dios mayor, sino: “Adora a Dios”. Para ellos, y para los verdaderos fieles, Dios era único— Yahweh!.
Los ídolos o dioses paganos no son nada
El mismo Pablo declara que un dios pagano no es nada. Simplemente ese dios no tiene vida ni puede dar vida, ¡simplemente no es nada! En 1 Corintios 8:4, él dice: “Acerca, pues, de las viandas que se sacrifican a los ídolos, sabemos que un ídolo (dios pagano) nada es en el mundo, y que no hay más que un Dios”. De modo que para Pablo un ídolo o Dios pagano no es nada (Gr. ‘oudeis’: ni hombre, ni mujer, ni cosa). Simplemente no existe o es una mera ilusión. Si en realidad no hay dioses vivientes y jerarquizados en el paganismo, entonces el único Dios verdadero no tiene rivales que merezcan ser también adorados. De allí el grave pecado de adorar lo que no es o no existe, y que en realidad son inventos de demonios para que el mundo se pierda en la adoración falsa. Pablo les vuelve a decir a los Corintios en su primera carta a Corintios 10:19-21, lo siguiente: “¿Qué digo, pues? ¿Que el ídolo es algo, o que sea algo lo que se sacrifica a los ídolos?20 Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios. 21 No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios”. También en 1 Crónicas 16:26 leemos: “Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos (¡y sabemos que un ídolo o dios pagano no es nada, del Gr. ‘oudeis’: ni hombre, ni mujer, ni cosa alguna en este mundo!); Mas Jehová hizo los cielos”.
Es más que evidentemente que Pablo jamás creyó que los ídolos paganos fueran dioses o representaciones de dioses vivientes menores. Obviamente lo que Pablo creyó era que esos ídolos eran inventos demoníacos engañosos y de ninguna manera dioses vivientes menores que tenían algún poder o autoridad que rivalizaban con el del único Dios verdadero.
Yahweh Afirma ser el Único Dios
El Dios de la Biblia afirma ser único, pero no sólo único en su clase, sino único en el universo. “Proclamad, y hacedlos acercarse, y entren todos en consulta; ¿quién hizo oír esto desde el principio, y lo tiene dicho desde entonces, sino yo Jehová? Y no hay más Dios que yo; Dios justo y Salvador; ningún otro fuera de mí. 22 Mirad a mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque yo soy Dios, y no hay más” (Isa. 45:21,22). En Isaías 44:8, Yahweh reitera lo mismo: “No temáis, ni os amedrentéis; ¿no te lo hice oír desde la antigüedad, y te lo dije? Luego vosotros sois mis testigos. No hay Dios sino yo. No hay Fuerte; no conozco ninguno”. En estos textos el mismo Yahweh dice que no hay otro Dios fuera de Él. Nótese también que Él no está diciendo que no hay otro Yahweh como Él, sino más bien, que no hay otro Dios aparte de él (mayor o menor). Los llamados “dioses” de la Biblia son simplemente Sus santos ángeles o algunos de sus santos hombres que recibieron poder de Él para determinada función o tarea. Los dioses del paganismo simplemente no son nada o son meramente inventos de demonios para confundir y engañar a los incautos. ¡Claramente Dios no es partidario del Henoteísmo por donde se lo mire!
En conclusión
El henoteísmo se derrumba ante el claro hecho de que sólo hay sólo un Dios verdadero viviente (Monoteísmo puro). Además, los llamados “dioses” de la Biblia son, o los ídolos muertos, o bien, los mensajeros angélicos y humanos que tienen (o tenían) el poder de Dios para efectuar una determinada función o tarea en la tierra en nombre de Dios. Todos estos siervos de Dios eran “dioses en función” o funcionaban como o por Dios mismo. Es decir, éstos (hombres y ángeles) fueron constituidos “dioses” por el único Dios verdadero del monoteísmo Hebreo.
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UNA PARTE NO ES EL TODO: ¡UN ESTUDIO
DEL EVANGELIO COMPLETO!

Por Ing° Mario A Olcese
Una palabrita clave:
¿Qué entiende usted por la palabra: “Primero”? Por ejemplo, si le digo que ‘Dios es primero en la agenda de mi vida’, ¿qué cree usted que quiero decir con esa declaración? Pues seguramente responderá que para mí, Dios es lo más urgente e importante en mi vida.
Si digo que primeramente busco las cosas de Dios, lo que estoy diciendo es que Dios es lo primero en mi vida. Esto, no obstante, no significa que Dios sea lo único que debo buscar en la vida, pues también existen otras cosas de segunda importancia que puedo y debo buscar, como por ejemplo: alimentos, ropa, educación, casa, trabajo, etc. El hecho es que las cosas de Dios deben ocupar el primer lugar en nuestras vidas, y las demás cosas que buscamos ocuparán un lugar secundario.
En Mateo 6:33 leemos que Jesús dice: “Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia”. ¿Es acaso el reino de Dios lo único que debemos buscar? ¡No, por supuesto! No obstante, el reino de Dios será lo primero que buscaremos en nuestra vida cristiana. Es decir, uno debe buscar el reino de Dios primero, y luego las otras cosas como ropa, comida, o bebida vendrán por añadidura. Pero lo primero es lo primero, y el Reino de Dios es lo primero que hay que buscar.
En 2 Corintios 8:1-5 leemos de la ofrenda de los hermanos de Macedonia para lo santos de Jerusalén. En el verso 5 el apóstol Pablo dice de aquellos hermanos Macedonios, lo siguiente: “…sino que a sí mismos se dieron PRIMERAMENTE al Señor, y luego a nosotros por la voluntad de Dios”. Es decir, los creyentes de Macedonia se dieron PRIMERAMENTE al Señor Jesucristo, y después a Pablo y a Tito, para que la ofrenda llegara a los creyentes en necesidad en Jerusalén. Su entrega fue total: al Señor y a los hermanos. Ellos no sólo se habían comprometido con su Señor, sino también con sus hermanos en la fe.
Hasta este punto entendemos que los Cristianos tenemos prioridades, cosas que ocupan un primer lugar en importancia en nuestras vidas. Esto obviamente no excluye otras cosas que el Señor nos manda a buscar, como por ejemplo: la paz (1 Pedro 3:11), el bien de los demás (1 Cor. 10:24), etc.
Lo Primero del Evangelio del Señor
Este mismo sentido de lo primero se aplica al evangelio verdadero, pues el propio evangelio completo de Cristo tiene una parte que podemos llamar primordial, básica, o fundamental, y otra que podemos muy bien llamarla complementaria.
Veamos lo que nos dice Pablo con relación a lo que es el evangelio, pues millones de personas tienen un concepto errado de lo que significa evangelio completo de Jesucristo. Estos predicadores han venido enseñando un evangelio incompleto o parcial como si fuera todo el evangelio de nuestro Señor.
En el texto de 1 Corintios 15:1-7 los evangelistas contemporáneos han creído encontrar el todo del evangelio de Cristo, cuando en realidad Pablo sólo menciona el evangelio básico o fundamental de Cristo. Y es que el problema de estos predicadores consiste en que no analizan o escudriñan con atención las palabras clave de los versículos que leen. Veamos lo que dicen los versículos que acabamos de anotar de 1 Corintios:
1 | Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; |
2 | Por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano. |
3 | Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo fué muerto por nuestros pecados conforme á las Escrituras; |
4 | Y que fué sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme á las Escrituras; |
5 | Y que apareció á Cefas, y después á los doce. |
6 | Después apareció á más de quinientos hermanos juntos; de los cuales muchos viven aún, y otros son muertos. |
7 | Después apareció á Jacobo; después á todos los apóstoles. |
8 | Y el postrero de todos, como á un abortivo, me apareció á mí. |
Pues Bien, si uno lee todos estos versículos verá que el Apóstol Pablo llama a la muerte, sepultura y resurrección de Jesucristo: EL EVANGELIO. Esto es algo indiscutible porque es el mismo Apóstol quien lo está diciendo. No obstante, note usted que en el verso 3 el Apóstol emplea el vocablo “PRIMERAMENTE”, lo que quiere decir que este evangelio o “Buenas Noticias” de la muerte, sepultura, y resurrección de Cristo es LO PRIMERO del evangelio apostólico---¡Pero no el todo! Este detalle ha sido, desgraciadamente, pasado por alto por millones de estudiantes bíblicos de todos los tiempos. Estos han creído que el Evangelio completo y único de Jesús es su muerte, sepultura y resurrección frente a muchos testigos y punto. ¿Pero puede esta idea popular ser sostenida fuera de 1 Corintios 15:1-7, en otros pasajes de la Escritura? Pues, No. En ninguna otra parte de la Biblia se dice que la muerte, sepultura y resurrección de Cristo es el único evangelio apostólico.
Un Evangelio del Reino Ignorado
En Marcos capítulo 1 y versos 1,14,15 leemos que Jesús comenzó predicando y anunciando en Galilea EL EVANGELIO DEL REINO DE DIOS. ¿Interesante, no? Jesús comenzó hablando de “otro” evangelio fuera de su muerte, sepultura, y resurrección al tercer día. Recordemos que Jesús reveló su muerte, sepultura, y resurrección al tercer día mucho tiempo después que anunciara su evangelio del Reino de Dios en Galilea. Observe usted que es recién en Marcos capítulo 8 y verso 31 que Jesús revela que tenía que morir, ser sepultado, y resucitar al tercer día y lo reitera en los capítulos 9 y 10. Este intervalo entre los capítulos 1 y 8 de Marcos supone un año de ministerio público de Jesús, más o menos. Los Apóstoles se quedaron anonadados con este extraño anuncio de su Maestro y realmente no lo comprendieron (Marcos 9:31,32). Ellos no sabían nada de este evento, y no lo entendieron del todo hasta que se cumplió.
Entonces tenemos dos evangelios: El Reino de Dios, y la muerte, sepultura, y resurrección de Cristo en gloria al tercer día frente a muchos testigos oculares. Pero como sólo hay un único evangelio en la Biblia (Gálatas 1:6-9) es lógico concluir que tanto el Reino de Dios y la muerte, sepultura, y resurrección de Cristo en gloria al tercer día frente a muchos testigos oculares componen el único evangelio de Cristo. Pero esta verdad no es advertida ni aceptada por muchos predicadores de hoy.
El fundamento del Evangelio Apostólico
¿Por qué, entonces, Pablo predicó la Muerte, sepultura, y resurrección de Cristo al tercer día como lo primero del evangelio, y no el Reino de Dios como lo hizo Cristo en Galilea? ¿Acaso no comenzó Jesús su ministerio con su evangelio del Reino de Dios en Galilea sin mencionar para nada todavía su muerte y resurrección de entre los muertos? La respuesta parece simple, y Pablo nos lo va a dar en el mismo 1 Corintios 15:14: “Y si Cristo no resucitó, vana es nuestra predicación, vana es también nuestra fe”. Lo que Pablo dice es que toda su predicación es inútil o fútil si es que Cristo nunca hubiese RESUCITADO de entre los muertos. Su resurrección es nuestra garantía de que las otras promesas (p.e. el Reino de Dios y la vida eterna) realmente algún día se cristalizarán.
Ahora entendemos porqué Pablo comienza hablando del evangelio o buenas noticias de la muerte, sepultura y resurrección de Cristo, pues es el evento fundamental para poder creer que las demás promesas se harán realidad algún día. Pero recuerden, Pablo jamás dijo que la muerte vicaria de su Maestro, y su resurrección gloriosa al tercer día, era su único evangelio. Lo que dijo es que ese mensaje era lo primero del evangelio, lo fundamental, o lo básico. Sin este acontecimiento cumplido todas las demás promesas serían fútiles. ¡Nunca podríamos entrar al prometido Reino de Dios! ¿Por qué? Porque al no haber resurrección, no podríamos entrar en el Reino incorruptible de Cristo el cual requiere nuestra previa transformación (redención) física por la resurrección del cuerpo (1 Cor. 15:50).
¿Predicó Pablo el Evangelio del Reino de Dios en 1 corintios 15?
En primer lugar, es menester aclarar que Pablo continuamente predicó el reino de Dios en sus viajes misioneros. Lo predicó en Efeso (Hechos 19:5), en Mileto (Hechos 20:25), y en Roma (Hechos 28:23,30,31). Entonces me pregunto, ¿dejó Pablo de predicarlo en Corinto? No lo creo! Veamos nuevamente 1 Corintios 15, el cual es nuestro texto en discusión. En los versos 1-8 vimos que Pablo predicó PRIMERAMENTE la muerte, sepultura, y resurrección de Cristo frente a muchos testigos. Este evento glorioso fue lo primordial de su evangelio, lo básico, pero no el todo. Y la razón ya lo explicamos arriba. Enseguida veremos que Pablo sí habla del Reino de Dios en 1 Corintios 15. Por ejemplo, después de confesar la gloriosa resurrección de su maestro, y ponerla como el fundamento de su prédica, el apóstol Pablo dice en los versos 49 y 50 lo siguiente: “Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos TAMBIEN la imagen del celestial. Por esto digo hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar EL REINO DE DIOS, ni la corrupción hereda la incorrupción.”. Observemos que una vez que Pablo declaró la resurrección de Cristo en gloria, pasa a decir que también nosotros tendremos que traer la imagen del Cristo glorioso para poder ingresar en el Reino de Dios. Tome nota que Pablo no se detiene a explicar qué es el Reino de Dios, ni los discípulos de Corinto se lo preguntan. Esto se debió a que los Corintios ya sabían perfectamente lo que era el Reino de Dios. Lo que Pablo sólo hace es explicarles que es necesario la resurrección-transformación para poder heredar ese Reino que ya conocían. Como vemos, Pablo no se desliga en absoluto del Reino de Dios.
En Hechos 28:23, 30,31 leemos sobre el ministerio de Pablo en el imperio Romano, lo siguiente: 23 Le señalaron un día y vinieron en mayor número adonde se hospedaba. El les iba exponiendo el Reino de Dios, dando testimonio e intentando persuadirles acerca de Jesús, basándose en la Ley de Moisés y en los Profetas, desde la mañana hasta la tarde.30 Pablo permaneció dos años enteros en una casa que había alquilado y recibía a todos los que acudían a él;31 predicaba el Reino de Dios y enseñaba lo referente al Señor Jesucristo con toda valentía, sin estorbo alguno. Note que Pablo predicaba a los romanos el Reino de Dios, y todo lo relacionado con el nombre de Jesucristo. Es decir, Pablo no sólo predicó a Cristo y su gloriosa resurrección, sino que también les anunció el evangelio del Reino de Dios. ¡Tarea que muchos evangelistas de hoy han pasado por alto y no cumplen!
Aquellos predicadores que insisten tercamente que el único evangelio de Cristo es su muerte, sepultura, y resurrección al tercer día, simplemente están mintiendo y torciendo el testimonio de las Escrituras.
La Importancia del Reino de Dios
Los teólogos más reconocidos admiten que el Evangelio del Reino de Dios es el tema central de toda la predicación de Jesús. Con este tema nuestro Señor comenzó y finalizó su ministerio terrestre de 3 años y medio (Ver Marcos 1:1,14,15 y Hechos 1:3,6,7). El Reino de Dios fue el tema central de todas sus parábolas, y fue la promesa fundamental para todos los pobres de este mundo (Santiago 2:5). El Reino de Dios es sinónimo de vida eterna y salvación, pues no se puede tener vida eterna (=salvación) fuera de él (Mateo 19:16-25). Jesús mandó que los suyos pidieran por la venida del Reino (Mateo 6:10), y de hecho que todo Cristiano debía estar buscándolo constantemente (Mateo 6:33). Jesús insistió que sin perseverar no se puede entrar en su reino (Lucas 9:62), y dijo que quien no se hacía como un niño no entraría en él (Lucas 18:17). Enseñó que los ricos difícilmente entrarían en su reino (Lucas 18:24), y que más bien éste era para los pobres en espíritu (Mateo 5:3). Pablo enseñó que es a través de muchas tribulaciones que entraríamos en el Reino (Hechos 14:22) y Pedro insistió que tal reino sería para los creyentes que son maduros espiritualmente (2 Pedro 1:5-11). También Pablo dijo que los injustos jamás podrían ingresar en el Reino de Dios (1 Cor. 6:9). A Nicodemo Jesús le dijo que tendría que “nacer de nuevo” si quería entrar en su reino (Juan 3:3,5). Y finalmente, el “buen ladrón” de la cruz conocía muy bien este mensaje del Reino de Dios que se lo pidió a Jesús diciéndole: “Acuérdate de mi cuando vengas en tu reino” (Lucas 23:43).
¿Es suya también, amigo(a), la pregunta del “buen ladrón” de la cruz?¿Le pide usted al Señor que se acuerde de usted cuando venga en su reino para ser parte de él?¿Es usted un bendito de Dios? “Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, HEREDAD EL REINO preparado para vosotros desde la fundación del mundo” (Mateo 25:34).
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¿EXISTEN CÓDIGOS SECRETOS EN LA
BIBLIA?
Por Ing° Mario A Olcese
¿Códigos secretos Revelados en los días finales?
En estas últimas décadas se ha venido pregonando que en la Biblia hay “códigos secretos” que podemos descubrir gracias al avance de la ciencia y la tecnología. Los estudiantes de la Biblia creen que justamente en los últimos tiempos—tal como lo profetizó Daniel—la ciencia, es decir, el conocimiento en general, incluyendo el bíblico sería aumentado. Creen que gracias a la invención de la computadora es posible por fin descubrir cosas secretas en la Biblia: Datos, hechos históricos, y fechas de eventos importantes que acaecerán en el mundo en los últimos tiempos. Pero, ¿fue eso exactamente lo que Daniel quiso decirnos en Daniel 12:4? Notemos que Daniel dijo que sería aumentada la ciencia, ¿pero acaso hasta el punto de revelarnos lo que nos depara el futuro en la forma de códigos secretos?
Secretos que siempre pertenecerán a Dios
Sin duda alguna Dios no tiene la intención de revelarnos todo lo que Él tiene planeado para el futuro. Hay muchas cosas secretas que permanecerán secretas en Dios. Dice Deuteronomio 29:29: “Las cosas secretas pertenecen á Jehová nuestro Dios: mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos por siempre, para que cumplamos todas las palabras de esta ley (torah)”. Aquí vemos que a Moisés se le dijo que las cosas secretas de la Torah pertenecen a Yahweh, pero “las cosas ya reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre”. De modo que en la Torah está todo aquello que Dios quiso revelarlos. Algunos rabinos ultra conservadores y ortodoxos creen que aún permanecen cosas secretas que pueden ser reveladas por la Torah hoy con la ayuda de los avances tecnológicos. Pero esto no es lo que la Biblia dice. ¡Las cosas secretas que están escondidas en Dios no pueden ser descifradas por el hombre porque pertenecen a Yahweh!
Dios revelaba “su secreto” a los Profetas
Algunos maestros bíblicos tanto del judaísmo como del cristianismo creen que “Yahweh no hará nada sin que revele su secreto a sus siervos los profetas” (Amós 3:7). Sin embargo, acá tenemos dos puntos por aclarar. El profeta Amós está hablando de UN SECRETO en particular, y segundo, de “SUS PROFETAS”.
Hoy vemos que personas comunes y corrientes que son simples investigadores de la Biblia están descifrando supuestos “códigos secretos” en la Biblia (especialmente en la Torah) como si fueran verdades reveladas de Dios. Habría que preguntarse si aun hoy Dios sigue teniendo profetas y maestros dentro de su pueblo al estilo de Daniel y Ezequiel para anunciar eventos del futuro que han permanecido ocultos por milenios usando una computadora.
Pablo dijo que sólo conocemos en parte
El apóstol Pablo dijo “Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos” (1 Cor. 13:9). Esto quiere decir que aún quedan muchas cosas por conocer. Pero, ¿cuándo se conocerían? ¿Acaso con el avance de la ciencia y del conocimiento? No! El mismo apóstol da una respuesta contundente en el siguiente versículo (10) cuando escribió lo siguiente: “Mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará”. Es decir, este conocimiento parcial que tenemos ya revelado del plan de Dios para el presente y el futuro del mundo se volverá perfecto o completo sólo cuando el Mesías se haga presente en este mundo.
Debemos seguir Escudriñando las Escrituras
En Juan 5:39 Jesús mandó a los suyos a que investigaran o escudriñaran las Escrituras existentes (el AT) “porque ellas dan testimonio de mí”. Es decir, debemos escudriñar las Escrituras para saber quién es Jesús y cómo es él el cumplimiento de lo revelado por los profetas de antaño. Jesús no tenía en mente que investigáramos las Escrituras para descifrar códigos ocultos o secretos que nos puedan revelar eventos cruciales catastróficos que acaecerían en el mundo poco antes de su venida. Repito, su intención al decirnos que escudriñáramos las Escrituras inspiradas no era para que supiéramos de antemano cuándo sería asesinado un primer ministro, o la fecha y hora exactas de la destrucción de un par de edificios enormes de una ciudad importante, o el lugar y fecha de un terrible Tsunami que arrasaría cientos de miles de vidas humanas. El propósito básico del escudriñamiento de las Escrituras era confirmar lo que ya se había revelado a través de los profetas sobre Jesús. En Hechos 17:11 tenemos a los bereanos escudriñando las Escrituras “para ver si estas cosas eran así”. Es decir, los nobles bereanos investigaban las Escrituras con un espíritu de confirmación, para saber si lo enseñado por el apóstol del Señor era cierto o falso. Sólo unas pocas profecías, como la de las 70 semanas de Daniel 9, podrían ser escudriñadas para saber la fecha en que se cumpliría un evento crucial en el futuro. En este caso, la fecha exacta de la entrada triunfal de Cristo en Jerusalén y de su muerte en la cruz del calvario. ¡Esto fue algo claramente revelado por Dios para nosotros! ¡Y esto fue algo importante que Dios quiso que supiéramos de antemano para que creyésemos en su Hijo Unigénito!
Tiempos y Sazones
Una de las preguntas que le hicieron a Jesús sus discípulos era si en el tiempo en que estaban viviendo se restauraría el Reino de Dios, un evento muy importante y crucial que era anhelado por todo el pueblo Hebreo y la iglesia del Señor. Jesús pudo haber sabido que la fecha para el cumplimiento de ese evento crucial estaba escondido en forma de código en la Torah o en algún libro de los profetas y que en el futuro se podría conocer a través de los adelantos científicos predichos por Daniel. Pero no, Jesús no tuvo esa esperanza en mente. Al contrario, él les dijo a sus discípulos que “No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad” (Hechos 1:6). Así que la fecha para ese gran y crucial evento anhelado por todos los fieles sería conocida sólo por el Padre, pero desconocida por los hombres y aun por Su propio Hijo hasta el día de su cumplimiento (Marcos 13:32). Hoy, los falsos profetas modernos nos dicen que la Biblia nos puede revelar la fecha del fin del mundo, o lo que es lo mismo decir, la fecha de la venida de Cristo para inaugurar el milenio. ¡Cuán falsa es toda esta pretensión!
Eventos anunciados y revelados como antesala del fin del mundo
Jesús reveló eventos claros y terribles que ocurrirían en la tierra hasta su venida en gloria cuando él estuvo con sus discípulos en el Monte de los Olivos. En ningún momento—y eso es significativo—Jesús da indicios de fechas para cada uno de los eventos predichos y que ocurrirían antes de su venida y del fin de la era. En realidad, al no haber ningún indicio de fechas precisas en Mateo 24, Lucas 21, y Marcos 13, los cristianos de todas las épocas siempre pensaron que su generación sería la última, dado que “siempre” hubo guerras, terremotos, pestes, hambres, etc, etc. desde que Jesús dejó la tierra hace dos milenios. Jesús no reveló fechas, ni siquiera en clave o códigos secretos, porque él quiso mantener a sus discípulos siempre alertas y pendientes de su parusía en gloria. El haber dado fechas hubiera desalentado la fe y la esperanza de sus discípulos, y máxime, si éstas apuntaban a miles de años por delante. Ellos siempre pensaron que Cristo estaba “a las puertas”. De hecho, hay muchísimos tiempos y sazones que permanecerán guardados en Dios y nunca podrán ser conocidos por expertos en informática.
El Peligro de la Fechas
El peligro de dar fechas es que si no se cumple lo que se supone está claramente profetizado, va a desanimar a los creyentes y entonces éstos pensarán que la Palabra de Dios es falsa, o en el mejor de los casos, poco confiable. La intención de Jesucristo es que velemos porque “no sabemos cuándo vendrá vuestro Señor” (Mat.24:42; 25:13; Mar. 13:33,35). Sencillamente es imposible saberlo. Nadie puede con seguridad decir que Cristo vendrá mañana, dentro de un año, diez años, cien años o mil años…pero sospechamos que está muy próxima su venida. ¡Ojalá sea cierto!
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EL EVANGELISTA DE LA PROSPERIDAD AFROAMERICANO, CREFFO DOLLAR


