CONSIDERACIONES SOBRE LA SUPUESTA PREEXISTENCIA DE CRISTO
Por Carlos Xavier Jiménez
Octubre 26, 2009 – 4:17 am
“Pablo, esclavo de Jesucristo y llamado a ser apóstol, separado para las buenas nuevas de Dios, que él prometió antemano mediante Sus profetas en las sagradas escrituras, acerca de Su Hijo, que provino de la simiente [spérma] de David según la carne, pero que con poder fue declarado Hijo de Dios según el espíritu de la santidad mediante la resurrección de entre los muertos—sí, Jesucristo nuestro Señor[1].”
Rom 1:1-4
“Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los seres humanos [anthropos], Cristo Jesús, ser humano [anthropos]… Ahora bien, un mediador no es de uno solo, pero Dios es uno”
1 Tim 2:5; Gal 3:20 [cp. 1Cor 8:4-6]
Varios pasajes bíblicos han sido interpretados como que Jesucristo existió de alguna u otra forma literal [como espíritu o persona] en unión con Dios antes de su nacimiento [génesis; Mat 1.1, 18] aquí en la tierra. La mayoría de estos pasajes bíblicos se encuentran en el Evangelio de Juan (3:31; 6:38; 62; 8:42; 58; 16:30; 17:5). Pero se argumenta si estas afirmaciones son claras y debemos aceptar la enseñanza bíblica de que Jesús [no claramente enseñada en las escrituras] preexistió su “nacimiento”. Esta creencia es una de las bases para “la confesión de fe de Westminster”, compartida por toda iglesia ortodoxa:
“[Creemos que] en la unidad de la Deidad hay 3 personas, de una sustancia, poder y eternidad; Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo. El Padre es de nadie, ni engendrado ni procediendo: el Hijo es eternamente engendrado del Padre: el Espíritu Santo eternamente procediendo del Padre y del Hijo.”
Pero hay otros pasajes bíblicos que no son vistos en este mismo sentido literal, aunque frecuentemente las personas que lo oyeron no las entendieron. Muchos de estos pasajes también se encuentran en el Evangelio de Juan (2:19-20; 3:3-4; 4:13-15; 4:34; 6:50).
¿Por qué son estos versículos vistos de una forma diferente sólo en relación a Jesús y no a otras personas?
Nuestro enfoque debería de ser que, exactamente, es lo escrito [lo que Dios quiere comunicarnos] y no lo que teólogos, iglesias o denominaciones puedan o no interpretar como “revelación” o “iluminación” divina, ya sea personal o congregacional.
Es el deber de todo aquel que se llame Cristiano someter a prueba todo espíritu que se dice salir de Dios; en esto, conocer la verdad, saber de quién somos y de quien venimos. Todo de acuerdo a los mandamientos y enseñanzas bíblicas [1 Juan 4:1-6; Mat 7:13-23].
Humanidad [anthropos]: La Biblia continuamente reafirma la humanidad de Jesús [anthropos=Juan 1:30; 8:40, Hechos 2:22; 17:31, Rom 5:15, 1 Cor 15:21; 47; 1 Tim 2:5], comenzando su existencia como todo ser humano cuando nace. Los evangelios de Mateo y Lucas nos informan que María, la madre de Jesús, milagrosamente concibió por el poder del Espíritu Santo. Si Jesús no fue “creado” de una forma verdadera y existente en ese momento, ¿en qué sentido pudo haber sido el Mesías previsto como la “simiente” [spérma] de David [2 Sam 7:14] y “simiente” de la mujer en el AT [Gen 3:15]? Ya que este futuro ser es repetidamente descrito como anthropos y no como un ángel o el mismo Dios.
“El ángel [Gabriel] le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con Su sombra; por eso el que ha de nacer [gennao] será santo y será llamado Hijo de Dios.” Luc 1:35
La palabra aquí traducida como “nacer” [gennao] significa procreado, o generado. Se utiliza del acto de Dios en la creación del hombre Jesús (Hech 13:33; Heb 1:5; 5.5; cf. Sal 2.7). El mensaje del ángel Gabriel es simple, describiendo una creación divina del Hijo de Dios por medio de Su Espíritu, en el útero de la mujer María. Hecho de tal manera en orden de cumplir con las profecías Mesiánicas de un hijo natural, cual Dios mismo entronizaría como Rey y Salvador del mundo [De 18:15-22]. Cumpliendo los requisitos del “cordero de Dios” como un “macho entero perfecto…sin mancha ni contaminación” [Heb: tamím; Lev 1; 4:32-34; 5:6]. De esta manera también supliendo todos los requisitos y títulos asociados con “el ungido de Dios” [Heb=masshiak; griego=Christos]. Ya que el propósito era que el Mesías inaugura el “Reino de Dios”, donde todas las cosas serian hechas nuevas [Rev. 21-22]. Esta enseñanza apárese en el resto del NT:
“Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo es nacido [gennao] de Dios; y todo aquel que ama al que [Dios] engendró [gennao] ama también al que ha sido [Jesús] engendrado por [Dios].” 1 Juan 5:1
“La generación [nacimiento=genesis] de Jesucristo fue de esta manera: Su madre, María, estaba desposada con José y, antes de ellos estar juntos, se halló que María había concebido en su matriz por obra del Espíritu Santo… Así estaba planeado, cuando el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado [gennao] en ella es del Espíritu Santo.” Mat 1:18,20
Por eso, el hombre llamado Jesús es descrito en el NT como el “unigénito” [único nacido] de Dios. La palabra proviene del koiné griego monogenes, compuesta de 2 partes: mono=solo, único; y genes=linaje, raza [del cual se origina la palabra genes, popularmente usada en la ciencia moderna]. Esta se emplea en 5 ocasiones en relación a Jesús, todas ellas en los escritos del apóstol Juan [Juan 1:14, 18; 3:16, 18; 1 Juan 4:9]. Estas indican que como el Hijo de Dios, Jesús era el único nacido y representante del ser y carácter de aquél que lo engendro, Dios su Padre.