El ingreso del ministerio no está disponible, pero las cuentas del periódico dicen que el ministerio pagó $18 millones de dólares en efectivo para adquirir su templo de 8,000 asientos en el borde sur de Atlanta. Creffo Dollar vuela para predicar en compromisos a través de E.U y Europa en un jet privado de $5 millones de dólares y conduce un Rolls Royce. El ministerio de dollar se convirtió en un foco de atención en un caso tribunalicio que involucraba al boxeador Evander Holyfield en 1999. El abogado para la ex esposa de Holyfield estimó que el boxeador dio $7 millones de dólares al ministerio de Dollar. Dollar rehusó brindar testimonio en el caso. (San Louis Dispatch. STLtoday.com 11/18/2003)
La Constitución de Publicación de Atlanta, Marzo. 5, 2000 dice esto:
El Reverendo Creflo Dollar Jr. tiene abrazado su nombre construyendo un imperio religioso en el mensaje de que la devoción conduce a la prosperidad. Él conduce un Rolls Royce negro, vuela para hablar en compromisos a través de la nación y Europa en un avión a reacción de $5 millones y vive en un casa de $1 millón de dólares con puertas de hierro en un barrio del upscale Atlanta ... El campus Mundial de Su Iglesia Mundial de Cambiadores está sentado sobre una leve colina ... Dentro de la iglesia hay un vestíbulo adecuado de un hotel de cinco estrellas. Las sillas descansan en una alfombra azul lo suficiente gruesa como para amortiguar el sonido del gentío del tamaño de un estadio mediano que se congrega para un servicio dominical... Allí no hay símbolos cristianos tradicionales visibles - ninguna cruz, ninguna imagen de Jesús, ninguno de los vitrales...Dollar vive en una casa de $1 millón de dólares de propiedad de la iglesia en la subdivisión Guilford Forest en el sudoeste de Atlanta. Los cambiadores mundiales compraron otra casa de $1 millón de dólares sobre 27 acres en Fayette County en diciembre. La iglesia ha acaudalado una fortuna en bienes raíces, en su mayor parte en College Park ... Como los Cambiadores Mundiales crecieron, así hizo énfasis Dollar en la prosperidad. Dollar no tiene grado en teología. Mucho de su mensaje de prosperidad según la iglesia y sus miembros familiares, se basa en las enseñanzas de su amigo y mentor espiritual Kenneth Copeland ... Y una crítica frecuente - que la iglesia rehúsa ayudar a los no diezmadores - no es verdad tampoco, dijo una tal Sra. Lett. Los diezmadores simplemente tienen prioridad," dijo ella. La gente no tiene permiso de tocar a Dollar durante los servicios, dijo ella, simplemente porque "el ungimiento está fluyendo en ese momento". Ella dijo que la iglesia compró un Rolls Royce para el uso de Dollar porque "él merece lo mejor".
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PAULA Y RANDY WHITE


La Tampa Tribune en un artículo por Michelle Bearden titulado Paredes Caras reportó recientemente: TAMPA - Cuando los predicadores Randy y Paula White le compraron la casa de $2.1 millones de ladrillo rojo en Bayshore Boulevard el mes pasado, ya iban pensando hacia adelante para noviembre. "siempre hacemos una 'Mesa en el desierto' para la comida de acción de gracias para los sin hogar, dice Randy White, pastor mayor en Iglesia sin Muros International. "Ahora que tenemos el espacio para hacerlo en nuestro patio, nos gustaría encontrar la manera de llevarlos en autobús aquí para la fiesta.''
Los White, que vinieron a Tampa 13 años atrás, dicen que algunas veces se lamentaban de no tener dinero después de que echaron a andar su iglesia en 1991.
El año pasado, reclamaron un ingreso combinado de $600,000. De ese monto, $179,000 es el salario anual de Randy White de “Sin Muros”, una iglesia que reclama 15,000 miembros y que genera $10 millones de dólares anualmente en ingresos. La Co-pastora Paula White, quien está ganando aclamación internacional como una tele evangelista y oradora, gana $120,000. También reciben $80,000 de concesión para alojando de la iglesia. Su ministerio posee un avión de propulsión a chorro, un Cadillac Escalade, y un Mercedes-Benz Sedán.
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¡TODOS LOS BAUTIZADOS SOMOS CRISTOS!
Por Ing°. Mario A Olcese

INTRODUCCIÓN
Algunos de nuestros amigos se escandalizan cuando les decimos que Dios nos ha escogido para que nos convirtamos en cristos (ungidos). Y es que eso es precisamente lo que significa el vocablo cristo: ¡Ungido! (Gr. Kjristós, Heb. Mashiaj) Los patriarcas fueron llamados “ungidos de Dios” (Salmo 105:15), y los profetas (1 Reyes 19:16); así como los sacerdotes (Ex. 28:41) y reyes (1 Sam. 10:1). Además, en cierto sentido todo el pueblo de Dios fue su “ungido” porque se entendía que todos ellos habían de ser profetas Núm. 11:29 y sacerdotes (Isa. 61:6). Así tenemos que algunos hombres insignes como Aarón, Natán, etc, eran ungidos. El sumo sacerdote de Israel era “el ungido” de Dios también (Lev. 4:3,5,16; 8:12; Heb. 5:1). Samuel habló de Saúl como ‘kjristós’ en 1 Samuel 12:3, según la versión de los LXX: “Guárdame Jehová de extender mi mano---exclamó David--- contra el ungido (kjristós) de Jehová”. Y Eliseo, el profeta, fue igualmente ungido de Dios (1 Reyes 19:16).
Hemos visto que TODOS los reyes de Israel eran ungidos para tomar sus cargos de liderazgo de la nación de Dios. Saúl, el primer rey de Israel, fue ungido por Samuel, quien fue un prominente profeta y juez de Israel. En 1 Samuel 10:1 leemos: “Tomando entonces Samuel una redoma de aceite, la derramó sobre su cabeza, y lo besó, y le dijo (a Saúl): ¿No te ha ungido Jehová por príncipe sobre su pueblo Israel?”.
Más adelante, Saúl se convertiría en un hombre rebelde a Jehová y terminaría siendo finalmente rechazado por Dios como rey de Israel. En su lugar, sin embargo, sería ungido por elección de Dios, un joven pastor de ovejas llamado David, el cual reinó 40 años como rey de Israel hasta su muerte natural. “Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David.” (1 Samuel 17:13).
JESÚS ES UNGIDO POR DIOS
El Señor Jesucristo igualmente fue ungido por el Espíritu Santo para convertirse en el rey de Israel. Las Escrituras nos dicen que lo siguiente: “Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo; cetro de equidad es el cetro de tu reino. Has amado la justicia, y aborrecido la maldad, por lo cual TE UNGIÓ Dios, el Dios tuyo, con óleo de alegría más que a tus compañeros...” (Hebreos 1:8,9).
Cuando Jesús retornó del desierto, se dirigió directamente a la sinagoga para iniciar su ministerio. Sus primeras palabras fueron una cita de Isaías 61:
“El Espíritu del Señor es sobre mí, Por cuanto me ha ungido…para pregonar á los cautivos libertad...” (Lucas 4:18). Por tanto, El sabía que esto era verdad, más allá de toda sombra de duda. La luz del verdadero Espíritu de Dios había sido vertido sobre su vida y había consagrado su mensaje desde el momento en que fue bautizado por Juan el Bautista.
LOS DISCÍPULOS DE JESUCRISTO SON CRISTOS
Como dice claramente Pablo a los corintios, en 2 Cor. 1:21: " el que nos ungió, es Dios, el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras de Su Espíritu en nuestros corazones". Tomemos nota que Pablo dice ---en tiempo pasado--- que Dios nos ungió a nosotros con Su Espíritu. Los primeros creyentes no estaban esperando una experiencia futura de ungimiento del Espíritu Santo, porque Dios ya los había ungido el mismo día de su conversión y bautismo, de lo contrario no podrían haber sido considerados cristianos, ni menos, ser parte de la iglesia de Corinto. Lo mismo descubrimos en 1 Juan 2:20,27: "vosotros TENÉIS la UNCIÓN del Santo"... "la UNCIÓN que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros". En el capítulo 3:2 se nos revela que se los está diciendo a todos los que somos “hijos de Dios”, los que seremos semejantes al Señor. Aquí aclara en el capítulo 3:2 que se lo está diciendo a todos los que "ahora somos hijos de Dios", a los que seremos semejantes a él.
Ahora bien, "Ungidos con el Espíritu Santo” resalta otras bendiciones colaterales que Dios nos añade cuando nos entrega el Espíritu Santo. Todos los cristianos fuimos ciertamente “ungidos por Dios”, pues sin este ungimiento no podríamos ser cristianos (Rom. 8:9). Y al tener el Espíritu Santo nos constituimos en hijos y herederos de Dios, así como coherederos con Jesús (Rom 8:17).
En 1 Cor. 12:13 dice: "Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a TODOS se nos dio a beber de un mismo Espíritu”. En este pasaje el bautismo con el Espíritu Santo tiene relación directa con nuestro ingreso al cuerpo de Cristo, el cual es su iglesia. Cada uno de nosotros pasamos a ser miembros con diferentes funciones, pero el cuerpo y la cabeza no se desunen, de lo contrario moriríamos todos. La cabeza es la que dirige, y el cuerpo obedece las órdenes. Por lo tanto, el Cristo completo es cabeza y cuerpo, y cuando Cristo se siente en su trono, se sentará él con su cuerpo completo. La cabeza y el cuerpo estarán juntos, y donde quiera que vaya la cabeza, allí estará su cuerpo. De modo que ambos: cabeza y cuerpo disfrutarán de todas las bendiciones de Dios Padre. Es por eso que Jesús promete a su iglesia participar de su propio trono, para que se sienten con él como sus cristos menores (Apo. 3:21). El desea que su cuerpo sea tan ungido como él lo es a través del Espíritu Santo. La cabeza no puede ser ungida con un cuerpo carente de ungimiento, pues el Espíritu es lo que da vida al cuerpo entero (Gál. 5.25). Tanto cabeza y cuerpo son santos y puros, y deben trabajar armoniosamente hacia una misma meta, pues respondemos al mismo llamamiento del cielo (Heb. 3:1). En consecuencia, debe existir una comunión total, la unidad que Cristo pidió al Padre para su iglesia (Juan 17:21). Los llamados preteristas extremos, y los amilenialistas en general, sostienen que Cristo empezó a reinar en el primer siglo al poco tiempo que se fue al cielo. Pero esto no es del todo cierto, ya que Cristo no puede reinar sin sus otros cristos menores que se van uniendo a su cuerpo progresivamente. Jesús prometió que nos sentaríamos con él en su trono, y que juntos con él reinaríamos el mundo (Apo. 2:26,27; 3:21; 20:4,5, Isa. 32:1).
Los Testigos de Jehová sostienen que la iglesia está compuesta únicamente por Cristo y 144,000 personas de su organización. El resto de sus miembros son las “otras ovejas”, o una “grande muchedumbre” sujeta a Cristo y su iglesia. Ellos enseñan que Cristo y su minúscula iglesia de 144,000 personas vivirán en el cielo, en tanto que el resto de los conversos de su culto se quedarán en la tierra. Esta es una blasfemia y una vulgar distorsión de la verdad bíblica. Jesucristo estará con sus seguidores a donde quiera que él vaya. Sus seguidores (los miembros) no pueden estar separados de la cabeza, pues eso los aniquilaría por completo. Desgraciadamente millones de Testigos de Jehová permanecen decapitados, ya que se les ha enseñado que no tienen ninguna posibilidad de pertenecer al cuerpo del Señor.
LOS CRISTOS SON HIJOS DE DIOS
Cuando Jesús preguntó qué pensaban los hombres de él, Pedro le respondió correctamente, y dijo: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.” (Mateo 16:16). Y en otra oportunidad Pedro le dice a Jesús: “Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente” (Juan 6:69). Por tanto, se hace evidente que tanto los títulos “Cristo” e “Hijo de Dios” van de la mano. Ser Hijo de Dios es ser un Cristo.
Ahora bien, el propósito de Dios es tener una familia grande, y para ello Él adoptó más hijos para llevarlos a su gloria, gloria que recibió Jesucristo primeramente de parte de Dios y luego nosotros. En Hebreos 2:10 leemos: “Porque convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que HABIENDO DE LLEVAR A MUCHOS HIJOS A LA GLORIA, perfeccionase por aflicciones al autor de la salvación de ellos.” Entonces se hace muy claro que Dios tuvo en mente llevar a más hijos a su gloria por su medio de la adopción. Dice Pablo: “Porque todos los que sois guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. Pues no habéis recibido el Espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de ADOPCIÓN, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!” (Rom. 8:14,15). Esto significa que al convertirnos en hijos de Dios (cristos), nos hacemos acreedores de los bienes del Padre, los cuales Jesús compartirá con nosotros. Dice Pablo nuevamente: “Y si hijos (cristos), también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, PARA QUE JUNTAMENTE CON ÉL SEAMOS GLORIFICADOS” (Rom. 8:17). Tome nota que juntamente con Jesús seremos glorificados, es decir que ambos: cabeza y cuerpo recibiremos una gloria semejante. Por eso también Jesús dijo: “La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno” (Juan 17:22,23). Por tanto, es claro que los cristianos están llamados a ser como el Cristo Mayor, el Señor Jesucristo. Dios desea tener más cristos-hijos dentro de Su familia a fin de que ellos hereden el mundo venidero (Romanos 4:13).
LOS CRISTOS SON LOS ELEGIDOS DE DIOS
En Lucas 23:35 leemos: “...a otros salvó; sálvese a sí mismo, si éste es el Cristo, EL ESCOGIDO de Dios”. De modo que el Cristo era reconocido como alguien que era escogido de Dios. No obstante, las Escrituras nos dicen que Dios también escogió o otros hombres para que fueran sus ungidos o cristos menores al servicio del Cristo Mayor, Jesucristo. Dice Pablo en Efesios 1:4,5,11-13, así: “Según NOS ESCOGIÓ en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser ADOPTADOS hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad...en él asimismo tuvimos HERENCIA, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo. En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, FUISTEIS SELLADOS CON EL ESPÍRITU SANTO DE LA PROMESA.” Por su parte el apóstol Pedro dice sobre los escogidos lo siguiente: “Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa, vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo...mas vosotros sois linaje ESCOGIDO, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios...” (1 Pedro 2:4,5,9). ¿nos damos cuenta que Jesucristo y nosotros somos “piedras vivas”, y linaje escogido, para ser parte de la casa o templo espiritual de Dios, para ofrecer sacrificios de alabanza? Entonces es evidente que tanto Jesucristo, el escogido de Dios, y nosotros, los otros escogidos deL Padre, somos cristos de Dios para participar dentro de la familia divina. Por eso Pablo tiene razón cuando escribió en 2 Tes. 2:13,14, lo siguiente: “Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que os haya ESCOGIDO desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad, a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para alcanzar LA GLORIA de nuestro Señor Jesucristo”.
LOS CRISTOS SON REYES Y SACERDOTES
En Lucas 23:2 la muchedumbre acusa a Jesús de estar propagando la idea de que él era el Cristo, un rey. Dice el pasaje, así: “Y comenzaron a acusarle, diciendo: A éste hemos hallado que pervierte a la nación, y que prohíbe dar tributo a César, diciendo que él mismo es el Cristo, un rey”. Esto es interesante, pues aquí vemos que hay una asociación del título ‘Cristo’ con el cargo de ‘un Rey’. De igual modo, los Cristianos, o los otros cristos, están llamados a ser reyes asociados con el Rey mayor, Jesucristo. Dice Apo 5:10: “y nos has hecho para nuestro Dios REYES y SACERDOTES, y reinaremos sobre la tierra”. Como vemos, Jesucristo nos ha hecho reyes para Dios a través de su sacrificio expiatorio, al redimirnos de la condenación y la muerte eternas. Estamos llamados a ser como Su Hijo Unigénito, y coparticipar con él de sus riquezas como parte de Su familia. Esta era dorada fue vislumbrada por los profetas del Antiguo Testamento. Por ejemplo, Isaías dice: “He aquí que para justicia reinará un rey, y príncipes presidirán en juicio” (Isa. 32:1). “Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra” (Isa. 2:4). El profeta Daniel escribe sobre esa era del reino de Cristo y de sus santos, diciendo: “Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un Hijo de Hombre, que vino hasta el Anciano de Días, y le hicieron acercarse delante de él. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido...y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán” (Daniel 7:13,14,27). De modo que todos los cristos tendrán dominio y gloria en el reino milenario de Dios.
LOS CRISTOS TIENEN SUS TRONOS
San Juan dice: “Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad para juzgar...y vivieron y reinaron con Cristo mil años.” (Apo. 20:4). Y en el Salmo 122:3-5 dice: “Jerusalén, que se ha edificado como una ciudad que está bien unida entre sí. Y allá subieron las tribus, las tribus de Yah, conforme al testimonio dado a Israel, para alabar el nombre de Jehová. Porque allá están las sillas del juicio, los tronos de la casa de David.” No es sorpresa, entonces, que Jesucristo les haya ofrecido a sus apóstoles tronos para que se sienten sobre ellos para que sean co-gobernantes con él en su reino venidero. Pero esos tronos serán ocupados cuando Jesucristo regrese en toda su gloria divina, pues así lo dijo el Señor en Mateo 25:31,34. Por tanto, ningún cristiano está reinando en estos momentos sobre las naciones (Apo. 2:26). Los que dicen que ya están reinando en el reino de Cristo están errados porque ignoran las dispensaciones de Dios. Recordemos que Pablo les había escrito irónicamente a los creyentes de Corinto para burlarse de sus creencias erradas sobre un supuesto “reinado” ya consumado sobre la tierra (1 Cor. 4:8).
LOS CRISTOS (UNGIDOS) TIENEN LA MISIÓN DE SALVAR A OTROS
El Señor Jesús es nuestro Salvador, ya que con su sangre nos redimió de la condenación eterna, y nos introdujo en su familia a fin de participar de los bienes de Su Padre. Es por eso que él es nuestro querido Salvador, porque nos dio vida estando muertos; nos abrió el camino para ser hijos y herederos de Su Padre, y coherederos con él del mundo de la era venidera (Romanos 8:17). Estamos llamados, pues, a recibir todo lo que Jesucristo recibió en su resurrección, sin excepción alguna. La gloria que Cristo recibió la recibimos nosotros también por la fe. Por eso Jesús pidió al Padre para que los suyos estuviesen con él en el mismo lugar en dónde él iba a estar. Sus palabras son como siguen: “Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde la fundación del mundo” (Juan 17:24). Y en Apocalipsis 3:21 Jesús dice: “Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono”.
De igual modo, todos los Cristianos deben hacer su parte como administradores de esa salvación, llevando el evangelio salvador a todo el mundo habitado. En buena cuenta, el Cristiano está llamado a salvar a otros con el evangelio de Cristo. Dice Judas 23 dice: “A otros salvad, arrebatándolos del fuego...” Y Pablo dice: “Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos” (1 Cor. 9:22). A Timoteo le dice: “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren” ( 1 Tim. 4:16). De modo que los Cristianos salvan a otros a través de la administración del evangelio de Cristo, poniendo sus vidas al servicio y en sacrificio de los que son predestinados para la salvación. Por tanto, no es de extrañarse que Pablo dijera: “...fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase el evangelio...” (1 Tes. 2:4)--¿y cuál es la razón para esto? Pues Jesús “sacó a la luz la vida y la inmortalidad por el evangelio” (2 Tim. 1:10).
TESTIMONIO DE AGUSTÍN DE HIPONA
Es muy interesante la explicación que nos ofrece San Agustín del Salmo 26. Escribe así: «David fué ungido rey. En aquel tiempo, se ungía sólo al rey y al sacerdote. En estas dos personas se encontraba prefigurado el futuro único rey y sacerdote, Cristo (y por esto "Cristo" viene de "crisma"). Pero no sólo ha sido ungida nuestra Cabeza, sino que también hemos sido ungidos nosotros, su Cuerpo (...). Por ello, la unción es propia de todos los cristianos; mientras que en el tiempo del Antiguo Testamento pertenecía sólo a dos personas. Está claro que somos el Cuerpo de Cristo, ya que todos hemos sido ungidos, y en Él somos cristos y Cristo, porque en cierta manera la cabeza y el cuerpo forman el Cristo en su integridad».
Más sobre los Ungidos y el Reino de Dios en:
www.elevangeliodelreino.org
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UNA BREVE CRÍTICA DEL EVANGELIO DEL REINO PREDICADO POR TITO MARTÍNEZ

El Sr. Tito Martínez, el administrador del sitio web de "La Verdadera Doctrina Cristiana", dice:
¿Conoce usted el verdadero Evangelio del Reino?, ¿sabe usted en qué consiste esa Buena Noticia del Reino de Dios? Desgraciadamente millones de personas han sido engañadas por falsos "evangelios del reino", sin embargo, solo hay UN Evangelio del Reino, el cual vamos a conocer seguidamente en esta tesis número 5.
Para empezar, NO HAY DOS EVANGELIOS, sino solo UNO: "6 Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia del Mesías, para seguir un evangelio diferente. 7 NO QUE HAYA OTRO, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio del Mesías (Gal.1:6-7).
Observe ahora lo que dijo Pablo en Hechos 20:24 "24 Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Yahshúa, para DAR TESTIMONIO DEL EVANGELIO DE LA GRACIA DE DIOS."
Pablo dijo bien claro que él predicaba el Evangelio de LA GRACIA DE DIOS, y además dijo que ese ministerio lo recibió del propio Yahshua. En otros pasajes leemos que Pablo predicaba EL REINO DE DIOS (Hch.19:8; 20:25; 28:23), lo cual demuestra sin ninguna duda que el Evangelio del Reino es el mismo Evangelio de la GRACIA de Dios, es decir, el Evangelio o Buena Nueva de que somos salvos por GRACIA, por medio de la fe, no por obras, para que nadie se gloríe (Ef.2:8-9).
Este Evangelio de la gracia de Dios también es llamado "Evangelio DEL Reino" porque su ORIGEN está en el Reino de Dios, en la Familia de Dios, ya que un reino es una familia. La palabra "del" indica procedencia, es decir, es la Buena Noticia PROCEDENTE del Reino de Dios, o Reino de los cielos.
REPLICA DE MARIO OLCESE:
El Sr. Tito Martínez admite que hay sólo un evangelio, el mismo evangelio que predicó Jesús, y que es el evangelio del Reino de Dios o también llamado “el evangelio de la gracia”. ¿Pero predicó Jesús el evangelio de la gracia como tal?
En Hechos 20:24, 25 Pablo claramente asocia el evangelio de la gracia con el evangelio del reino en estos dos versículos de Hechos, lo cual es una evidencia de que ambos van de la mano, y hasta este punto estoy de acuerdo con el Sr. Martínez. Pero él se equivoca al decir que el evangelio del reino es el evangelio de que somos salvos por gracia. ¡Esto no es del todo exacto! Lo que significa realmente el evangelio de la gracia (= ¡el evangelio del reino!) es que podemos ser salvos y tener la entrada en el reino de Dios sólo por la gracia inmerecida que viene de Dios, lo cual es muy distinto a lo que sostiene el Sr. Martínez. El no entiende que la gran salvación ofrecida por Dios es siempre heredar el reino de Dios, y éste se hereda por la gracia de Dios (Col. 1:13). Además Pablo dice que tenemos entrada a "esta gracia" en Romanos 5:2---¿entrada a la gracia?-- Sí, "para reinar en vida" todos los que reciben la abundancia de la gracia (Rom. 5:17). Sí, Pedro confirma eso al hablar también de la "entrada en el Reino" según 2 Pedro 1:11. De modo que la gracia de Dios nos ofrece reinar en vida con Cristo en su reino. Esto no lo entiende el Sr. Martínez.
En 2 Corintios 4:4 Pablo también usa la expresión “El evangelio de la gloria de Cristo”, y “el evangelio de la paz” en Efe. 2:17, lo cual quiere decir que el evangelio de la gracia es equivalente al evangelio del reino, y el evangelio del reino es equivalente al evangelio de gloria de Cristo, y el evangelio de la gloria de Cristo es equivalente al evangelio de la paz, porque el reino de Cristo es el reino de la paz. Así que el evangelio de la gracia tiene que ver con la gloria de Cristo, aquella gloria que Cristo tendrá en su reino de paz milenario. Esto no lo dice por ningún lado el Sr. Tito Martínez. Para él parece que no existiera “el evangelio de la gloria de Cristo”, ni el “evangelio de la paz”, como lo declara Pablo. ¡sencillamente los pasó por alto de manera muy conveniente!¿Pero será acaso que el Sr. Martínez se ha olvidado de que Dios prometió restaurar el reino davídico nuevamente en la tierra de Israel? (Eze. 21:25-27) Esta restauración del Reino es justamente el verdadero evangelio de nuestro Señor Jesucristo y de sus apóstoles (Lc 8:1,2; Lc 9:1,2), y es la meta de la salvación ofrecida por Dios a todos por su divina gracia (Mt 19:16-25).
El Sr. Tito Martínez se olvida también que Cristo no predicó el evangelio de la gracia tal como lo entienden muchos hoy, sino sólo el evangelio del Reino. Hoy, muchos piensan que el evangelio predicado por Pablo no tiene nada que ver con el reino que Cristo predicó, sino con el anuncio de que somos salvos por gracia (sin la ley) para heredar el cielo. Otros, como el Sr. Martínez, ignoran que el evangelio del reino es precisamente eso, las Buenas Nuevas de un reino que viene y que se establecerá en la tierra, trayendo justicia y paz mundiales.
Finalmente el Sr. Tito Martínez dice que la frase “Evangelio del Reino” significa que el evangelio tiene su origen en el Reino de Dios o en el reino de los cielos. Pero esto no es exacto. El vocablo evangelio por sí solo quiere decir Buenas noticias—pero de qué? ¡Obviamente de algo llamado Reino de Dios! Así que cuando la Biblia habla del “evangelio del reino” se refiere a las Buenas nuevas CONCERNIENTES al reino de Dios, y no a las Buenas Nuevas PROCEDENTES del reino de los cielos. Por ejemplo, “el evangelio de la paz” (Efe. 6.15) no es el evangelio que PROCEDE de la paz, sino REFERENTE a la paz. Cuando se habla del “evangelio de la gracia” (Hechos 20:24) no quiere decir que es un evangelio que PROCEDE de la gracia, sino que es el evangelio REFERENTE a la gracia. Cuando se habla del “evangelio de la gloria de Cristo” (2 Cor. 4:4), no quiere decir que es un evangelio que PROCEDE de la gloria de Cristo, sino más bien que es el evangelio REFERENTE a la gloria de Cristo. Cuando en Hechos 13:32 se habla del “evangelio de aquella promesa”, no quiere decir que es el evangelio PROCEDE de la promesa, sino al revés, el evangelio que se REFIERE a aquella promesa. Y finalmente, cuando Pablo habla del “evangelio de vuestra salvación” (Efe. 1:13) él no quiere decirnos que el evangelio PROCEDE de nuestra salvación, sino que se REFIERE a nuestra salvación. De modo que lo que dice el Sr. Tito Martínez de que el evangelio del Reino significa que el evangelio PROCEDE del reino de los cielos es un el disparate mayor.
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Más sobre el Reino en:
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REVERENDO JAMES EUGENE EWING: El REY DEL TIMO


El Rev. James Eugene Ewing construyó un imperio de correo directo desde su mansión en Los Ángeles que atrae millones de dólares que desemboca en una caja de la oficina de correos Tulsa. El acercamiento cosechó para Ewing y su organización más de $100 millones de dólares desde 1993, incluyendo $26 millones en 1999, el último año las Iglesias de San Mateo hizo público su record de impuestos.
La operación informatizada de envío postal llamada ‘Iglesias de San Mateo de Ewing’, envía por correo más de 1 millón de cartas al mes, muchas para personas pobres, incultas, mientras Ewing vive en una mansión y conduce autos de lujo.
Las cartas contienen una promesa atrayente de "semilla de fe": Envíe a San Mateo su dinero y Dios le recompensará con dinero en efectivo, una cura para su enfermedad, una casa nueva y otras bendiciones. A menudo contienen artículos como telas de oración, un "pañuelo de ojos de Jesús," monedas de oro, barquillos de comunión y "billeteras de tela". Los recipientes están a menudo advertidos a abrir las cartas en privado y no discutirlas con otros.
El acercamiento le cosechó a Ewing y a su organización un ingreso bruto de más que $100 millones de dólares desde 1993, incluyendo $26 millones en 1999. Y mientras mucho del dinero es gastado en franqueo y sueldos, la compañía de Ewing recibe estatus sin fines de lucro y no paga impuestos federales.
Aunque Ewing reclama que es una iglesia, las iglesias de San Mateo, una vez llamada St. Matthew Publishing Inc, no tiene otra dirección aparte de una casilla de la oficina de correos Tulsa. Tiene dos números de teléfono listados en Tulsa y ambos son contestados por un mensaje religioso grabado.
"Él saca provecho del aislamiento de los miembros más solitarios y más pobres de nuestra sociedad, prometiéndoles respuestas mágicas para sus miedos y para sus necesidades si sólo ellos demostraran su fe enviándole dinero," dijo Anthony. (Ole Anthony, fundador de la Fundación Trinidad un grupo religioso guardián sin fines de lucro)
"Él es, muy literalmente, el padre del concepto 'de la semilla de fe" moderno que echa combustible a la industria multibillonaria conocida como el evangelio de la salud y la riqueza.' "Los únicos que se hacen ricos son los hombres como Ewing". (Ole Anthony, fundador de la Fundación Trinidad, un grupo religioso guardián sin fines de lucro). La gran elegancia de Ewing para las súplicas dramáticas efectivas por correos directos le ganó trabajos escribiendo para evangelistas incluyendo a Tilton, Rex Humbard y "Rev. Ike". En muchos casos, las cartas son idénticas pero contienen firmas diferentes.
La Fundación Trinidad, que obtuvo copias de las cartas idénticas, ha apodado a Ewing "el Escritor Anónimo de Dios".
"Tuvimos nueve tele evangelistas diferentes esencialmente emitiendo la misma carta," dijo Anthony. "Él (Ewing) hace la mayor parte de su dinero vendiendo estos paquetes para tele evangelistas". Anthony dijo que una carta de Ewing, escrita para Humbard, trajo $64 para cada copia enviada por correo. Otro envío postal por Humbard contiene una "billetera de la tela de saco" y pide a los destinatarios que envíen por correo una "semilla oferente" de $19 a un apartado postal en Boca Raton, Florida.
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¿QUÉ PRUEBA EXISTE DE QUE EL REINO DE DIOS NO ES LA IGLESIA DE CRISTO?