Mat 1:18:
“El nacimiento de Jesucristo fue así…” [RV 2000]
Mateo narra el “nacimiento” de Jesucristo. Trinitarios incómodos con la palabra original “genesis” [origen, creación] lo cambiaron con “gennesis” [natividad, engendramiento].
Mientras que la mayoría de los manuscritos más tempranos están de acuerdo con la traducción: “El origen [o la creación=genesis] de Jesucristo…”, ambas variaciones [genesis y gennesis] están presente en la tradición textual. Esto implica que no fue un simple error de ortografía o coincidencia en la parte de los escribas. Mateo comienza su evangelio detallando el “libro de la genealogía [genesis] de Jesucristo”, lo que hace más probable la continuación descriptiva de un genesis. Por esto, la mayoría de los eruditos textuales concuerdan que “nacimiento” [natividad=gennesis] representa una corrupción textual.
Al mismo tiempo, algo más profundo puede estar pasando aquí. Ambos genesis y gennesis pueden significar “nacimiento”, siendo apropiado a este contexto. Entonces, ¿por qué los escribas parecen resistir la descripción original que Mateo describe como el “genesis” de Jesucristo? La respuesta se contesta ella sola. El texto original claramente nos dice que fue precisamente en este momento cuando Jesucristo vino a existir [ósea, se originó]. Es un punto de hecho que en la narración de Mateo, ya sea aquí o en el resto del libro, no sugiere que había una noción de que Cristo existía antes de su nacimiento. De todos modos, escribas ortodoxos encontraron uso de este recuento de Mateo, en particular junto con las declaraciones del evangelio de Juan, cual apoya la noción de la preexistencia de Jesús junto con el Padre antes de su apariencia en la carne.
La doctrina ortodoxa por su puesto representaba una conexión de estos puntos de vista cristológicos, a fin de que Jesús fuera confesado como “encarnado [evangelio de Juan], a través de la virgen María [evangelios de Mateo y Lucas].” Cualquier creyente de esta doctrina bien hubiera visto de reojo la implicación que Mat 1:18 esta describiendo un origen de Jesús y con razón hubiera tratado de clarificar el texto substituyendo una palabra que “significaba” la misma cosa, para que al mismo tiempo no fuera mal interpretada. [Véase: Corrupciones Textuales al NT a favor de la posición Trinitaria]
Concepción y generación marcan el punto cuando un ser humano comienza a existir [vivir], opuesto a alguien que no existe [vive] anteriormente. El Hijo de Dios tiene un principio en la historia de la humanidad y no en una concepción misteriosamente “eterna”.
Esto compagina exactamente con la promesa que el Mesías seria del “simiente” [spérma=descendencia=raza] de la mujer Eva [Gen 3:15]; siendo un profeta como Moisés [ser humano], escogido de entre los Israelitas [De 18:15-19]; simbólicamente descendiente del Rey David [2 Sam 7:14]. Dios, en un preciso momento en la historia humana, inició la historia de Su único hijo. Este fue un hijo por medio de quien Dios expresamente dice que no hablo “en otros tiempos” [Heb 1:1-2]. ¡Y naturalmente, ya que este futuro [prometido, profetizado] hijo no pudo haber existido!
En unas pocas páginas después, Lucas rastrea el linaje de Jesús desde Adán, quien también es llamado “Hijo de Dios” [Luc 3:38]. El paralelo es sorprendente e inmensamente informativo. Así como Dios divinamente hizo y creo al primer ser humano [adam; Gen 1:27; 2:7], a Su debido tiempo, Dios milagrosamente creó [dentro del útero de una mujer humana] uno que iba a ser sobrenaturalmente el “único nacido” Hijo de Dios.
El lector atento a las sagradas escrituras también oyera ecos de la nación de Israel como hijo, primogénito, de Dios (Ex 4:22[2]; Oseas 11:1) y de los reyes Davídicos (Sal 2). Como la nación de Israel antes que él, Jesús, como escogido de Dios, pasa por agua para comenzar su viaje espiritual [Luc 3:21; cp. Ex 14-15; en el desierto y bajo pruebas]. Jesús se demuestra ser el hijo obediente en diferencia a Israel, que desobedeció en el desierto [Ex 14-17; 32-34; Núm. 11].
Jesús, como hijo de Dios, es “llamado Hijo del Altísimo” [Luc 1:32; 8:28]. Este título también es dado a cristianos como “hijos del Altísimo” [Luc 6:35; cp. Sal 82:6]. La filiación royal de Jesús es establecida por su milagroso engendramiento. Aunque, obviamente, nosotros no fuimos engendrados de la misma forma, sin embargo, podemos recibir un nacimiento sobrenatural espiritual, naciendo de nuevo bajo la influencia del Evangelio [Gal 3:2; Efe 1:13, 14; Rom 10:17; Mat 13:19; Luc 8:11, 12; 1 Pe 1:23-25; Santiago 1:18]:
“Si dices que no alcanzas a ver diferencia alguna entre Cristo y los demás, ya que todos somos llamados hijos de Dios, respondo que si nosotros somos llamados hijos de Dios es simplemente por su don y gracia, siendo él [Jesús] el autor de nuestra filiación, y así él es llamado Hijo de un modo más excelente. Por eso se emplea el artículo y a Cristo se le llama el Hijo de Dios, para mostrar que él no es hijo en el mismo sentido general que nosotros, sino en uno muy especial y peculiar. Es hijo natural; los demás no lo son, pero son hechos hijos de Dios, y por eso somos llamados hijos por adopción.” (9a) De Trinitatis Erroribus [Sobre los Errores de la Trinidad], Miguel Servet, Haguenau, 1531.