Por Ing° Mario Olcese
Respuesta:
Lo más sencillo es sustituir la palabra ‘reino’ por ‘iglesia’ de los textos bíblicos más importantes donde aparece el vocablo reino. Si reino e iglesia son equivalentes como sostienen muchos, no tendrá porqué cambiar el sentido del texto bíblico que habla de él. Veamos algunos ejemplos:
Lucas 19:11:
Texto original: “Dijo, pues: Un hombre noble se fue a un país lejano para recibir UN REINO y volver.
Texto cambiado:“Dijo, pues: Un hombre noble se fue a un país lejano para recibir UNA IGLESIA y volver.
Comentario:
Notemos que al cambiar la palabra ‘reino’ por ‘iglesia’ en este pasaje, obtenemos un absurdo. ¿Recibió Cristo una iglesia en el cielo? o ¿Se instituyó la iglesia en el cielo?¿Hemos bajado del cielo como “la iglesia de Cristo”?
Lucas 12:32:
Texto original: “No temáis manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros EL REINO”.
Texto cambiado: “No temáis manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros LA IGLESIA”.
Comentario:
Aquí hemos sustituido la palabra ‘reino’ por ‘iglesia’ y hemos obtenido algo absurdo. En primer lugar, Jesús se dirige a sus apóstoles---¡a los cuales se les DA EL REINO!. No dice Jesús que al Padre le ha placido “HACEROS EL REINO”, sino “DAROS EL REINO”. El sentido es diferente. Si la iglesia es el reino, y ella está compuesta por los apóstoles y demás discípulos, ¿cómo podrían SER ellos “el reino de Cristo” y RECIBIR al mismo tiempo el reino? ¿Cómo podían los apóstoles recibir un reino y ser parte de él al mismo tiempo? Si la iglesia es verdaderamente el reino, entonces Jesús debió decirles a sus apóstoles que al Padre “le ha placido HACEROS el reino o iglesia”. Pero no fue así, sino que dijo: “Le ha placido DAROS EL REINO”!
Mateo 6:10:
Texto Original: “Venga tu REINO, hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.”
Texto cambiado: “Venga tu IGLESIA, hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.”
Comentario:
Los que creen que la iglesia es el reino tendrán que mutilar esta parte del “Padre Nuestro”, pues si el reino ya vino en el 33.d.C, ¿para qué seguir pidiéndolo? Pero lo cierto es que esta parte de la oración está tan vigente como el resto de las peticiones en el “Padre Nuestro”. Así, pedir por la venida del reino es tan importante como pedir perdón por nuestras ofensas, o por el pan diario.
Por otro lado, si reemplazamos ‘reino’ por ‘iglesia’ tendríamos: “Venga tu iglesia, hágase tu voluntad...” Sí, “Venga tu iglesia”---¿De dónde?¿Cómo? ¿Por qué tendrían que pedir por la iglesia por la venida de una iglesia? ¡No tiene mucho sentido que digamos!
Mateo 25:31,34:
Texto original: “Cuando el Hijo del Hombre venga...entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre HEREDAD EL REINO preparado para vosotros desde la fundación del mundo.”
Texto cambiado: “Cuando el Hijo del Hombre venga...entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre HEREDAD LA IGLESIA preparada para vosotros desde la fundación del mundo.”
Comentario:
Aquí hemos reemplazado ‘reino’ por ‘iglesia’ y encontramos algo muy extraño. Es un asunto muy importante que no podemos pasar por alto, y es que hay una reino (iglesia para los amilenialistas) que se preparó desde la fundación del mundo, y que será heredado por la iglesia en la ‘parusía’ o Segunda Venida de Cristo. ¿UNA IGLESIA que hereda UNA IGLESIA?¿Cómo es posible esto? Por eso creemos que la iglesia y el reino son dos cosas muy diferentes.
Juan 3:3:
Texto Original: “Respondiendo Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo no puede ver EL REINO de Dios.”
Texto cambiado: “Respondiendo Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo no puede ver LA IGLESIA de Dios.”
Comentario:
En este pasaje también hemos sustituido ‘reino’ por ‘iglesia’ y hemos obtenido un absurdo total. ¿Cuál es ése? Si el reino es la iglesia, y ésta sólo puede ser vista por hombres “renacidos”: ¿Cómo es posible que cualquier hombre mundano o no convertido pueda ver, e incluso entrar, en la iglesia de Cristo? Muchos NO renacidos pueden ver con sus ojos, y entrar con sus pies a la iglesia de Cristo sin dificultad. Esto me lleva a la conclusión de que el reino e iglesia ---¡NO son sinónimos!. Hay un reino futuro en el cual los impíos ni verán ni entrarán---¡Sólo los renacidos!
Hechos 14:22:
Texto original: “...es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en EL REINO de Dios.”
Texto cambiado: “...es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en LA IGLESIA de Dios.”
Comentario:
Aquí en este pasaje hemos sustituido la palabra ‘reino’ por ‘iglesia’ y hemos obtenido algo interesante. Notemos que Pablo se dirige a creyentes de Listra, Iconio y Antioquia. A estos hermanos, de las iglesias de Cristo en esas ciudades, les exhorta a que permanezcan fieles a pesar de las tribulaciones, a fin de que puedan “ganar su entrada a la iglesia de Dios”. Esto es muy extraño, pues Pablo se dirige a iglesias cristianas ya constituidas. ¿Cómo entrarían las iglesias de Iconio, Listra y Antioquia a la iglesia misma?¡No lo entendemos! Aquí se vuelve a demostrar que el reino de Dios es diferente a la iglesia de Cristo.
1 Corintios 15:50:
Texto original: “Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar EL REINO de Dios, ni la corrupción hereda a incorrupción.”
Texto cambiado: “Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar LA IGLESIA de Dios, ni la corrupción hereda a incorrupción.”
Comentario:
Aquí, al reemplazar la palabra ‘reino’ por ‘iglesia’ nos hallamos con un serio problema. Y es que si a la iglesia no se puede pertenecer en la carne y en la sangre, ¿por qué aún están en la carne y la sangre los miembros de la iglesia de Cristo? Obviamente algo no anda bien con la interpretación ‘amilenialista’ del reino.
Hechos 1:6:
Texto original: “Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor restaurarás EL REINO a Israel en este tiempo?”
Texto cambiado: “Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor restaurarás LA IGLESIA a Israel en este tiempo?”
Comentario:
Aquí resulta una extrañeza al reemplazar ‘reino’ por ‘iglesia’, pues: ¿Acaso la iglesia tiene que ver con Israel? Cómo es eso que la iglesia será restaurada a Israel? Es obvio que reino e iglesia son dos cosas diferentes. El reino fue antes que la iglesia.
Los ‘amilenialistas’ se encuentran en serios apuros cuando tienen que responder a toda esta argumentación bíblica consistente. El amilenialismo deja sin horizontes y sin entendimiento sobre los sucesos mundiales de hoy. Prácticamente han anulado muchísimas profecías bíblicas del futuro (Leer Proverbios 29:18). Para ellos casi todas las profecías bíblicas ya se han cumplido. Han dejado de comprender los acontecimientos mundiales del presente y del futuro. Prácticamente están el medio del mar sin mapas y brújulas, y...¡están a la deriva!
Continuará...
CONOZCAN AL SIERVITO DEL SEÑOR LLAMADO CARLOS "CASH MONEY" LUNA
“El empresario religioso es Cash Money Luna, apóstol y predicador de la prosperidad de origen guatemalteco, que visita Honduras. Según un informe extraído de internet, este predicador es millonario, posee un avión propio y el artículo que transcribo afirma lo siguiente: «Cash Money Luna es sin lugar a dudas, un hombre amador del dinero y la buena fortuna. Poseedor de relojes Rolex y Cartier, para referencia un Rolex Presidente de oro, que puede llegar a costar la ínfima suma de $25,000.00 y un Cartier por el estilo.

“Raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe” (1 Ti. 6: 10)
Además y para su deleite, toda una colección de finos trajes hechos a la medida y finas corbatas de las sedas más costosas. Pareciera ser, que "Cash Money Luna y Benny Hinn coincidieran, no sólo porque ambos son acérrimos fans de la doctrina de la prosperidad, sino en gustos y su manera excéntrica de vivir la vida. Dueño y señor de terrenos en el exclusivo condominio Sausalito carretera a Fraijanes, Guatemala que se valoran en aproximadamente $ 100,000 c/u. Y un tanto más una sencilla casa de habitación en el condominio Coventry carretera a El Salvador Guatemala con un valor no menor a $ 150,000.00, membresía en exclusivo club de golf Hacienda Nueva en San José Pinula, Guatemala (regalada), autos Mercedes-Benz de $90,000.00, su Volvo XC-90 con un precio de $60,000.00, jet Sabreliner 60 modelo 78 con precio de mercado que ronda los 800,000.00 al millón de dólares y quien sabe cuántas cosas más guardadas debajo del tapete, Cash Luna es un paladín de los pastores ricos y famosos, digno de figurar en el conteo de la revista FORTUNE»”(8)

El Sabreliner
Como dice Pablo Quintanilla al respecto, “no es justo, ni de sabios, hacer todo un alarde de grandeza en público y vivir como rey, en un país donde las diferencias sociales son tan marcadas, y la necesidad está por todas partes” (9) Y sigue diciendo:
“Cash Money" es un perfecto aprendiz de millonario, es fanático del golf y del buceo, con el tiempo se ha convertido además en un experto conocedor de relojes. Los buenos trajes son una de sus pasiones, y será para más, pues en sus tiempos de empresario a la cabeza de una boutique de trajes exclusivos, aprendió a vestir y a vestirse como todo un dandy” (10)
Ese es Cash "MONEY" Luna, un hombre que sabe vivir y vive muy, pero que muy bien del “evangelio”; a sus anchas y sin ningún remordimiento aparente, aunque viva en un país donde la tasa de pobreza asciende a más del 70% y el desempleo ronda por el 55% aproximadamente.

Carlos “Cash Money” Luna
La Biblia nos enseña a que no debemos hacer ostentación de lo material, sino que debemos manejarnos con prudencia y sobriedad en este mundo, sin buscar el enriquecimiento, el cual es tentación y lazo. Especialmente eso rige para los ministros del Evangelio (1 Ti. 3: 2, 3; 6: 9), y sin embargo, estos hombres (y muchos más) hacen caso omiso a la Palabra; por eso,
¡Por sus frutos les conoceréis!
Dice la Palabra: <<¡Vamos ahora, ricos! Llorad y aullad por las miserias que os vendrán. Vuestras riquezas están podridas, y vuestras ropas están comidas de polilla. Vuestro oro y plata están enmohecidos; y su moho testificará contra vosotros, y devorará del todo vuestras carnes como fuego. Habéis acumulado tesoros para los días postreros>> (Santiago 5: 1-3)
¡Qué poco gusta esa palabra, y qué poco se predica acerca de ella hoy en día!, es contraria al “evangelio de la Prosperidad”, y tira por el suelo sus falaces argumentos.
Santiago no se dirige a los no creyentes, sino a los creyentes (1: 1) cuando escribe así. En ese párrafo, se está dirigiendo concretamente a aquellos que se dicen cristianos pero viven en la ostentación de los mundanos, convirtiéndose ellos también en mundanos a la postre. Todos ellos viven en el espíritu de Laodicea. Ese es el espíritu que rige a todos esos falsos siervos de Cristo, que a la par que aquellos del Apocalipsis, dicen para sí: “Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad” (Ap. 3: 17). La promesa de Cristo para todos ellos si no se arrepienten, es que les vomitará de Su boca (Ap. 3: 16)
El Señor ya nos lo advirtió
Hinn y Luna, son dos de los hombres que dicen ser portadores de la unción y del mensaje profético de Dios para estos últimos días. Alguien se preguntará, ¿pero cómo es posible que el Señor permita que esto ocurra?; y yo le responderé con la Biblia en la mano: “¡Es que el Señor ya nos advirtió que eso iba a ocurrir!”; pero el problema es que parece que no creemos a Su Palabra. Veamos en Mateo 24: 24;
<<Porque se levantarán falsos cristos (ungidos), y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos>>
El pueblo de Dios debe aprender a DISCERNIR, y no dejarse intimidar ni amedrentar por ese tipo de hombres. Esos hombres viven rodeados de tantas riquezas y abalorios porque el pueblo de Dios les regala el dinero que tienen, por creer que esa es la voluntad del Señor, cuando no lo es. Así de sencillo. Y además hacen de ellos el ejemplo a seguir, la meta a alcanzar. Se constituyen imitadores de ellos en vez de serlo de Cristo.
Esos hombres son lo que han llegado a ser, porque el pueblo de Dios les ha dado pie; les escucha, les cree. ¡Es hora de que el pueblo de Dios discierna, y se aparte! (2 Ti. 3: 5)
El diablo multiplica el engaño
El Señor Jesús ya está a las puertas para llevarse a Su remanente santo, esa es la razón por la cual el enemigo está tan al acecho, buscando el que los cristianos se queden aquí ese día. Busca y trabaja (y muchos miles de hombres y mujeres suyos también) para que muchos creyentes no sean tenidos por dignos de escapar de todas las cosas que vendrán (Lc. 21: 36), e intenta engañarles con ardides, con mentiras como “lo nuevo de Dios”, la “nueva unción”, la “conquista de las naciones”, y la “prosperidad” sin límites, para que sus corazones se llenen de falsa fe, ambición y codicia, como la de sus maestros (2 Pr. 2: 22).
REQUISITO PARA SER ADMITIDO A MI BLOG COMO COMENTARISTA
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Para aquellos que me vienen manifestando su deseo de seguir comentando en mi blog y de comprometerse firmemente a ser respetuosos y tolerantes frente a las opiniones divergentes, les otorgaré un código o clave de ingreso personal para que puedan hacerlo. Sólo tienen que solicitármelo a mi e-mail que aparece abajo.
Apologista. (molceses@hotmail.com)
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LOS "REVERENDÍSMOS" JAMES KENNEDY Y MOON
El padrino de los Dominacionistas es el Dr. James Kennedy, EL más influyente evangélico que usted jamás ha oído. Un ex instructor de baile del Arthur Murray, él emprendió su ministerio en Florida en 1959, cuando la mayoría de evangélicos aún seguían el evangelio de Billy Graham de la salvación del alma. Kennedy construyó sus Ministerios Coralinos de la Cordillera en un imperio de $37 millones al año, con una audiencia de TV-y-RADIO de 3 millones, predicando que era hora de salvar a Norte América (Sr. Kennedy, ¿y el resto del mundo?) - no alma por alma sino elección por elección. Después de ayudar a fundar la Mayoría Moral en 1979, Kennedy se convirtió en un general de cinco estrellas en el ejército cristiano. Bush buscó su bendición antes de postularse para presidente - y continúa consultándole al sobresaliente Dominacionista sobre materias de política federal.
Dr. Kennedy obtuvo un Bachiller en Artes de la Universidad de Tampa, un Master en Divinidad del Seminario Teológico Columbia (con honores), un Master en Teología de la Escuela de Graduados en Teología de Chicago (summa cum laude), y un Ph.D. de la Universidad de Nueva York. Él es autor es de más que 55 libros, incluyendo Explosión del Evangelismo (más de 1.5 millones de copias), ¿Que Si Jesús Nunca Hubiera Nacido?, Las Puertas de Infierno No Prevalecerán, Nuevo cada Mañana, Escépticos Contestados, ¿Qué Si La Biblia Nunca Hubiera Sido Escrita?, Guiados Por el Carpintero, Resolviendo los Misterios de la Biblia, y Lo Mejor de Dios para Usted. Nacido en Augusta, Georgia, Dr. Kennedy se crió en Chicago y se mudó a Florida mientras asistía a la escuela secundaria. Él y su esposa Anne tienen a una hija casada y viven en Fort Lauderdale.
El Dr. James Kennedy ha estado en el campo de la apostasía desde hace mucho tiempo. Escuche: "En el 1984, el Rev. Moon fue detenido por sus negociaciones económicas ilegales. Los Moonies formaron la Coalición para la Libertad Religiosa (CRF), un frente para la defensa del Rev. Moon. LaHaye, Falwell, Ben Armstrong, Robison, Humbard, James Kennedy, y Swaggart estaban en el comité ejecutivo. Paul Crouch y Hal Lindsey se unieron en el 1986."
Este evangélico parece ser un hombre que tiene una vida personal decente hasta donde se sabe, y muestra un amor profundo por su país (un patriotismo para recuperar a los E.U de su bancarrota moral), y en especial, por las normas morales bíblicas. Sin embargo, parece que en otros asuntos está fallando, como es éste de apoyar a una causa moonista sabiendo que su líder es un verdadero anticristo y un falso profeta, y al estar envuelto permanentemente en actividades políticas de su país, asesorando a presidentes e influyendo en otras decisiones que no competen a un ministro del evangelio.
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¡JESÚS JAMÁS PROMETIÓ
EL CIELO A SU IGLESIA!
Por Ing°. Mario A Olcese
¿Y QUÉ HAY ENTONCES DE LOS TEXTOS
BÍBLICOS QUE NOS ”PROBARÍAN”
QUE VIVIREMOS EN EL CIELO?
Pregunta # 1:
¿Acaso no prometió Jesús a sus seguidores el cielo en Juan 14:1-3?
Respuesta:
Jesús jamás prometió a sus seguidores darles un lugar en el cielo como morada permanente. Tampoco ninguno de sus apóstoles creyó que iría al cielo para estar con Dios y Jesús. Fue el filósofo Griego Platón el que sentó las bases de un alma inmortal que parte de este mundo después de la muerte. Su filosofía fue mezclada con el pensamiento Hebreo y nació el gnosticismo. Esta secta gnóstica, muy en boga en los tiempos de Jesús, amenazó a la sana doctrina predicada por Jesús y sus apóstoles. Los apóstoles, y en especial Pablo y Juan, advirtieron a las iglesias cristianas en contra de esa secta. Pablo llamó a los gnósticos: “La falsamente llamada ciencia” (“gnosis”)(1 Timoteo 6:20). Los gnósticos decían que la materia era mala y pecaminosa, y que Cristo no era humano sino que tenía apariencia de hombre. Creían que existía un plano superior (el “Pleroma”, especie de cielo gnóstico) donde vivían los AEONES (espíritus puros superiores, entre los cuales estaba Cristo antes de venir al mundo). Los gnósticos creían que ellos tenían el conocimiento verdadero para lograr partir a ese plano o dimensión de los espíritus con el alma inmortal. ¿No se parece esto mucho al pensamiento “cristiano” sobre una existencia en el cielo con Dios, Cristo, y sus ángeles después de esta vida, a través de nuestras “almas inmortales”? Es muy probable que muchísimos cristianos sean realmente cristianos gnósticos en este punto.
También Pablo advirtió, que después de su “partida”, entrarían en el rebaño del Señor falsos maestros que buscarían ganarse el rebaño con palabras pervertidas (Hechos 20:29,30). Y así fue. Con el correr del tiempo, la iglesia se corrompe con sus propios malos obispos que se levantan con sus herejías destructoras. En el siglo IV aparece el obispo “San Agustín de Hipona”, el Padre y Teólogo del catolicismo. Éste distorsiona radicalmente el verdadero significado del reino bíblico al decir, por vez primera, en su obra “La Ciudad de Dios”, que el reino era la iglesia católica Romana. Parece ser que los “amilenialistas católicos”, y “campbelitas amilenialistas” no han logrado sacudirse del todo de los errores de Agustín de Hipona.
Algunos dirán: “Bueno, ¿no dice Jesús que “los pobres en espíritu es el reino de los cielos”? (Mateo 5:3). Pero tomemos nota que el Señor NO dice que de los pobres en espíritu es el reino EN (sino “DE”) los cielos”. De modo que lo que Cristo ofreció a los pobres en espíritu era un reino que tiene su origen en Dios, y no en los hombres. Viene de Dios como un don o regalo para los hombres.
Pues bien, regresemos a Juan 14:1-3 de la pregunta. Veamos lo que verdaderamente dijo el Señor Jesucristo: “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy pues a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mi mismo, para que DONDE YO ESTOY, vosotros también estéis.”
Muchos estudiantes de la Biblia no se han puesto a pensar en esta última frase “para que DONDE YO ESTOY (tiempo presente)”. En las más importantes versiones de la Biblia Inglesa se vierte este pasaje como “WHERE I AM” en tiempo siempre presente (“donde yo estoy”). Esta frase es sumamente importante y clave para entender los versos en cuestión. Jesús está ofreciendo un lugar a sus discípulos “en la casa de su Padre”. Luego nos dice que él nos tomará para que estemos con él en el lugar donde ÉL ESTÁ en el momento de pronunciar la promesa. Y, ¿dónde estaba Jesús cuando pronunció esa promesa? ¿En el cielo? ¿En Marte? No! Él estaba aún en LA TIERRA, y más exactamente, EN JERUSALÉN. Recuerde que Jesús todavía no había ascendido al cielo, y aún no había ni siquiera resucitado. Por tanto Jesús estaba ofreciéndoles a sus seguidores volver a la tierra para estar con ellos en el lugar donde proclamó su promesa, es decir: ¡En Jerusalén!
Muchos cristianos creen que Jesús nos “llevará al cielo” para darnos nuestro “lugar” en la casa del Padre. Pero Jesús nunca habló de llevarnos al cielo en Juan 14:1-3. Usted NO leerá, ni siquiera una vez, de que iremos al cielo para recibir nuestro “lugar” una vez que esté preparado por Jesús. Lo que Jesús dijo era que prepararía nuestro lugar en la casa de su Padre y que luego volvería para estar con nosotros. Lo que NO dijo era CUÁNDO Y DÓNDE recibiríamos nuestro lugar en la casa del Padre. Él sólo está ahora ocupado PREPARANDO nuestras moradas, pero NO nos dice cuándo entraremos en ellas. En Apocalipsis 21 se revela que la “ciudad santa” bajará del cielo después del milenio. La ciudad santa de Apocalipsis 21 es descrita por Ezequiel como un edificio (40:2), y como una casa en 2 Corintios 5:1,2. Esta ciudad o casa canta bajará del cielo, y “Dios estará con los hombres” (Apocalipsis 21:3). Sólo los salvos entrarán en ella para tomar sus lugares o moradas (Apocalipsis 21:27). También leer Hebreos 11:9,10 donde se nos dice claramente que Abraham (el padre de la fe) “esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.” Y en Hebreos 13:14 Pablo dice: “Porque no tenemos aquí ciudad permanente, sino que buscamos LA PORVENIR.”
Pregunta #2:
¿No dice Pedro, en 2 Pedro 3:10-13, que esta tierra será destruida por fuego? Si este es el caso: ¿No es lógico concluir que escaparemos al cielo?.
Respuesta:
Es cierto que Pedro habla de la “destrucción de la tierra por fuego”, de la misma manera que Dios dijo de la tierra de la época de Noé. En Génesis 6:13 leemos algo interesante: “Dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré CON LA TIERRA.” Nótese que Dios iba a destruir a todo hombre y animal...¡y la tierra misma! Pero: ¿Llegó Dios a destruir a los hombres impíos de entonces junto con el planeta tierra? Por cierto que no. La tierra sigue siendo la misma desde su creación. En realidad es una forma superlativa de hablar de Dios indicando la severidad de su castigo.
En 2 Pedro 3:10-13 leemos: “Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán desechos, y LA TIERRA Y LAS OBRAS QUE EN ELLA HAY SERÁN QUEMADAS.” ¿No son semejantes Génesis 6:13 y 2 Pedro 3:10-13? Si la primera tierra PRE-diluviana no fue literalmente destruida, ¿porqué tendría que serla ésta? Es claro que lo dicho por Dios ha de entenderse como la severidad y firmeza de su castigo, la erradicación del mal, de los malos, y de sus obras (casas de juego y de citas, bares, fábricas de cigarrillos y de cerveza, fábricas de armas y bombas, etc). En el verso 13 se habla de “nuevos cielos y nueva tierra” Esta forma de dicción no es rara en la Biblia, pues también encontramos la expresión “nueva criatura” en 2 Corintios 5:17, aunque persistan aún los viejos defectos (miopía, cojera, cicatrices, etc). En Efesios 4:24 encontramos la expresión “nuevo hombre” (pero sólo en lo moral y espiritual). En Romanos 6:4 encontramos la frase “nueva vida” (pero siempre en el sentido moral y espiritual).
Y Para terminar diré que 2 Pedro 3:13 tiene relación con Isaías 65:17 que dice: “Porque he aquí que yo crearé nuevos cielos y nueva tierra; y de lo primero no habrá memoria, ni vendrá más al pensamiento.” Pero lo interesante del caso es que Dios sigue diciendo en los siguientes versículos (18-25) que: “traigo a Jerusalén alegría...y me alegraré con Jerusalén.” Estas palabras indican que finalmente el planeta no será destruido, pues seguirá existiendo Jerusalén como una ciudad de gozo y alegría, en contraste con la actual Jerusalén agitada y convulsionada por los conflictos internos y externos.
Pregunta #3:
¿Acaso no dice la Biblia que Cristo vendrá para entregar su reino al Padre según 1 Corintios 15:24?
Respuesta:
Cristo entregará su reino al Padre, pero: ¿Cuándo? Esta es una pregunta importante. Lo que la Biblia sí dice verdaderamente es que Jesús, al volver a la tierra, dará su reino a sus discípulos (no ha Dios)(Mateo 25:31,34; Daniel 7:13-18). Sí, la iglesia, compuesta por judíos y gentiles fieles, recibirá el reino de Cristo al volver él al mundo otra vez. Esta es la verdad bíblica. No obstante, será después que Cristo haya reinado por mil años que él devolverá el reino al Padre; cuando haya puesto a sus enemigos por estrado de sus pies, incluyendo LA MUERTE misma (Salmo 110:1; 1 Corintios 15:25). Y, ¿Cuándo será vencida la muerte?¿En la segunda venida de Cristo? ¡No! Según la Biblia ella será destruida al finalizar el milenio de Cristo. La respuesta está en Apocalipsis 21:4. Esto significa que Cristo no va a devolver el reino al Padre inmediatamente después de volver a la tierra, sino después de los mil años de su reinado. Mientras tanto, Jesucristo estará reinando sobre sus enemigos (Salmo 110:1-5), siendo el último destruido: La muerte.
Otra de las pruebas bíblicas que señalan claramente que la muerte reinará hasta el final del milenio es que “los otros muertos no llegaron a vivir hasta que se cumplieron los mil años.” (Apocalipsis 20.5). Habrá muertos al final de los mil años del reinado de Cristo. La muerte imperará en la tierra hasta el final de esa fecha memorable que es llamada: “Milenio” (Apocalipsis 20:14). Después del milenio bajará “La Nueva Jerusalén” y acabará el imperio de la muerte (Apocalipsis 21:4; 20:14). También en este periodo el diablo será castigado definitivamente con la muerte. Y además, la muerte y el Hades serán arrojados al lago de fuego junto con el diablo y sus ángeles. Todo esto ocurre al final del milenio o del reino de Cristo. Los hermanos amilenialistas debieran reflexionar mejor sobre este pasaje antes de sacar conclusiones inexactas. Recordemos que “un texto sin el contexto es un pretexto”. Ir más allá de lo que está escrito es peligroso.
Pregunta #4:
¿No dice Pablo que nuestro destino son “los lugares celestiales” en Efesios 2:6?
Respuesta:
Tomemos nota que pablo habla de “los lugares celestiales” en Efesios 2:6. Y, ¿dónde están esos “lugares celestiales”? La respuesta, creo, la da Jesús en Juan 14:2,3---¡En la casa de Su Padre! Por tanto, los “lugares celestiales” tienen que ver con las “muchas moradas” de dicha casa, en donde Jesús se ha ido a preparárnoslas. Sin embargo, Pablo NO dice que iremos al cielo para ingresar a nuestras “moradas celestiales”.
Pongamos un ejemplo un poco fantástico. Si una nave marciana bajara a la tierra, y yo fuera invitado por la tripulación marciana a ingresar a ella para ver su interior, pregunto: ¿No estaría yo en un “lugar marciano” en la misma tierra? Y si viera yo en su interior sus compartimentos, pregunto nuevamente: ¿No serían esos compartimentos “lugares o compartimientos marcianos” en la tierra?
De igual modo, cuando baje la casa celestial a la tierra, con todas sus moradas o lugares, los que ingresen a ella estarán ingresando a sus lugares o moradas celestiales---¡en la tierra!. Algo celestial o “extraterrestre” se posará en la nueva tierra, y sus interiores o moradas seguirán siendo celestiales aunque estén en la tierra. Sí, en la nueva tierra entraremos a los “lugares celestiales” de la casa de Dios.
Pregunta #5:
¿No dice claramente San Pedro que tenemos RESERVADA nosotros una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible EN LOS CIELOS? (Ver 1 Pedro 1:4)
Respuesta:
Nuevamente tampoco Pedro está diciendo que subiremos al cielo para recibir nuestra herencia que está RESERVADA allí. Sencillamente está reservada en los cielos. Si por ejemplo decimos que el dinero del pago de los trabajadores está reservado en la bóveda del banco, ¿significa eso que los trabajadores tendrán que ingresar a la bóveda del banco para que se les pague? No necesariamente. Lo usual es que el cajero retire el dinero de dicha bóveda y proceda a pagar a los trabajadores en la oficina del personal. De igual manera, cuando Jesús vuelva a retribuir a sus siervos, él retirará nuestra herencia de los cielos y la traerá a la tierra. (Leer 1 Pedro 5:4; 2 Timoteo 4:8; Apocalipsis 22:12).
El sabio rey Salomón dijo sobre este asunto, así: “Ciertamente el justo será recompensado en la tierra...” (Proverbios 11:31). En otra parte Salomón dice también: “El justo no será removido jamás (de la tierra)...” (Proverbios 10:30). Estos textos contradicen la enseñanza que dice que los salvos serán retribuidos en el cielo cuando mueran.
Pregunta #6:
¿No prometió el Señor Jesús que nos arrebataría con él mismo al cielo, en 1 Tesalonicenses 4:17?
Respuesta:
El apóstol Pablo no está diciendo tampoco en este texto, que seremos arrebatados al tercer cielo, sino EN LAS NUBES. No está hablando de que seremos arrebatados al cielo, sino “EN LAS NUBES PARA RECIBIR AL SEÑOR EN EL AIRE, y así estaremos siempre con el Señor.” Para nada se hace mención del cielo en este versículo, ni se nos promete estar con Cristo en el cielo. Pablo está hablando de que seremos “arrebatados en las nubes” y de “recibir al Señor en el aire”---¿Para qué?¿Acaso para que Jesucristo nos reciba y nos lleve con él al cielo? ¡No! Pablo es claro al decir que nosotros LE RECIBIREMOS A ÉL EN EL AIRE cuando regrese a la tierra (¡no al revés!). ¿Qué importancia tiene este detalle? Veamos el pasaje y analicemos su contenido.
Si la iglesia recibirá al Señor en el aire es para acompañar a Jesús en su descenso a la tierra, ¡no al revés! Por ejemplo, si el presidente del Perú sale a recibir en palacio al Presidente de los Estados Unidos, ¿se irá el Presidente del Perú con el presidente Estadounidense a la Casa Blanca para la entrevista? Otro ejemplo: Si mi amigo viene a visitarme desde los Estados Unidos, y yo salgo a recibirle en el aeropuerto limeño, pregunto: ¿Me iré con él a su casa en los Estados Unidos, subiendo inmediatamente en el avión que lo trajo a Lima? ¡Claro que no! Si yo lo recibo es para traerlo a mi casa o a un hotel, y disfrutar de su compañía durante su estancia en mi país. Igual ocurrirá con la Segunda Venida de nuestro Señor Jesucristo en las nubes de nuestra atmósfera. Nosotros saldremos a RECIBIRLE en las nubes para acompañarlo en su descenso a nuestro planeta. Entonces Jesús será escoltado por su gloriosa iglesia hasta el lugar donde se localizará su trono de gloria, es decir, JERUSALÉN (Mateo 5.33-35; Jeremías 3:17; Zacarías 14:4).
Pregunta #7:
En Juan 13:36 Jesús le dice a Pedro que él no le podía seguir al lugar a donde iba, pero que le seguiría después. ¿No le estaba prometiendo Jesús---el tercer cielo----a Pedro para después de su muerte?.
Respuesta:
Jesús no le estaba prometiendo a Pedro el cielo para después de su muerte. Lo que verdaderamente Jesús estaba diciendo era que estaba muy próximo su sacrificio en la cruz del Calvario, y que después Pedro le seguiría en su martirio. Lo que Jesús estaba profetizando para Pedro era su muerte en el martirio en un futuro no muy lejano. Según el verso 37, parece que Pedro le entendió perfectamente a Jesús, y le responde: “...Señor, ¿por qué no te puedo seguir ahora? MI VIDA PONDRÉ POR TI.” Precisamente años más tarde Pedro moriría en el martirio, crucificado de cabeza en una cruz.
Pregunta #8:
¿No dijo el apóstol Pedro que Dios lo preservaría para su reino celestial? ¿No creyó Pablo que había un reino en el cielo (2 Timoteo 4:18)?
Respuesta:
En este pasaje Pablo NO dice que iría al cielo para entrar en el “reino celestial”. Lo que Pablo creía era que Dios lo preservaría o guardaría para su reino DE los cielos (“celestial”). Él NO dijo que Dios lo preservaría para su reino EN los cielos en ningún momento, sino para un reino de “inspiración celestial”, o de “origen celestial”.
En Hebreos 11:14-16 Pablo habla de una “patria celestial”, la cual, según el verso 16, es UNA CIUDAD. En Hebreos 11:14 el apóstol sigue diciendo que esta ciudad o “patria celestial” está por venir o por descender según Apocalipsis 21:2,3. Sí, la ciudad o “patria celestial” estará ¡en la tierra!.
En Lucas 2:8-13 vemos que a los pastores del campo se les aparece un ángel del Señor que les anuncia que ha nacido el Salvador, Cristo el Señor. Y el versículo 13 nos dice que repentinamente apareció con aquel ángel una multitud de las “huestes celestiales” que alaban al Señor, y decían: “Gloria en las alturas...” Aquí vemos nuevamente a “huestes celestiales”---¡en la tierra!
En conclusión, cuando la Biblia nos dice que heredaremos “el reino celestial”, ello no quiere decir que iremos al cielo para entrar en él. Ya hemos visto como “cosas y seres “celestiales” estuvieron aquí, en la tierra. ¿Acaso no puede bajar “el reino celestial” a la tierra así como lo hicieron “el pan celestial (Jesucristo)”, y “las huestes celestiales”? ¡Claro que sí! Ah, un ejemplo más. Después de resucitar de la tumba, Jesús recibió un “cuerpo celestial” (Leer 1 Corintios 15:40,49). Con ese “cuerpo celestial” nuestro Señor estuvo en la tierra por 40 días (Hechos 1:3).
Pregunta #9:
¿No dijo acaso el apóstol San Pablo que nuestra CIUDADANÍA ESTÁ EN LOS CIELOS (Filipenses 3:20)?¿No significa entonces que viviremos en el cielo?
Respuesta:
La palabra “CIUDADANÍA” usada por Pablo, se relaciona con la palabra CIUDAD(anía). En la Santa Biblia aparece claramente una “CIUDAD CELESTIAL” (o “PATRIA CELESTIAL”) que estará en la tierra (Apocalipsis 21:2,3). También se nos informa que entraremos a ella, una vez que se establezca en la “nueva tierra”. Pablo sostiene que la ciudad está POR VENIR (Hebreos 13:14). También Pablo sostiene que el fiel Abraham “esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios” (Hebreos 11:8-10).Mientras tanto, “nuestra ciudadanía está en los cielos” hasta que venga a nosotros a la tierra. En tanto que nuestra “ciudad” o “patria” permanezca en los cielos, podremos decir que nuestra ciudadanía seguirá estando en los cielos.
Pregunta #10:
¿En que parte de la Biblia dice que Cristo va a pisar este mismo planeta nuevamente?
Respuesta:
En Hechos 1:11 los ángeles les dicen a los discípulos, quienes instantes antes habían visto al Señor subir al cielo, lo siguiente: “Varones Galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? ESTE MISMO JESÚS, que ha sido tomado de vosotros al cielo, ASI VENDRÁ COMO LO HABÉIS VISTO IR AL CIELO”. Aquí se profetiza que el mismo Jesús resucitado, que había permanecido con sus discípulos 40 días en la tierra (Hechos 1:3), volverá DE LA MISMA FORMA O MANERA EN QUE SE HABÍA IDO AL CIELO. Esto se explica de este modo. Según el verso 12, Jesús había ascendido al Padre desde el MONTE DE LOS OLIVOS, hasta que una nube lo tapó de la vista de los discípulos (v.9). Ahora bien, Jesús, al volver, descenderá del cielo a las nubes del cielo, y de las nubes del cielo AL MONTE DE LOS OLIVOS (Zacarías 14:4). Si Jesús al volver, sólo se quedara en las nubes, sin descender hasta el Monte de los Olivos, entonces JESÚS NO ESTARÍA EN VERDAD VOLVIENDO DE LA MISMA MANERA COMO ÉL SE FUE, O COMO LO HABÍAN VISTO IRSE SUS DISCÍPULOS.
Si una persona hubiera podido tomar una película de ese magno suceso de la ascensión de Jesús al cielo, y luego pusiera en reversa o retroceso la película, entendería exactamente cómo será el futuro regreso de Jesús al mundo. No obstante, no precisamos del auxilio de una cámara de video o de una película para entender lo que explicamos. Aceptemos el hecho de que la ascensión de Jesús al cielo NO comenzó en las nubes, sino en EL MONTE DE LOS OLIVOS. ¿No es interesante que el profeta Zacarías diga que sus pies se posarán nuevamente en el Monte de los Olivos y éste se partirá en dos?¡Esto no sucedió en la primera venida de Cristo! (Leer Zacarías 14:4).
Lo que Jesús dijo en Mateo 5:34,35 nos lleva la conclusión de que Cristo hará de Jerusalén su ciudad real...¡Su trono!. El profeta Jeremías dice que en aquel tiempo (de la restauración del reino) llamarán a Jerusalén TRONO DE JEHOVÁ (3:17). El Salmo 67:4 dice que Dios pastoreará a las naciones EN (no “DE”) la tierra. En Apocalipsis 5:10 leemos: “Y los has hecho reyes y sacerdotes para nuestro Dios; y reinarán sobre la tierra.” En Apocalipsis 20:4,6 dice que estos reyes y sacerdotes reinarán con Cristo mil años en la tierra.
En el Salmo 122:3-5 encontramos la información de que los tronos de los “reyes y sacerdotes” estarán en Jerusalén. Por tanto, el trono del “Rey de reyes” estará también allí. Jesús dijo que “Jerusalén es la ciudad del gran Rey” (Mateo 5:34,35).
En Juan 14:2,3 el Señor Jesús prometió a sus discípulos que ellos estarían con él en la tierra de Israel. Él dijo: “PARA QUE DONDE YO ESTOY (la tierra de Israel) vosotros también estéis”. Y en la profecía de Jeremías 23:5 leemos: “He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia EN LA TIERRA” ( También 33:15). Y en Romanos 4:13 dice que Jesús será “EL HEREDERO DEL MUNDO.”
Según el Salmo 37:29 “Los justos heredarán la tierra, y vivirán para siempre sobre ella”. Ahora bien: ¿Es Jesucristo el MAYOR JUSTO? ¡Sí! (Leer 1 Juan 2:1). Y si Jesús es también JUSTO, ¿qué heredará él y dónde vivirá? ¡La tierra y en la tierra!. En el Salmo 85:9 se complementa lo anterior diciendo que LA GLORIA HABITARÁ LA TIERRA. Y, ¿cuál GLORIA? ¡La gloria del Señor Jesucristo! (Mateo 16:27; 24:30; Juan 1:14; 17:24; Colosenses 3:4). Por tanto: ¡Jesucristo habitará en la tierra!
En 2 Samuel 23:3 dice: “El Dios de Israel ha dicho: Habrá un justo que GOBIERNE ENTRE (no “SOBRE”) LOS HOMBRES, que GOBIERNE en el temor de Dios.” Sí, Jesús será aquel justo varón que gobierne en medio o entre los hombres en este planeta. ¡Eso dice la Biblia! Además, David dice en su Salmo 140:13 que LOS RECTOS morarán o habitarán en la presencia del rey. Pero: ¿Dónde morarán LOS RECTOS en la presencia del rey? No puede ser el cielo porque Salomón escribió en Proverbios 10:30: “EL JUSTO NO SERÁ REMOVIDO JAMÁS; pero los impíos NO HABITARÁN LA TIERRA.” La conclusión lógica y bíblica es que los rectos habitarán la tierra y estarán en la misma presencia del rey en la tierra. Dice Salomón: “LOS RECTOS HABITARÁN LA TIERRA, Y lOS PERFECTOS PERMANECERÁN EN ELLA.” (Proverbios 2:21). ¡Aquí está la evidencia! Y, ¿Quiénes son los PERFECTOS que permanecerán en la tierra? ¡Los cristianos! (Leer 2 Timoteo 3:17; Colosenses 1:28).
Jesús dice que “los mansos heredarán la tierra” (Mateo 5:5),. Pero más adelante dirá: “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mi, QUE SOY MANSO Y HUMILDE DE CORAZÓN...” (Mateo 11:29). Notemos que Cristo es también el mayor MANSO del mundo. Esto quiere decir que él HEREDARÁ LA TIERRA (comparar con Romanos 4:13). Él fue claro al decir que “los MANSOS heredarán la tierra (¡no el cielo!).”
Pregunta # 11:
Más sobre la verdadera esperanza cristiana en el link "El Reino" de:
www.elevangeliodelreino.org
EL FALSO PROFETA WILLIAM SOTO SANTIAGO