El hecho de que Mateo pueda hablar del “nacimiento” [gennao] de Jesús, sugiere que para él la generación [por la intervención del Espíritu Santo] es lo que causo a crear al Hijo de Dios. La acción creadora, milagrosa, de Dios en la concepción de Jesús permitió que su nacimiento fuese.
No hay ninguna sujeción en la lectura y uso de palabras, de un ser preexistente o en transición, pasando de un estado de ser [con Dios en el cielo] a otro [3]. El proceso por cual Jesús vino al mundo es definido precisamente en términos teológicos por el ángel Gabriel. Plantando la base fundamental del resto del NT y materializando las promesas proféticas del AT.
Algunos dicen que Juan 1:1 [“en el principio era la palabra”] nos presenta con una segunda persona quien existe antes de su concepción. Si este argumento fuese verdad, entonces el apóstol Juan estaría contradiciendo el resto del NT. El Jesús de Mateo y Lucas claramente sostienen una concepción y nacimiento terrenal, meses después que su primo, Juan el bautista, y no “eternamente engendrado”.
Juan no escribe: “en el principio era el hijo de Dios” o “en el principio era Jesús”. Lo que está escrito es: “en el principio era la palabra”, y “palabra” [logos] no es en mayúscula [como si se estuviera refiriéndose a un ser humano]. Por lo tanto, no es correcto traducir lo siguiente como que “todas las cosas fueron hechas a través de él”. Esta traducción inapropiadamente nos lleva a creer en la “palabra” como una segunda persona divina, en vez del plan o mente de Dios. Ocho traducciones de koiné griego original, antes del Latín Vulgata [de cual proviene la RV], no leen así. Este versículo aparece como “todas las cosas fueron hechas a través de ese [o este]”, ya que la palabra logos gramáticamente es neutro.
La “palabra” [logos] conlleva el sentido de un plan o propósito. Entonces, se puede decir que es la inteligencia expresiva, mente, pensamiento del único Dios. Ya que la “palabra estaba con Dios y la palabra era Dios”. Es la única forma de entender y explicar como algo puede ser y al mismo tiempo estar con uno mismo.
La promesa de un hijo ciertamente es desde el principio[4]. Sin embargo, este hijo todavía era el objeto de la promesa relatada en 2 Sam 7:14. David nunca se imagino que el prometido hijo de Dios [“Mi hijo”=descendiente de David] ya existiera. Este hijo sería engendrado a su debido tiempo. El fue “levantado”—apareciendo en la escena de la “historia humana”—cuando María dio a luz. Hech 13:33 aplica “hoy mismo te he engendrado” [Sal 2:7] al origen milagroso de un hijo en el útero de una mujer humana, la virgen María.
La palabra, plan y promesa [al. “verbo”] que existía desde el principio también era “con Dios.” En la literatura poética de la Biblia se dice que las cosas son “con Dios” cuando existen como decretos y promesas en Su “plan divino” [Job 27:13; 10:13; 23:14]. La “sabiduría” también era “con YHWH [Dios]” desde el principio, pero “ella” no era una persona en el sentido literal [Pro 8—véase “personificación”]. La “palabra” es tan íntimamente identificada con Dios, que Juan nos dice: ¡“y la palabra era Dios”!
Sal 8:5 dice que el ser humano fue hecho un poco menor que los dioses[5], coronado de gloria y honra ya que todo fue sometido a él. Estos versículos también son aplicados a Jesús como ser humano [hijo del hombre]. Pero por la gracia de Dios, la misión cumplida y muerte que Jesús sufrió, ahora resulta en beneficio para todos. También el autor de la epístola a los Hebreos dice que Jesús fue perfeccionado y aprendió la obediencia por medio de sus experiencias aquí en la tierra [Hebreos 2:10, 5:8].
Ahora, si la Biblia se traduce como que Jesús vino del cielo, dice lo mismo acerca de otros hombres:
“Antes de formarte en el vientre, ya te había elegido; antes de que nacieras, ya te había apartado; te había nombrado profeta para las naciones.” Jer 1:5
Estas palabras, si son aplicadas de la misma forma como a Jesús, implican que el profeta Jeremías también existía [de alguna u otra forma] antes de su nacimiento, pero nadie las interpreta como tal. ¿Porque? Porque implican que antes que el profeta naciera ya era una persona existente, quien Dios ya conocía y nombraría como profeta a las naciones [figurativamente una misión ya preexistente, planeada y cumplida][6]. Otro ejemplo:
“Mirad a Abraham, vuestro padre, y a Sara, que os dio a luz; porque cuando no era más que uno solo, lo llamé, lo bendije y lo multipliqué.” Isa 51:2
Como Dios ya había decidido que Abraham tendría una descendencia numerosa, habla de aquello como que ya aconteció antes que físicamente se hubiera realizado [Isa 46:10, 49:1-3, Rom 4:17].