Por Erick Vivanco
www.lasanadoctrina.galeon.com
erickvivanco@hotmail.com
Introducción:
William Soto santiago, es un Portorriqueño, que dice ser abiertamente: "EL ANGEL MENSAJERO DE APOCALIPSIS". Es pastor de la Iglesia Internacional, La voz de la Piedra Angular.
William Soto Santiago basa sus creencias y doctrinas y revelaciones en las de un antiguo falso profeta llamado William Marrion Branham. Esta secta es más conocida como el Branhamismo.
LAS DOCTRINAS DE WILLIAM MARRIOR BRANHAM
William Branham nació el 6 de abril del 1909 y falleció el 24 de diciembre del 1965.
Como todo profeta que trae la más excelente revelación del cielo, Branham, también tiene su propia experiencia espiritual. Léala a continuación:
A la temprana edad de siete años, William Marrion Branham escuchaba voces angelicales que le hablaban de la palabra y de los mandatos de Dios. Eventualmente, un día de mayo del año 1946, un ángel que se identifica ante William como un enviado de Dios, le señala a este su próxima y especial misión: ser el anunciante divino de la segunda venida de Jesucristo a la Tierra, divulgar a toda la humanidad que los hechos revelados en el libro del Apocalipsis sucederán en una fecha muy cercana y que es tiempo de seguir las enseñanzas del Creador Divino y prepararse para la gran batalla final. Branham, quien se identificó como el profeta Elías y el ángel del Séptima Sello del libro de Apocalipsis, llegó a ser un evangelista y sanador famoso en los EUA y en América del Sur durante los años 50.
El movimiento de William Branham se inicia de esta manera y de él surgen grupos o movimientos hermanos como el de La Voz de la Piedra Angular, liderado por el "profeta" portorriqueño William Soto Santiago, quien tiene su sede internacional en Cayey, Puerto Rico.
Tomado de: http://www.prolades.com/prolades1/profiles/piedra.htm
La doctrina más extraña es la que habla acerca de la semilla de Satanás. Esta doctrina dice que el pecado de Eva fue haber tenido relaciones sexuales con la serpiente. Eva, habiendo quedado embarazada de la serpiente, dio a luz a Caín, y desde allí nació el linaje de los hijos del diablo. A la vez Branham enseñó que los salvos son los pertenecientes a la semilla de Dios, es decir, los que pertenecen al linaje de Adán.
Para mas información sobre esta secta, vaya a: http://www.branham.org/
¿WILLIAM SOTO SANTIAGO EL ANGEL MENSAJERO?
William, como ya hemos dicho, se autoproclama el Ángel enviado por el Mesías Yahshúa en el Apocalipsis, y para justificar esto el usa los siguientes textos:
(Apocalipsis 22:6) "Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto".
(Apocalipsis 22:16) "Yo Yahshúa he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana".
En estos textos jamás se dice que el Ángel enviado por el Mesías Yahshúa ha de presentarse en los postreros días.
Lo que realmente nos muestra este pasaje es que el Mesías ya envió a su ángel. ¿Y cuado ocurrió esto? Pues muy simple, ¡cuando el Ángel se le apareció a Juan en la isla de Patmos hace casi 2000 años!
En Apocalipsis 1:1, se dice claramente que este Ángel le anunció al Apóstol Juan las cosas que debían suceder en el futuro, y en ninguna parte se dice que este ángel se manifestaría en los tiempos futuros.
Leamos a continuación:
(Apocalipsis 1:1) "La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan".
¿Se da cuenta usted? William Soto Santiago dice que él es este Ángel, sin embargo, Apocalipsis dice que la profecía ya fue declarada a Juan por medio del ángel que Dios envió.
Tampoco dice que es el Ángel mensajero de Dios el cual se ocuparía de anunciar la profecía, sino que dice que el ángel era el medio que Dios usó para que Juan el Apóstol diera a conocer la revelación de las cosas que debían suceder.
Por lo tanto, de esta sencilla manera se refuta y se hace pedazos la falsa y engañosa enseñanza de William Soto Santiago que dice que él es el Ángel enviado de Dios para mostrar la profecía del Apocalipsis.
Otra ridiculez que enseña William Soto es que El Mesías Yahshúa está volando sobre latino América llevando su revelación apocalíptica, y lo hace a través de su ángel mensajero, "William Soto Santiago".
Por supuesto que esta enseñanza tampoco tiene ningún asidero bíblico, y por donde se la mire es absolutamente errada.
Como podemos ver, es inmensamente grande la mentira que enseña este hombre, y lo mas lamentable de todo es que muchas personas siguen y escuchan sus disoluciones. No olvidemos lo que dijo el Apóstol Pablo, inspirado por el Espíritu Santo, dijo:
(Timoteo 4:3) "Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas".
(1Timoteo 4:1) "Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios"
Es justamente lo que sucede con las personas ignorantes. ¡Qué pena por ellos!, pues siguen las mentiras de este hombre, ya que teniendo comezón de oír algo diferente al evangelio prístino del Mesías, oyen a las doctrinas de demonios.
WILLIAM SOTO Y LA SEÑAL DEL HIJO DEL HOMBRE
Otra ridícula enseñanza de William Soto es la de la Señal del Hijo del Hombre, que el dice ser la siguiente imagen: |
|
Esta imagen, supuestamente vista por millones de personas en distintos puntos de la tierra, es, según los de la Iglesia angular, la señal del Mesías.
Sin embargo, la palabra de Dios dice claramente que esa señal se manifestará sólo cuando el Mesías aparezca por segunda vez en su retorno a la tierra.
(Mateo 24:30) "Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro."
Este pasaje dice claramente que esa señal será vista únicamente en el retorno del Mesías a la tierra. Además, este pasaje nos dice que esa Señal es el mismo Mesías viniendo en las nubes de cielo, no esa barata imagen que promueve este falso profeta y su secta llamada "La Piedra Angular".
Demostraré que esa señal que aparecerá será el mismo Mesías en las nubes, ¿cómo?
El pasaje comienza diciendo que:
"Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo"
Y luego dice que la gente verá esa señal, ¿Qué es lo que la gente verá? El mismo pasaje nos contesta:
"y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo"
Por lo tanto, decir que esa ridícula imagen es la Señal del Mesías es una mentira de las más grandes, ya que el Mesías no ha regresado aún a la tierra por segunda vez. Y porque esa señal no es ningún objeto en especial, sino que será el Mismo Mesías Yahshua viniendo en las nubes del cielo.
Conclusión:
1.- William Soto Santiago es seguidor de las enseñanzas de un falso profeta llamado William Branham. El cual, como todo falso iluminado, dice tener experiencias sobrenaturales con un ángel enviado de Dios.
2.- William Soto Santiago, no es el Ángel mensajero de Dios con la revelación apocalíptica, ya que ese Ángel ya se manifestó a Juan para que el diera a conocer la revelación de las cosas que tienen que suceder.
3.- La nube, la cual es llamada por la secta de la piedra angular, la señal del hijo del hombre, no es mas que un gran engaño. Ya que la señal es el Mismo Mesías, y sólo aparecerá cuando él vuelva con gran poder y gloria, por segunda vez a salvar a los que le esperan.
"QUE YAHWEH ADONAI LES DE GRACIA Y PAZ EN EL NOMBRE DEL MESIAS YAHSUA"
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ADONAI Y ADONI (SAL.110:1)