Otro ejemplo:
“Tus ojos vieron mi embrión [gólem[7]], y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar ni una de ellas.” [8] Sal 139:16
El NT nos ofrece un relato parecido a este donde Dios ya ha escogido a los cristianos antes que el “mundo” [kosmos] fuera, como que de tal manera ya existían de una u otra forma:
“Dios nos escogió en Él antes de la creación del mundo, para que seamos santos y sin mancha delante de él.” Efe 1:4
Literalmente podemos concluir que si Jesús es descrito de esta misma manera, también preexistían las personas elegidas por Dios. Pero en realidad, Pablo está hablando de una forma de predestinación, el hecho de que Dios conoce de antemano quiénes van a nacer y qué papel harán en su plan y propósito. Unos versículos más adelante el Apóstol nos dice en una forma explícita que:
“En Cristo también fuimos hechos herederos, pues fuimos predestinados [proorizo[9]] según el plan de aquel que hace todas las cosas conforme al designio de su voluntad,”Efe 1:11; cp. Rom 8:29-30
Dirigiéndose a Timoteo, Pablo le dice que: Dios nos salvó y nos llamó a una vida santa, no por nuestras propias obras, sino por Su propio propósito y gracia. Nos concedió este favor en Cristo Jesús antes de los siglos [aiónios[10]]”
2 Tim 1:9
¿Si todos los creyentes ya preexistían antes de los siglos [aiónios], qué significa esto? De la misma forma el apóstol Pedro nos dice sobre la “preexistencia” de Jesús que “él estaba destinado [proginosko[11]] desde antes de la fundación del mundo, pero ha sido manifestado en los últimos tiempos por amor a nosotros” [1 Pe 1:20].
Cuando Jesús habla de “la gloria que tuve [echo[12]] contigo antes de que el mundo fuera” (Juan 17:5), es obvio que Jesús no estaba gozando de esa gloria cuando hizo esta declaración, puesto que las escrituras enfatizan que sólo se hizo heredero de esa gloria al completar en la cruz su misión y victoria sobre el pecado (Heb 2:9; Hech 3:13; 1 Pe 1:21; Luc 24:26; conf. Juan 7:39; 12:16).
Rom 1:3 dice que “según la carne” el hijo de Dios “vino hacer” [ginomai] del linaje de David. Pablo confirma que “Dios envió a su Hijo, nacido” [ginomai=vino a existir] procedente de una mujer” [Gal 4:4]. Si Jesús, de alguna u otra forma ya existía previamente, estas declaraciones se contradijeran y por lo tanto, serian falsas. El segundo [“acerca de”] dice que Jesús “con poder fue declarado Hijo de Dios según el espíritu de la santidad mediante la resurrección de entre los muertos” [Rom 1:4]. Note que la resurrección no constituye a Jesús como hijo de Dios, lo anuncia [horizo=“marca”] con poder, su filiación es determinada en su “generación” [genesis, Mat 1:1, 18] en el vientre de María.
Jesucristo es el único hombre, hasta ahora, que ha experimentado 2 esferas de existencia. Como el hijo de Dios [“según la carne”] Jesús vivió en pobreza y humildad sobre la tierra [Fil 2:5-8]. No a muchos se le fue revelada su verdadera identidad. Pero en su resurrección, el fue llevado a la diestra de Dios y este ser humano entro a una nueva fase de existencia. La resurrección es una poderosa confirmación de su nombramiento [marcación=horizo] como el verdadero, ungido-escogido, hijo de Dios. Entonces, podemos hablar de su resurrección como una “generación corporal” que lo marca “con poder” el hijo de Dios. Esto viniendo después que el físicamente y literalmente nació de su madre, María.
Tanto la existencia de Jesús antes que el mundo fuese, como su glorificación, solamente pudieron haber existido en forma anticipada en la mente y propósito de Dios. Este propósito fue a Su tiempo revelado por medio de los profetas y después realizado en un ser humano [anthropos]. Por eso, Jesús dice:
“A la verdad el Hijo del Hombre va, según está escrito de él…” Mat 26:24
Los pasajes que son citados para apoyar la idea de la “preexistencia” literal de Jesucristo no establecen con certeza si ya existía en el cielo antes de nacer. Simplemente enfatizan en un lenguaje figurativo la promesa desde el principio [después de la caída y comienzo de la “historia humana”—Gen 3:15]. Una promesa prevista no solo por los profetas, sino también por el “padre de la fe”, Abraham [Juan 8:56; Heb 11:13]. Marcando un acontecimiento que fue determinado y autorizado por el Padre celestial, desde antes de la creación del mundo[13]:
“Tal vez alguien pregunte: « ¿Cómo resucitarán los muertos? ¿Con qué clase de cuerpo vendrán?» ¡Qué tontería! Lo que tú siembras no cobra vida a menos que muera. No plantas el cuerpo que luego ha de nacer sino que siembras una simple semilla de trigo o de otro grano. Pero Dios le da el cuerpo que quiso darle, y a cada clase de semilla le da un cuerpo propio. No todos los cuerpos son iguales: hay cuerpos humanos; también los hay de animales terrestres, de aves y de peces. Así mismo hay cuerpos celestes y cuerpos terrestres; pero el esplendor de los cuerpos celestes es uno, y el de los cuerpos terrestres es otro. Uno es el esplendor del sol, otro el de la luna y otro el de las estrellas. Cada estrella tiene su propio brillo. Así sucederá también con la resurrección de los muertos. Lo que se siembra en corrupción, resucita en incorrupción; lo que se siembra en oprobio, resucita en gloria; lo que se siembra en debilidad, resucita en poder; se siembra un cuerpo natural, resucita un cuerpo espiritual.
Si hay un cuerpo natural, también hay un cuerpo espiritual. Así está escrito: «El primer hombre, Adán, se convirtió en un ser viviente»; el último Adán, en el espíritu que da vida. No vino primero lo espiritual sino lo natural, y después lo espiritual. El primer hombre era del polvo de la tierra; el segundo hombre, del cielo. Como es aquel hombre terrenal, así son también los de la tierra; y como es el celestial, así son también los del cielo. Y así como hemos llevado la imagen de aquel hombre terrenal, llevaremos también la imagen del celestial. Les declaro, hermanos, que el cuerpo mortal no puede heredar el reino de Dios, ni lo corruptible puede heredar lo incorruptible. Fíjense bien en el [secreto sagrado] que les voy a revelar: No todos moriremos, pero todos seremos transformados, en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, al toque final de la trompeta. Pues sonará la trompeta y los muertos resucitarán con un cuerpo incorruptible, y nosotros seremos transformados. Porque lo corruptible tiene que revestirse de lo incorruptible, y lo mortal, de inmortalidad. Cuando lo corruptible se revista de lo incorruptible, y lo mortal, de inmortalidad, entonces se cumplirá lo que está escrito: «La muerte ha sido devorada por la victoria.»” 1 Cor 15:35-54
“Ahora bien, Dios nos ha revelado esto por medio de su Espíritu, pues el Espíritu lo examina todo, hasta las profundidades de Dios. En efecto, ¿quién conoce los pensamientos del ser humano sino su propio espíritu que está en él? Así mismo, nadie conoce los pensamientos de Dios sino el Espíritu de Dios.
Nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo sino el Espíritu que procede de Dios, para que entendamos lo que por su gracia él nos ha concedido. Esto es precisamente de lo que hablamos, no con las palabras que enseña la sabiduría humana sino con las que enseña el Espíritu, de modo que expresamos verdades espirituales en términos espirituales. El que no tiene el espíritu no acepta lo que procede del Espíritu de Dios, pues para él es locura. No puede entenderlo, porque hay que discernirlo espiritualmente. En cambio, el que es espiritual lo juzga todo, aunque él mismo no está sujeto al juicio de nadie, porque « ¿quién ha conocido la mente del Señor para que pueda instruirlo?» Nosotros, por nuestra parte, tenemos la mente de Cristo.” 1 Cor 2:10-16
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[1] La frase nuestro Señor Jesucristo, (o «Jesucristo es Señor») se halla en las más antiguas confesiones de fe; véase Hech 2.36; Ro 10.9; Fil 2.11.
[2] En la sociedad israelita, el primogénito, o hijo mayor, tenía privilegios y derechos especiales en cuanto a la herencia; al propio tiempo, este primer hijo pertenecía a Dios (Ex 13.2; 22.29-30; 34.19-20). Jehová exige del faraón la libertad de Israel, nación que le pertenece como propiedad exclusiva (cf. Ex 19.5-6).
[3] “Hay algunos también que sostienen que Él [Dios] también produjo a Cristo como Su propio Hijo, pero de una naturaleza animal y que se hizo mención de el por los profetas. Este Cristo paso por María igual como agua pasa por un tubo; y bajo a él en forma de una paloma en el momento de su bautismo, ese Salvador que pertenece a la Pleroma y fue formado por los esfuerzos combinados de todos sus habitantes.” [Ireneo, Contra los Herejes, 1,7,2]
[4] De acuerdo a Gen 3:15, este plan comienza con el “simiente”, cuál iba a destruir al “simiente” de la serpiente. La “historia de salvación” tiene su inicio con este incidente. Entonces, se puede decir que antes de la caída no hay una “historia humana”, ya que el ser humano [adam] es sin pecado y por lo tanto, no confinado a ningún tipo de “historia” [con principio o fin].
[5] Sal 8:5: “Le has hecho poco menor que los ángeles”: la palabra traducida “ángeles” es del hebreo elojím=dios. También traducido como: un dios, los ángeles o seres celestiales.
[6] Dios Padre nunca se refiere a Su Hijo Jesús de esta forma. Si lo hubiera hecho, este tema de “preexistencia” no fuera debatido. Declaraciones acerca la enseñanza y confesión de fe en la biblia siempre son claramente expuestas y explicadas.
[7] Las primeras historias mitas sobre golems se remontan al principio del judaísmo. Los golems fueron creados por personas creyentes y cercanas a Dios.
Como Adán, el golem es creado del barro insuflándole después una chispa divina que le da la vida, de manera que la creación de Adán es descrita en un principio como la creación de un golem. Desde este punto de vista, algunas personas con un cierto grado de santidad y acercamiento a Dios podrían adquirir algo de su sabiduría y poder. Uno de esos poderes sería el de la creación de vida. Sin embargo, no importa qué grado de santidad tuviera una persona, el ser que creara sería solamente una sombra del creado por Dios ya que, entre otras cosas, el golem carece de alma.
[8] El libro de los Salmos menciona varios libros que están en poder de Dios. Aquí se trata del libro en el que están escritas las acciones futuras de los seres humanos, tal como la sabiduría de Dios las tiene previstas. Véanse también Sal 56.8; 69.28
[9] Nota: Este verbo debe ser distinguido de proginosko=conocer con antelación [antemano]. Este último se refiere especialmente a las personas conocidas por Dios con antelación; proorizo se refiere especialmente a aquello a lo que son destinados=ordenados de acuerdo a Su conocimiento anticipado.
[10] El significado y uso de esta palabra en koiné griego varía y por lo tanto es debatida entre teólogos. Puede describir duración [ya indefinida pero no sin fin—Rom16:25; 2Ti 1:9; Tito 1:2] o indefinida debido a que no tiene fin [Rom 16:26] y los otros 66 pasajes en que se halla en el NT.
El significado predominante con el que se utiliza en todos los pasajes del NT [con la excepción de lo relacionados anteriormente] se puede ver en 2Cor 4:18, donde se pone en contraste con proskairos [lit.: «por una temporada»] y en Fil 15, único lugar donde se usa sin un nombre en el NT. Además, se usa de personas y cosas que por su misma naturaleza son sin fin, como Dios [Rom 16:26; Su poder 1Ti 6:16 y Su gloria; 1Pe 5:10]; del Espíritu Santo [Heb 9:14]; de la redención efectuada por Cristo [Heb 9:12], y de la consiguiente salvación de los hombres (5.9), así como de su futuro gobierno [2Pe 1:11], que en otros pasajes es descrito como sin fin [Luc 1:33]; de la vida que reciben aquellos que creen en Cristo [Juan 3:16], con respecto a los cuales Dios ha dicho: «y nunca perecerán» (10.28), y del cuerpo de resurrección [2Co 5:1], que en otros pasajes es declarado «inmortal» [1Co 15:53], en el que aquella vida llegará finalmente a manifestarse [Mat 25:46; Tito 1:2].