"El Señor (Adonai) dijo a mi señor (adoni): Siéntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies" (Salmo 110:1)
Por Anthony Buzzard (Traducido por Mario Olcese-- "Apologista")
El supremo pasaje bíblico que nos indica la diferencia entre el único Dios y el Mesías, que no es Dios, es el Salmo 110:1
Este versículo fue referido por los Fariseos y por Jesús acerca de la persona del Mesías. Nos dice que la relación entre Dios y Jesús es aquella de un Superior sobre su subordinado y no Deidad. El Mesías es llamado adoni (mi señor) y en cada una de sus 195 ocurrencias adoni (mi señor) significa un superior que no es Dios. Adoni, por otro lado, se refiere exclusivamente al único Dios en todas sus 449 ocurrencias. Adonai es el título de Deidad y adoni nunca designa Deidad.
Si el Mesías fuera llamado Adonai esto introduciría "dos Dioses" en la Biblia y sería politeísmo. El Salmo 110:1 debe servirnos de advertencia contra las ideas que sostienen que existen dos dioses, o que Dios son dos personas. De hecho, el Mesías es el supremo ser humano convertido en divino y agente del único Dios. El Salmo 110:1 es el texto maestro para definir la posición del Hijo de Dios en relación con el único Dios verdadero, el Padre.
Pero, ¿por qué un buen número de comentarios pasan por alto los hechos presentados en este Salmo 110:1? Es extraño que muchos comentaristas sostengan que la palabra para Mesías en el Salmo 110:1 es 'adonai', cuando en realidad no lo es. Sin duda, estos comentaristas Trinitarios y Binitarios tratan de obscurecer este pasaje que los pone en apuros. El texto Hebreo asigna al Mesías el título de 'adoni' el cual invariablemente lo distingue de aquel que es llamado Adonai. El Mesías es el Supremo señor humano glorificado y divinizado. ¡El no es el Señor Dios con "S" mayúscula!.
¿Por qué es el Mesías llamado Adoni (mi señor) y nunca adonai (mi Señor Dios)?
Adonai y Adoni son variaciones usadas en el texto masorético para distinguir a Dios de los humanos. 'Adonai' es referido a Dios, pero 'Adoni' a humanos superiores.
Adoni se refiere a hombres: mi señor, mi amo (Salmo 110:1). Adonai es refiere a Dios...Señor (Brown, Driver, Briggs, Léxico Hebreo-Español del AT, bajo adon= señor)
La forma ADONI ('mi señor'), es un título real (1 Samuel 29:8), debe ser cuidadosamente distinguido del título divino ADONAI---la especial forma plural (el título divino) que lo distingue de adonai (con vocal corta) mi señores (Enciclopedia Internacional Estandar de la Biblia, "Señor", Vol. 3, pág. 137).
El Hebreo Adonai denota exclusivamente al Dios de Israel. En el AT aparece este título unas 450 veces, pero Adoni es usado para seres humanos (Génesis 44:7, Núm. 32:25, 2 Reyes 2:19, etc).
Problema para los Tri y binitarios---¿no les parece?
Más sobre el Dios verdadero en el link "La Deidad" de:
www.elevangeliodelreino.org
LA GLORIA: ¿SABE USTED LO QUE REALMENTE
SIGNIFICA?
Por Ing°. Mario A Olcese
“Vida Eterna a los que, perseverando en bien hacer,
buscan gloria, y honra, e inmortalidad” (Rom. 2:7)
El Concepto errado de la Gloria
Millones de personas han escuchado en los sermones de las iglesias que Dios los ha llamado a su gloria celestial. Igualmente, en los sermones de difuntos, el Pastor o Sacerdote suele decir que el amado hermano difunto “ya está con Dios en Su gloria” como un sinónimo del cielo mismo. Sin embargo, lo que muchos cristianos ignoran es que esta gloria prometida por Dios y Su Hijo a los fieles, tiene que ver con una posesión o herencia de un reino en la tierra en ocasión de la Parusía de nuestro Señor Jesucristo, el Rey del Reino de Dios.
Este breve estudio demostrará que la gloria a la cual todos los creyentes estamos llamados tiene que ver con la toma del reino milenario de Cristo en la tierra. Este estudio cardinal despejará las dudas que se pueden aún tener de la gloria que se nos ha ofrecido, y que la tradición Católica ha tergiversado sin contemplación alguna.
En Búsqueda de la Gloria
El apóstol Pablo solía referirse a la gloria como la meta del Cristiano, el OBJETIVO para mirar con perseverancia. En su carta a los Romanos, el apóstol les dice: “El cual pagará a cada uno conforme a sus obras, vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad.” (Rom. 2:6,7). De modo que todo Cristiano debe mirar y buscar la gloria futura (nótese el paralelo con la frase “buscad primeramente el Reino” de Mateo 6:33), que le será otorgada al creyente después de que su cuerpo mortal se vista de inmortalidad por la resurrección del día postrero, en la parusía de nuestro Señor Jesucristo. Estas son las palabras de Pablo: “Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.” (Col. 3:4). De modo que nadie aún posee la gloria que se nos ha ofrecido a través de las páginas de la Biblia. Y nuevamente el apóstol Pablo les dice a los romanos creyentes sobre esta gloria escatológica, lo siguiente: “Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse” (Rom. 8:18). Aquí Pablo dice que debemos sufrir tribulaciones antes de recibir la gloria, lo cual concuerda con otra de sus declaraciones que dice:”Si sufrimos, también reinaremos con él” (2 Tim. 2:12). Acá el sufrimiento trae como recompensa la gloria, gloria que significa nuestro REINADO con Cristo.
Es un hecho que la gloria está íntimamente ligada al reino futuro de Cristo. No se puede estar en la gloria, sin estar en el Reino y viceversa. En 1 Tes. 2:12 Pablo hace claro que el Reino y la gloria van de la mano como gemelos envueltos por una sola placenta. El escribe a los creyentes de Tesalónica lo que sigue: “Y os encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, quien os llamó a su REINO y GLORIA”. Sin embargo, reitero lo mismo: tanto el Reino y la gloria son presentados por Pablo como asuntos futuros, para cuando aparezca el Rey de gloria (Col. 3:4).
La Gloria en el Antiguo Testamento
El rey David, el cantor de Salmos hermosos de alabanza, dice en el capítulo 145:11-13 de este modo: “La gloria de tu reino digan, Y hablen de tu poder, Para hacer saber a los hijos de los hombres sus poderosos hechos, Y la gloria de la magnificencia de su reino. Tu reino es reino de todos los siglos, Y tu señorío en todas las generaciones”. David predice que los hombres reconocerán al reino de Dios como algo glorioso y magnificente. Además, el Reino del rey David, y sus descendientes, era el mismísimo reino de Yahweh. En 1 Crón. 28:5 se lee: “Y de entre todos mis hijos (porque Jehová me ha dado muchos hijos), eligió a mi hijo Salomón para que se siente en el trono del Reino de Jehová sobre Israel”. Salomón, el sucesor de David, se sentó en el mismo trono del reino de Jehová en Israel. ¡Y este reino que heredó Salomón era un reino glorioso a la vista de todos! El dominio o gobierno de Dios sobre su pueblo a través de Sus reyes ungidos era el glorioso reino de Dios en la tierra. Ese reino fue establecido para durar muchísimas generaciones (Sal. 145:13) y ejercer autoridad divina sobre las naciones de la tierra en el largo plazo (Sal. 72:8). Dios había jurado a David que no faltaría varón que se sentase en su trono (2 Sam 7:16, 1 Rey. 9:5), y también prometió que algún día un último rey restauraría el trono de David (Eze. 21:25-27). La gloria del Reino sería algún día reestablecido en la tierra con un rey Judío de la línea de David. Y Daniel habló de ese reino-gloria como una herencia que sería poseída por los santos de Dios en el futuro. Son de destacar los versos 18 y 27 que dicen: “Después recibirán el reino los santos del Altísimo, y poseerán el reino hasta el siglo, eternamente y para siempre. y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán”. ¡Esta es la gloria que recibirán los santos del Altísimo!
En Ezequiel 39:21 se lee lo siguiente: “Y pondré mi gloria entre las naciones, y todas las naciones verán mi juicio que habré hecho, y mi mano que sobre ellos puse”. Aquí Dios habla de poner su gloria entre las naciones, aquella gloria que tiene que ver con Su tabernáculo, el lugar de su santa morada (Apo. 21:1-3). Dios mismo pondrá su santuario entre los hombres. Su presencia y su dominio como Rey de reyes en el mundo serán absolutos. El reinará en su reino como el Rey soberano, y todas las naciones le servirán. En ese entonces el mundo gozará de la paz y la justicia nunca antes vista por humano alguno, cuando el diablo y sus secuaces sean exterminados de la tierra para siempre.
Una Gloria ya Presente por la Fe, pero Aún no Consumada
Es cierto que hoy podemos adueñarnos de la gloria, la salvación, la vida eterna, y del Reino por la fe. Cada creyente está ya en el libro de la vida a la vista de Dios, y en cierto modo ya posee esa gloria e inmortalidad escatológicas en el presente por la fe (“…que por la fe y la paciencia heredan las promesas”, Heb. 6:12). Pero recordemos que debemos perseverar en esa fe para conseguir la total realización de nuestra salvación integral (Ver Heb. 9:28; 1 Ped. 1:5). Jesús ya nos “dio” la gloria por la fe (Jn. 17:22), así como Cristo la tuvo mientras estuvo en la tierra, aunque la recibió después de su victoria sobre la muerte, en su resurrección (Heb. 2:9). Del mismo modo, Cristo nos llevará a la gloria cuando seamos resucitados, habiendo sido igualmente perfeccionados por las tribulaciones presentes (Heb. 2:10).
El Evangelio de la Gloria de Cristo (2 Cor. 4:4)
Dice Pablo en 2 Corintios 4:4: “En los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.” Acá Pablo revela que la gloria de Cristo —que es la misma gloria que se nos ha dado—es el evangelio (el evangelio que Pablo mismo llamó después “el Reino de Dios” –Hech. 28:23,30, 31) De modo que TODO lo relacionado con la gloria de Cristo es el Evangelio verdadero, pues esta gloria es un sinónimo del Evangelio del Reino de Cristo (Mat. 24:14). Ya hemos visto que Reino y gloria vienen juntos. De modo que toda vez que se nos promete la gloria, se nos está prometiendo el Reino. En resumen, hablar del evangelio de la gloria de Cristo es hablar del evangelio del reino de Cristo. La gloria es el Reino, y el Reino es la gloria que obtendremos completamente en la Parusía. A esa gloria monárquica estamos siendo conducidos todos los creyentes por la fe (Heb.2:10).
Pedro Participaba de la Gloria Venidera (1 Pedro 5:1)
Dice el apóstol Pedro así: “…que soy también participante (o copartícipe) de la gloria que será revelada.” Con estas palabras el apóstol Pedro reconocía que ya coparticipa con los otros creyentes, de la gloria que aún no había sido manifestada. Esa participación de la gloria era, para Pedro, la participación de la “naturaleza divina” (ver 2 Ped. 1:4), con la cual se podía obtener “una amplia y generosa entrada en el Reino eterno de Jesucristo” (Ver 2 Ped. 1:11). Esto concuerda con lo dicho por Pablo cuando afirmó a los creyentes de Corinto que: “La carne y sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción” (1 Cor. 15:50). ¡Se requiere radicalmente obtener la naturaleza divina! Además, para Pablo, esta participación de la gloria del Reino era equivalente a la “participación de la GRACIA” (Fil. 1:7), el verdadero evangelio de la Gracia de Dios, que es el Evangelio de la gloria de Cristo, o el evangelio del Reino de Dios en la tierra (Busque en Google mis artículos: “¿Es el Evangelio de la Gracia el Nuevo Evangelio de Pablo? Y “La Parte no es el Todo: ¡Un Estudio del Evangelio Completo!)”
San Juan También Era Copartícipe del Reino
San Juan, al igual que Pedro y Pablo, era copartícipe de la gloria a la cual él llamó “el Reino”. En Apocalipsis 1:9 él dice: “Yo Juan, vuestro hermano, y COPARTICIPE (con los creyentes, incluyendo a los demás Apóstoles) vuestro en la tribulación, EN EL REINO y en la paciencia de Jesucristo…”. ¿Se da cuenta, estimado lector, que la coparticipación en el Reino para Juan era la coparticipación de la gloria para Pedro, y a su vez era la coparticipación de la Gracia para Pablo? Es decir, ¿Comprende ahora que los 3 términos (gloria, reino, y gracia) son intercambiables? Es evidente que Juan coparticipaba del reino, o lo que es lo mismo decir, de la gloria que aún no se había manifestado. Y si la gloria no se había manifestado, entonces tampoco el Reino de Cristo. El Reino de Cristo era todavía para Juan, un asunto del futuro, pues finaliza su libro pidiendo por la venida del Rey del reino (Apo. 22:20).
Lo que Revela la Petición de Santiago y Juan
Es interesante comparar Mat. 20:20-21 con Mar. 10:35-37, donde descubriremos claramente lo que era para los discípulos la gloria. Estos versículos de Mateo y Marcos han sido pasados por alto por muchos estudiantes de la Biblia, y sin embargo, son claves para entender lo que es la gloria prometida por Cristo. Desgraciadamente muchos creen que la gloria es estar en el cielo como angelitos blancos y alados tocando un arpa o una lira dorada por toda una eternidad.
Comparemos en seguida ambos pasajes:
Mat. 20:20,21: “Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, postrándose ante él y pidiéndole algo. Ella le dijo: Ordena que en tu REINO se sienten estos dos hijos míos, el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda”.
Mar. 10: 35-37: “Entonces Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, se le acercaron, diciendo: Maestro querríamos que nos hagas lo que te pidiéramos. El les dijo: ¿Qué queréis que os haga? Ellos le dijeron: Concédenos que en tu GLORIA nos sentemos el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda”.
Si comparamos ambas citas que se refieren al mismo asunto, pero bajo distintas perspectivas, veremos que Mateo dice que los hijos de Zebedeo (Jacobo y Juan) le solicitaron a Jesús una posición de privilegio en su REINO. En cambio, Marcos escribe que lo que Jacobo y Juan le pidieron a Jesús fue por un lugar de privilegio en Su GLORIA. ¿Por qué esta diferencia entre ambos evangelistas? Pues la única explicación posible es que no había ninguna diferencia, dado que era obvio para los primeros cristianos que la Gloria era un sinónimo del Reino y viceversa. Con esto queda una vez más demostrado que el evangelio de la gloria de Cristo (2 Cor. 4:4) es lo mismo que “el evangelio del Reino de Cristo” (Mat. 24:14). Los predicadores de hoy debieran comprender este asunto, y no especular con interpretaciones que se alejan de la verdad prístina de las Escrituras. Definitivamente el evangelio de la gracia, el evangelio del Reino, el evangelio de la gloria, el evangelio de la paz, el evangelio de salvación, el evangelio de Cristo, el evangelio de aquella promesa, etc, son todos y cada uno de ellos el mismo y único evangelio bíblico (Gál. 1:6-9).
La Gloria que vieron los Tres Testigos: Pedro, Santiago y Juan
Es sumamente interesante lo que escribió el apóstol Pedro en su segunda epístola que lleva su nombre, capítulo uno, y versículos 16-18: “Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos (a) su majestad. Pues cuando él RECIBIÓ de Dios Padre honra y GLORIA (esto nos recuerda lo que dijo Jesús en la Parábola de la Diez Minas sobre “el hombre noble que se fue a un país lejano [el cielo] para ”RECIBIR un REINO” y volver”, según lo leemos Luc. 19:12)…cuando nosotros estábamos en el monte santo [de la transfiguración]”. De modo que Jesús fue al cielo para recibir la gloria y honra (2 Ped. 1:17), o lo que es lo mismo decir, para recibir un reino (Luc. 19:12).
Ahora presten atención a esto: En Lucas 9:32 se nos dice que los 3 discípulos elegidos “vieron LA GLORIA de Jesús”, aunque en unos pocos versículos antes, en Lucas 9:27, Jesús prometió que aquellos elegidos verían SU REINO. También en Marcos 9:1 Jesús anuncia que sería su REINO el que vendría y que sería visto sólo por algunos de los suyos en su TRANSFIGURACION que se produciría 6 días después. Realmente ellos vieron la majestad o GLORIA del Rey Mesiánico o Su REINO, anticipadamente, como una especie de bocado para que fueran testigos de su Señor glorificado (Heb.6:5).
Coronados para recibir la Gloria
El apóstol Pedro dice que existe una corona de gloria en 1 Ped. 5:4 “Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona de gloria”. Esto significa que seremos coronados como reyes del Reino como lo fue Jesucristo en su resurrección (Heb. 2:9, Apo. 5:10, Apo. 3:21), y esto significará nuestra glorificación. Nuevamente nuestra glorificación tiene que ver con nuestra coronación como autoridades reales o reyes del Reino de Cristo. Sólo los coronados son los nombrados para ser los ejecutivos del Reino mesiánico, y esto lo vislumbró claramente el profeta Daniel para los vencedores (Dan. 7:18,27). Esta era la gloria que tenía Dios—y Su Hijo, el Cristo—para ofrecer a todos los otros cristos o ungidos.
Los Tronos de la Gloria
En Mateo 19:28 leemos: “Y Jesús les dijo: De cierto os digo que en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, vosotros que me habéis seguido también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel”. Nótese claramente que la gloria de Cristo tiene TRONOS, y ¿dónde más puede haber tronos sino en un reino? En este caso descubrimos que en la gloria de Cristo (su reino) existen tronos para El y para los suyos. Esos tronos son los tronos del Reino Mesiánico. De manera que LA GLORIA nuevamente se relaciona con EL REINO del Mesías en la tierra. Por otro lado, fíjense en el Salmo 122:3-5, en donde se nos dan más detalles sobre los tronos y su localización geográfica: “Jerusalén, que se ha edificado Como una ciudad que está bien unida entre sí. Y allá subieron las tribus, las tribus de JAH, Conforme al testimonio dado a Israel, Para alabar el nombre de Jehová. Porque allá están las sillas del juicio, Los tronos de la casa de David”.
Así que está muy claro que la gloria no tiene que ver con una estadía de los justos en el cielo como angelitos alados, sino con la morada de los santos en sus puestos de autoridad en el Reino milenario de Cristo en la tierra prometida. Esa tierra prometida no es el cielo, sino Jerusalén, la sede del gobierno de Cristo y de sus seguidores sobre las doce tribus de Israel. En aquel entonces el Reino de Cristo será glorioso. Dice el Sal. 72:7-20: “Florecerá en sus días justicia, Y muchedumbre de paz, hasta que no haya luna. Dominará de mar a mar, Y desde el río hasta los confines de la tierra. Ante él se postrarán los moradores del desierto, Y sus enemigos lamerán el polvo. Los reyes de Tarsis y de las costas traerán presentes; Los reyes de Sabá y de Seba ofrecerán dones. Todos los reyes se postrarán delante de él; Todas las naciones le servirán. Porque él librará al menesteroso que clamare, Y al afligido que no tuviere quien le socorra. Tendrá misericordia del pobre y del menesteroso, Y salvará la vida de los pobres. De engaño y de violencia redimirá sus almas, Y la sangre de ellos será preciosa ante sus ojos. Vivirá, y se le dará del oro de Sabá, Y se orará por él continuamente; Todo el día se le bendecirá. Será echado un puñado de grano en la tierra, en las cumbres de los montes; Su fruto hará ruido como el Líbano, Y los de la ciudad florecerán como la hierba de la tierra. Será su nombre para siempre, Se perpetuará su nombre mientras dure el sol. Benditas serán en él todas las naciones; Lo llamarán bienaventurado. Bendito Jehová Dios, el Dios de Israel, El único que hace maravillas. Bendito su nombre glorioso para siempre, Y toda la tierra sea llena de su gloria. Amén y Amén. Aquí terminan las oraciones de David, hijo de Isaí.”
Pero es igualmente necesario recalcar que nuestro Señor Jesucristo aún no se ha sentado en su trono de gloria, o en el trono de su reino, a pesar de que algunos teólogos han propagado lo contrario. Vean ustedes lo que dice Jesús mismo acerca del tiempo de su entronización en su reino o gloria: “Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos con él, entonces se sentará en su TRONO de gloria.” (Mateo 25:31). Así que Jesucristo ya recibió el reino cuando retorno al Padre (Luc. 19:12; Dan. 7:13,14), pero aún no se ha sentado en SU trono, sino en el trono de Su Padre. El dice: “Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono” (Apo. 3:21).
La Gloria y el Poder
En Apocalipsis 5:13 leemos: “Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, LA GLORIA y EL PODER, por los siglos de los siglos”. Y en Apoc. 19:1 leemos: “Después de esto oí una gran voz de gran multitud en el cielo, que decía: ¡Aleluya! Salvación y honra y gloria y poder son del Señor Dios nuestro”. De modo que también la gloria tiene que ver con el poder que tendrán Cristo y sus cristos en su Reino sobre el mundo entero.
El Poder, La Autoridad y el Reino
En Apocalipsis 12:10, hablando del reino futuro de nuestro Señor Jesucristo y sus santos, dice: “Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche”. Así que nuevamente, el poder, la gloria, y la autoridad están íntimamente vinculados con el Reino de Cristo. Los santos tendrán el poder en la gloria, o lo que es lo mismo decir: Autoridad en el reino de Cristo. En la parábola de las Diez Minas de Lucas 19, Jesús explica que los fieles recibirán autoridad sobre ciudades enteras, y autoridad significa el poder ejercido sobre grupos humanos (v.17). También Apo. 2:26 “Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones”.
Satanás ha obscurecido el Evangelio de Cristo
Hemos visto que Satanás ha cegado los ojos de los incrédulos para que no perciban o entiendan el mensaje del Evangelio del Reino, que es el evangelio de la gracia, o el evangelio de la gloria venidera de Cristo. El no desea que los potenciales creyentes acepten este mensaje del cielo porque significa su propia ruina, y la de su reino en este mundo (Ver. Mar. 4:15) El ha trocado el evangelio de la gloria de Cristo por un evangelio espiritual en el “corazón del creyente”, o en la iglesia. El obstruye la razón de los seres humanos haciéndoles creer que el Reino de Dios no tiene nada que ver con un reinado personal del Mesías en la nueva tierra. El ha logrado convencer a millones de incautos de que el pacto davídico y el pacto Abrahámico, los cuales aseguran para Cristo y su iglesia un enclave y un reino en este planeta, fueron condicionados a la obediencia de sus potenciales beneficiarios. Tales predicadores sostienen que esos pactos caducaron radicalmente por la infidelidad del pueblo prístino de Dios, y que éstos ahora han pasado a ser herencia de un nuevo pueblo (la iglesia) pero con un significado puramente “espiritual”. Agustín de Hipona fue uno de los mayores responsables por esta crasa mutación del pacto original. Para Agustín, el Reino Mesiánico se convirtió en un reino eclesiástico, y el trono de David se transfirió, de la Jerusalén terrenal, a la Jerusalén celestial. Este grave error fue propagado sutilmente por el romanismo por siglos, opacando y haciendo casi desaparecer el verdadero Reino terrenal, como está desplegado en las Escrituras de tapa a tapa.
Resumen
1.- Buscar la gloria (Rom. 2:6,7) es buscar el Reino (Mat. 6:33).
2.- Las aflicciones preceden a la gloria (Rom. 8:18) y preceden también al Reino (2 Tim. 2:12). Por tanto la gloria y le reino son equivalentes.
3.- El Evangelio de la gloria de Cristo (2 Cor. 4:4) es el Evangelio del Reino de Cristo (Mat. 24:14), y es el evangelio de la gracia (Hechos 20:24).
4.- Ser co-participante de la gloria (2 Ped. 1:4) es ser co-participante del Reino (Apo. 1:9).
5.- Recibir la gloria (2 Ped. 1:16-18) es recibir el Reino (Luc. 19:12).
6.- Ver la gloria (Luc. 9:32) es ver el Reino (Luc. 9:27).
7.- Cristo está sentado ahora en el trono de Su Padre, no en el suyo (Apo. 3:21).
8.- La Gloria está asociado con el Poder, y el poder con el reino, y el reino con la Autoridad (Apo. 5:13; 19:1; 12:10).
Más sobre el Reino en:
www.elevangeliodelreino.org
SIR ANTHONY F BUZZARD, UNO DE LOS MÁS DESTACADOS ERUDITOS UNITARIOS BRITÁNICO EN ACTIVIDAD