También al pecado que «no tiene jamás perdón» [Mc 3.29], y del juicio de Dios, inapelable [Heb 6:2], y del fuego, que es uno de sus instrumentos [Mat 18:8; 25.41; Judá 7], y del que en otro pasaje se dice que «no puede ser apagado» [Mc 9.43]. La utilización de aionios aquí muestra que el castigo mencionado en 2Th 1:9 no es temporal, sino definitivo, y, en consecuencia, la fraseología muestra que su propósito no es correctivo, sino retributivo.
[11] Del koine griego original proegnosmenou=de proginosko=conocer antes de antemano (pro=antes; ginosko=conocer). Algunos intérpretes han argumentado que Cristo no podría haber fracasado en su misión divina porque él estaba predestinado a triunfar. Esta interpretación ignora la “libre elección” e importancia real del sacrificio y tentaciones que Jesús paso [Heb 4:15]. Como un ejemplo para nosotros en nuestra batalla con el pecado, tenía que haber una real posibilidad de fracaso en su misión hacia una vida victoriosa e impecable. Dios no ordeno o predestino antes de mano que Cristo no podía fallar; más bien, Dios previó que él tendría éxito en su misión, debido a la profundidad de su amor, fe y completa sumisión a Dios Padre.
[12] La palabra traducida “tuve” es del griego echo=poseer, sostener, indicando un presente.
[13] Prolepsis: [del griego prolambanein, anticipación] En sentido literario se refiere a un salto hacia adelante en la narración, mediante el cual se adelantan al lector elementos de la trama, de modo que antes de leer la novela ya sabe o al menos intuye cuál va a ser el final: ej., “El día en que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5.30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo.” —Gabriel García Márquez, Crónica de una muerte Anunciada.
EL REINO QUE VIENE

Por el Dr. Javier Rivas Martínez (MD)
Nada hay en la Biblia que señale, aluda, insinúe o diga que “acabaremos morando para siempre” en el sacro y glorioso cielo del Señor. La promesa de Dios hecha a Abraham posee un cumplimiento concreto para el futuro, en esta misma tierra que será sanada totalmente de los efectos deletéreos provocados por la entrada del pecado en ella, desde un principio de su creación. La Biblia no detalla que nuestra última habitación será en la “Invisible Eternidad”, donde Dios reina con poder acompañado de sus incalculables miríadas de ángeles sirvientes.
La iglesia de Alejandría, empapada siempre de paganismo religioso y filosófico griego, fue declarada triunfante en el concilio de Nicea auspiciado por Constantino en los albores de la era común y en el que se formalizó legalmente el dogma luxado de la supuesta divinidad de Cristo; dogma que terminó siendo admitido mortalmente dentro del protestantismo y del catolicismo romano de todos los tiempos. Pero no sólo esto: También la iglesia de Alejandría se adjudicó otra victoria rotunda, y fue con la fatídica doctrina de la inmortalidad del alma que emanó como un fantasma negruzco y horrible por una mala interpretación de ciertos textos bíblicos, bajo las sombra del platonismo griego. Su maligna influencia ha quedado bien asentada en la mayor parte de las “iglesias cristianas” del mundo entero. En el Antiguo Testamento se relata como Dios escogió a Abraham para hacer un pacto con él. En este pacto, el Señor le promete al «padre de la fe» multiplicar su descendencia para convertirla en una grande nación, la de Israel; y la coloca en la tierra de Canaán. Con este acontecimiento ya cumplido, la nación de Israel se convierte, por llamarlo así, en una “rampa” o “puente” para que «todas las familia de la tierra sean bendecidas por Dios» (Gn. 12:3), que es el cumplimiento de la promesa del Reino celestial en el mundo, en la teocracia terrena y futura (Sal. 2: Mt. 5:5; 25:34; Ap. 20:4, 6). Para este efecto, el Cristo obediente sufriría el castigo y vituperio para llevarnos hasta allá gloriosamente (Is. cap. 53).
Es importante comentar que si «aguardamos» la consumación literal de «la esperanza bienaventurada» en el mundo, que es la «manifestación» visible de Cristo en su retorno, en su Parusía, según Tito 2:13, ningún alma inmortal podría estar “aguardándola” (o “esperándola”) en el tercer cielo del Padre y Dios. O la aguardamos arriba o aquí abajo. La Biblia no menciona en sus vitales y preciosas páginas que Dios haya prometido heredar la eterna y célica habitación a sus fieles y santos seguidores. Mucho error hay en esto. Esta infame versión de la limitada mente humana, no deja de ser algo tan extraño y contradictorio, ferozmente ambiguo y absurdo con respecto al verdadero contexto de Tito 2:13 y de otros textos bíblicos más (Estúdiese con seriedad 1 Ts. 4:13-18). Después del ascenso visible de Cristo al cielo, el día en que abandonó la tierra corporalmente, los ángeles les anunciaron a los discípulos del Señor que «de la manera que le vieron partir, de esa misma manera regresaría al mundo». No hay duda que el sentido de estas palabras es completamente literal (Hech. 1:9).