Sir Anthony Buzzard nació en Surrey, Inglaterra, y fue educado en la Universidad de Oxford y más tarde en el Seminario Teológico Betania en Chicago. Él ostenta Grados de Master en idiomas y teología. Él vino a EEUU con su esposa y sus hijas en 1981 y ha enseñado la Biblia desde entonces en la Universidad Bíblica de Atlanta (antes, Universidad Bíblica Oregón) donde tuve la oportunidad de asisitir a unos cursos intensivos en Biblia. Él tiene un número de libros incluyendo 'La Doctrina de la Trinidad: La Herida Auto-infligida del Cristianismo' y 'Padres Nuestros Que No Están en el Cielo: El Cristianismo Olvidado de Jesús el Judío', y más recientemente, 'Reclamos y Metas Asombrosas de Jesús: Lo que usted no ha aprendido en la iglesia'. Estos y otros libros han sido traducidos al español por el titular de este blog. Además, tiene muchos artículos publicados en literaturas teológicas internacionales y es co-editor de una publicación de la Reformación Radical. En 1996 él fue un candidato para el premio Templeton para el progreso en la religión.
Anthony F Buzzard es mi amigo personal, y he tenido la oportunidad de reunirme con él muchas veces, tanto en su casa, como en la mía, y hemos discutido largamente el tema de la Trinidad y también sobre el Reino de Dios. Se puede decir que él es mi maestro, y su experiencia como instructor universitario, y sus amplios conocimientos del Hebreo y Griego bíblicos, dan suficiente peso a sus enseñanzas consideradas heterodoxas por algunos. El es de los pocos que existen hoy en actividad de la rama cristiana unitaria que están sacudiendo las bases del Trinitarismo ortodoxo.
Yo los invito a ver su sitio web (www.restorationfellowship.org) en donde él tiene publicados varios libros teológicos (e-books) y otros en formato PDF exclusivamente, los cuales ustedes pueden descargar sin costo alguno. También tiene un link de artículos teológicos diversos, tanto en inglés como en español.
www.elevangeliodelreino.org
NBC investiga a Benny "San Bennyto" Hinn
“Por sus frutos los conoceréis”, al árbol se le conoce por sus frutos (Jesús)

"Por sus ostentaciones los reconoceréis"

Para que usted mismo saque sus propias conclusiones, Dios permite que por los frutos que damos podamos ser juzgados.
Esto es una vara que aplica a todos los cristianos, pero si eres líder, obvio que tu pedestal es más expuesto a todos, así que cuida de tu imagen, que dices, que haces y como actúas en referencia a la palabra de Dios, porque ella misma te expone en evidencia por tus frutos.
La cadena de televisión NBC hizo toda una investigación a Benny Hinn, sobre el mal uso de las finanzas y las mentiras que rodean el ministerio, colocándolo en evidencia pública. Puede ver el documento completo presionando aquí.
PRESIONE AQUI PARA VER EL VIDEO
Alex Bueno
cristianos@detodoentrecristianos.com
EL EVANGELIO: ¿PROCEDE DEL REINO DE DIOS O SE REFIERE AL REINO DE DIOS?
Una crasa mentira del Sr. Tito Martínez
El Sr. Tito Martínez dice un su web de “la verdadera doctrina Cristiana” que la frase “El evangelio del reino” que aparece en varios pasajes de la Escritura, significa simplemente que el evangelio tiene su origen en el Reino o en el reino de los cielos. Pero esto es totalmente falso, y es más, es una clarísima treta o maquinación satánica para desvirtuar el prístino y único evangelio salvador de Cristo. El vocablo evangelio por sí solo quiere decir Buenas noticias—pero de qué? ¡Obviamente de algo llamado Reino de Dios! Así que cuando la Biblia habla del “evangelio del reino”, éste se refiere a las Buenas nuevas CONCERNIENTES al reino de Dios, y no a las Buenas Nuevas PROCEDENTES del reino de los cielos como falsamente sostiene el indocto Tito Martínez. Por ejemplo, “el evangelio de la paz” de Efe. 6.15 no es el evangelio que PROCEDE de la paz, sino REFERENTE a la paz. Cuando Pablo habla del “evangelio de la gracia” en Hechos 20:24, esta locución no quiere decir que es un evangelio que PROCEDE de la gracia, sino que es el evangelio REFERENTE a la gracia. Cuando Pablo habla del “evangelio de la gloria de Cristo” en 2 Cor. 4:4, él no quiere decir que es un evangelio que PROCEDE de la gloria de Cristo, sino más bien que es el evangelio REFERENTE a la gloria de Cristo. Cuando en Hechos 13:32 Pablo habla del “evangelio de aquella promesa”, él no quiere decir que el evangelio PROCEDE de la promesa, sino al revés, que el evangelio es REFERENTE a aquella promesa. Y cuando Pablo habla del “evangelio de vuestra salvación” en Efe. 1:13, el apóstol no quiere decirnos que el evangelio PROCEDE de nuestra salvación, sino más bien que el evangelio se REFIERE a nuestra salvación. Y finalmente, cuando el apóstol habla del “evangelio de vuestra salvación” en Efesios 1:13, él no está diciendo que el “evangelio PROCEDE de nuestra salvación, sino que es el evangelio CONCERNIENTE a nuestra salvación. De modo que lo que dice el Sr. Tito Martínez en el sentido de que el evangelio del Reino significa que el evangelio PROCEDE del reino de los cielos es un el disparate mayor y una maldad sin nombre.
Más sobre el Reino de Dios en:
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Otra de “Jesucristo-Hombre”: Ahora dice ser El Anticristo Jueves 22 de Febrero de 2007 Sectas Estados Unidos | |
Recientemente en medio de un servicio y ante su congregación, José Luís de Jesús Miranda reveló su ‘nueva encarnación’. En 1988 anunció ser la encarnación del Apóstol Pablo, en el 2004 se proclamó Jesucristo el hombre y ahora en el 2007 se autodenomina: El Anticristo.
Que este puertorriqueño se crea Pablo, Jesucristo o el Anticristo es descabellado, pero que miles de feligreses lo sigan en cada una de sus transformaciones, es tan alarmante como peligroso.
«Esto significa que el control que [De Jesús] tiene sobre las personas es tan asombroso que sin importar lo que él diga la gente lo seguirá...», «…Yo solo espero que no se transforme en Jim Jones», expreso Daniel Álvarez, profesor del Departamento de Estudios Religiosos de la Universidad Internacional de la Florida (FIU).
Jim Jones es un claro ejemplo de las locuras capaces de cometer los seguidores fanáticos. En 1978 el fundador y guía del Templo del Pueblo, propuso a todos a los miembros de su iglesia reunidos en Jonestown (Guyana) a un suicidio colectivo, que acabo con las vidas de unas 900 personas.
Tatuajes colectivos
El poder de persuasión que De Jesús tiene sobre su congregación se hizo evidente una vez más, cuando cerca de 30 miembros de la iglesia Creciendo en gracia, imitando a su líder se tatuaron el número 666 o las siglas SSS (seis, seis, seis) en sus cuellos, brazos o piernas.
«Esta es la congregación del Anticristo» aseguro De Jesús refiriéndose a los miembros de la iglesia que lidera desde su sede principal en el Doral, Florida. (video)
Lo curioso del video si observamos con atención es que De Jesús se autodenomina el Anticristo de forma irónica. Él interpreta como Anticristo a todo aquel que no imita a Jesús de Nazaret, y como para él imitarlo es un lujo que no se pude dar, entonces se convierte en Anticristo.
Jesús Miranda proclama que es «anti-Jesús de Nazareth, pero pro-resucitado». Y entre otras aberraciones anti-bíblicas, asevera que el «pecado no existe» y que «el diablo no existe». Además se lamenta: «Es una pena que la gente confunda Anticristo con Satanás. Como reflejan su insensatez, su ignorancia. El anticristo es el mejor amigo de la iglesia porque hace que vea a Jesús después de la cruz».
Los miembros de Creciendo en gracia comparten la visión de su falso maestro y para mostrar su compromiso se tatuaron, el símbolo del seis cientos sesenta y seis 666, la marca de la Bestia (Apocalipsis 13:18).
La guatemalteca Martita Roca de 25 años, luego de tatuarse dijo: «A todos aquellos que oran para que nos salgamos de este movimiento, esto les demuestra que no hay vuelta atrás». Y agregó «este [tatuaje] es para asegúrame de que todos me relacionen con esta visión».
«Estos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan de apóstoles de Cristo. Y esto no es sorprendente, porque el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan de ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras» 2Co.11:13-15.
Distorsionando las escrituras
Daniel Álvarez en entrevista con CBS4 declaró que De Jesús puede estar jugando con la ambigüedad de la palabra Anticristo, lo cual puede significar ‘tomar el lugar de Cristo’. En otras palabras, como él clama ser el Cristo de la segunda venida, rechaza continuar adorando al viejo Cristo: Jesús de Nazaret.
Los líderes cristianos aseveran que Miranda está distorsionando las Sagradas Escrituras con interpretaciones que acomoda, para promover sus propios ideales. «Lo que él hace es tratar de crear su propia secta» expresó al Nuevo Herald el Rev. Julio Pérez de la congregación Nueva Esperanza.
En Mateo 24:23-24, Jesús advierte a sus discípulos «si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis. Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos».
¿Quién es este falso profeta?
José Luis De Jesús Miranda tiene 60 años y nació en Ponce, Puerto Rico. Creció en un barrio pobre, estuvo en la cárcel por robo y dice que se convirtió en un adicto a la heroína cuando tenía 14 años.
De Joven pasó de religión en religión. Primero fue católico romano, luego pentecostal y hasta dijo ser bautista, pero tras una supuesta visión en 1973, se convirtió en un enviado del Señor.
De Jesús cuenta que una noche de 1973, mientras vivía en el estado de Massachussets (USA), se despertó ante una visión de dos hombres al pie de su cama, quienes le anunciaron la llegada del Señor. Y finaliza su historia diciendo que Jesús, «vino y se integro en mi».
«Desde ese día, no puedo aprender de nadie más», le expresó De Jesús al rotativo semanal Miami New Times, del sur de la Florida. Según él, una voz interior le manifestó que se debía mudar a Miami. Estando allá y con la ayuda de un estudio de televisión, fundó la controversial iglesia Creciendo en Gracia.
En 1998 De Jesús comenzó a pregonar que él era la reencarnación del Apóstol Pablo y dos años más tarde durante la convención mundial de Creciendo en gracia, realizada en Venezuela, Miranda se proclamó ‘Jesucristo el hombre’. «Dios amó tanto al pueblo de habla español que me envió en un cuerpo puertorriqueño» dijo al Diario de Hoy del Salvador.
Enriqueciéndose con la fe del pueblo
El hombre que tiene en su brazo izquierdo un tatuaje del 666 y en su brazo derecho SSS (seiscientos sesenta y seis), le gustan los relojes Rolex de $10,000, maneja un BMW y recibe un salario anual de $98,000.
El líder de Creciendo en gracia preside una organización que incluye cerca de 300 congregaciones, 200 pastores, 287 programas de radio y varias paginas de Internet. Según Miranda tiene más de cien mil seguidores y asegura que su mensaje llega a millones de hogares más a través de su canal de televisión que se transmite las 24 horas.
El Miami Herald publicó recientemente que varios de los miembros de esta Iglesia son hombres de negocios que dan un porcentaje de sus ganancias a De Jesús. El encargado de supervisar las donaciones hechas por los miembros es Álvaro Albarracin, quien a su vez dirige la compañía productora de cine Miami La Entertainment. Él declaró que a este medio que en el 2001 dio el 20% de las ganancias por la venta de la página de Internet Dialtone, equivalente a más de $16 millones.
Donde quiera que va lo escoltan varios guardaespaldas y cuando se le pregunta por todas estas extravagancias por parte de “un mesías” responde -en obvia alusión a Jesucristo y sus apóstoles- que «mi antecesor tuvo doce».
Miranda dice que todo lo que posee se lo han regalado sus seguidores, quienes le llaman Dios, Jesús hombre y hasta ‘papi’. Otros por el contrario dicen que es un charlatán disfrazado de ‘apóstol’. «Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras». 2 Corintios 11:14-15.
Por Fayra Castro
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