No es razonable suponer o pensar que los apóstoles de Jesucristo pudieran estar consientes en el cielo como “almas inmortales” mirando a Dios en su sublime trono y a Cristo a la diestra de su Padre, debido que los ángeles les habían anunciado que lo verían viniendo “tal como se fue”. Cuando Cristo regrese por segunda vez al mundo perdido «todo ojo le verá» (Ap. 1:7), incluso lo mirarán descender sus apóstoles quienes en estos precisos instantes de la actualidad «duermen en el polvo de la tierra» (Dn. 12:1), «esperando», en el matiz poético de la palabra, el ser despertados del sueño de la muerte para recibir, como el profeta Daniel, «su heredad al fin de los días» (Dn.12:13). Tantos creyentes como descreídos que han muertos, «aguardan» la resurrección para recibir, unos, la corona de vida en el Reino de Cristo, y otros, su merecido castigo en el Lago de Fuego (Jn. cap. 5).
De los tantos que hay, escogí estos hermosos versos bíblicos para mostrar la literalidad terrenal del futuro Reino de Dios. Empecemos, pues:
«Lo que vio Isaías hijo de Amoz acerca de Judá y de Jerusalén. Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de Jehová como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones. Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová. Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra. Venid, oh casa de Jacob, y caminaremos a la luz de Jehová» (Is.2:2-5).
«En los últimos días» en el primer texto, es una locución que señala comúnmente la «era mesiánica». Ésta clausurará en su devenir «los tiempos de los gentiles», para finalizar con los sistemas inicuos del mundo caído (Lc. 21:24), cuando Cristo destruya sus enemigos, reyes, príncipes, capitanes y vasallos, en el Armagedón (Ap. 16:14). En esta era de Paz y de «conocimiento universal de Dios» (Hab. 2:14), de nuevo orden mundial, será manifestada una época incomparable de bendición, de amor, de bondad y de justicia a través de la persona de Jesucristo que regirá las naciones de la tierra con carácter célico, con «vara de hierro» (Sal. 2:8; Ap. 2:26-27). Este es el Reino teocrático prometido en antaño al rey David por el Señor, cuando le fue declarado que «su casa, trono y reino serían afirmados para siempre» (2 S. 7:16). Le corresponderá a Cristo, el hijo de David, «sentarse en su trono de gloria» para regir el mundo renovado con armonía y autoridad davídica (Mt. 25:31):
«Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto» (Is. 9:7).
En Is 2:2, «el monte de la casa de Jehová», es una referencia al «Monte de Sion», a Jerusalén. No indica tan sólo un lugar ubicado geográficamente, sino también el punto principal de convergencia cúltica mundial para la adoración divina, el centro mismo del gobierno de Dios donde Cristo tomará función legal como Rey de la tierra milenaria, en el que estarán implicados en un mover espiritual único el Pueblo de Israel y las naciones del mundo para venerar a Jehová de corazón año tras año, a parte de las hartas bendiciones materiales que recibirán como producto de la «tierra regenerada» (Mt.19:28), la cual es anhelada hoy por los genuinos hijos de Dios que comprenden bien los propósitos futuros y verdaderos de su Dios y Padre:
«Y todos los que sobrevivieren de las naciones que vinieron contra Jerusalén, subirán de año en año para adorar al Rey, a Jehová de los ejércitos, y a celebrar la fiesta de los tabernáculos» (Zac. 14:16).
« Y vosotros seréis llamados sacerdotes de Jehová, ministros de nuestro Dios seréis llamados; comeréis las riquezas de las naciones, y con su gloria seréis sublimes» (Is. 61:6).
En Is. 2:3 no se precisa, en este caso, la ley ritualista o ceremonial, sino la que Dios implantará en su Reino de justicia. En este Reino, los valores éticos y morales tendrán alta estima, no como ahora, que han sido hollados y corrompidos por la naturaleza depravada de los seres humanos. La paz mundial será establecida y habrá justicia social para aquellas personas que ingresen al Reino teocrático y milenial (Zac. 9:10; Is. 2:4; 9:7; 42:3; 65:21; Sal. 72:1-4, 12-14; Sof. 3:9). La tierra renovada será asombrosamente fértil y productiva. Habrá abundancia de alimentos: la pobreza será abolida en lo absoluto (Is. 32:14; 35:5-6; 65:20-22; Zac. 14:3-4; Am. 9:13; Is. 11: 6-9; 32:15-16).
El mundo en general sufrirá notables y benéficas modificaciones morfológicas. El propósito de Dios en esto es de restaurar la creación como era en el principio, antes de la caída edénica. La antigua creación será libertada del pecado, de la maldad, de los implacables efectos de las enfermedades, de los desastres naturales, de las guerras (Is. 2:4), de la muerte, del dolor, de las fronteras, del prejuicio del racismo y del egoísmo humano:
«Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios» (Ro. 8:20-21).
Para terminar, concluyo diciendo que el Reino de Emanuel, «Dios con nosotros», el de Cristo, será establecido en la tierra y no en el cielo de Jehová (Sal. 2:8; Is. 11:9: 42:4: Jer. 23:5). El Reino de Cristo se centrará en la Ciudad Amada, en Jerusalén (Is. 2:1-3; 62:1-7; Zac. 8:20-23), y alanzará todas las naciones del mundo (Sal. 72: 11, 17; 86:9; Is. 55:5; Dn. 7:13-14; Zac. 8:22).
La prueba es clara e irrefutable.
Un verso para reflexión:
«El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos» (Ap. 11:15).
Dios les bendiga hermanos y amigos que nos visitan con agrado.
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HOMOSEXUALIDAD EN BETEL ENTRE LOS MIEMBROS DEL CUERPO GOBERNANTE DE LA WATCHTOWER
http://www.freeminds.org/bethel/homosexuality_bethel.htm
Homosexualidad en Betel y entre los miembros del Cuerpo Gobernante de la Sociedad Watch Tower
Traducido Por David García de:
Homosexuality at Bethel and among members of the Governing Body of the Watch Tower Society

Fotografía privada tomada del Cuerpo Gobernante de Los Testigos de Jehová en 1975 fila de arriba, de Izquierda a derecha: Daniel Sydlik, Theodore Jaracz, Raymond Franz (renunció en 1980), Lyman Swingle, Lloyd Barry (murió en 1999), Milton Henschel (murió siendo el 5to. presidente, arriba atrás), William Jackson (difunto, al frente en el medio) Karl Klein (murió en enero 2001), Grant Suiter (difunto), Alberto Schroeder, Leo Greenlees (obligado a renunciar). La fila de abajo: Ewart Chitty (obligado a renunciar), Frederick Franz (difunto, 4to. presidente), Nathan Knorr (difunto, 3er. presidente), George Gangas (difunto), John Booth (difunto), Charles Fekel (difunto) no mostrado: John Barr, Carey Barber, Martin Poetzinger (difunto), Gerrit Losch
Esta página es una recopilación de observaciones y experiencias elegidas de numerosos miembros anteriores de la Watch Tower de Nueva York y la familia de Betel canadiense, así como de fuentes exteriores y otros al presente ex-Testigos de Jehová.
La Watchtower está ¾como cada una de las otras sectas religiosas fundamentalistas¾ fuertemente en contra de la homosexualidad.
Permítanos descubrir unos cuantos casos dentro de su propia jerarquía:
Leo Greenlees
El miembro del Cuerpo Gobernante Leo K. Greenlees fue obligado a renunciar y abandonar a Betel para finales del 1984. Él se afilió a la Betel canadiense de Toronto en 1936, eventualmente convirtiéndose en el tesorero de la sucursal IBSA de Canadá. [IBSA; es el equivalente británico de la Sociedad de Biblia y Tratados Watchtower de Nueva York, Inc.] En 1964 él se mudó para Betel en Brooklyn y para el 1965 fue elegido como director de la Sociedad en la Corporación de Nueva York. Como director automáticamente Greenlees se convirtió en un miembro del “cuerpo gobernante” cuando ese cuerpo se instituyó formalmente en 1971. Frecuentemente él daba discursos en las graduaciones de Galaad, y fue el orador de cierre en la reunión de negocios anual y centenaria de la Watchtower en el estadio Three Rivers Stadium en Pittsburg, Pensilvania el 6 de octubre de 1984. La Atalaya del 15 de enero de 1983 lo menciona como: “el presidente del programa, Leo Greenlees, miembro del Comité de Enseñanza del Cuerpo Gobernante”. La última mención de Greenlees se encuentra en La Atalaya del 1º de diciembre de 1984, Pág. 27, donde se indica que él repartió los diplomas en la graduación de Galaad de septiembre, dice: “Para concluir la sesión de la mañana, el presidente del programa, L. K. Greenlees, hizo entrega de los diplomas”. Para finales del 1984, Greenlees según se alega fue declarado culpable por el resto del cuerpo gobernante por violación a un niño de diez años de edad. Los padres del muchacho se quejaron ante la Sociedad y se tomó acción. Greenlees era un amigo de la familia y frecuentemente los visitaba. Después de dejar a Betel Greenlees sirvió como precursor especial y eventualmente fue anciano en la congregación de “la parte baja” de la ciudad en Nueva Orleáns, Louisiana. Él murió para finales del 1980. Es interesante, que el muchacho al que Greenlees violó aplicó para asistir a Betel varios años después, alrededor del 1991, y fue rechazado. Los líderes de la Watchtower al parecer temían que los otros betelitas le dijeran sobre los ‘rumores’ de Greenlees, sin saber que estaban hablando con él, quien fue la víctima de Greenlees, y causaran que el joven supiera que nunca se le hizo justicia. Y entonces él pudiera confirmar estos rumores.
Percy Chapman
Percy Chapman era otro miembro acusado de Betel de ser homosexual. Se alegó que Chapman fue un tiempo el amante del miembro del cuerpo gobernante Leo Greenlees. En el 1959, bajo la indirecta de un escándalo homosexual, Knorr viajó a Canadá para reemplazar a Chapman quien era el superintendente de la sucursal canadiense. Knorr degradó a Chapman a conserje, pero le permitió permanecer en la Betel de Toronto — bajo la condición de que él se casara. Según Larry D., un anterior Testigo de Jehová de Toronto: “Percy… estaba totalmente en contra del matrimonio y él se aseguraba que ninguno de los “jóvenes de Betel” ni siquiera consideraran ése tema…” Larry describió a los jóvenes de Betel de los años cincuenta, como qué: “Ellos eran todos jóvenes y muy guapos, escogidos cuidadosamente por el propio Percy Chapman; incluso había un grupo élite conocido como los ‘nenes de Percy’ quienes lo acompañaban a restaurantes costosos y barras… para ese tiempo, Betel quedaba en la Avenida Irwin en el centro del distrito en una zona para homosexuales de Toronto. Incluso había un Salón del Reino arriba del ‘Parkside’, que era una de las pocas barras para homosexuales de Toronto para los años cincuenta y sesenta.” Después de la desgracia de Chapman, Larry quien personalmente conoció a Greenlees escribió: “Pobre Leo Greenlees, el compañero íntimo de Percy por tres décadas… tuvo que buscarse un nuevo compañero de cuarto… Él era muy abierto sobre su homosexualidad con aquellos pocos hermanos jovencitos y guapos… Él se trajo a otro muchacho de Betel, Lorne Bridle quien era bien parecido y encantador”. Sin tener en cuenta su relación la que era muy dudosa con Chapman, a Greenlees se le hizo Tesorero de la WTB&TS y uno del Cuerpo Gobernante. Según Larry: “Él logró evadir la casería de brujas en Betel de Brooklyn para el principio de los años setenta cuando docenas de jóvenes en Betel fueron expulsados después de conocerse sobre sus citas de media noche a la sauna en Betel de Brooklyn”.
Notas del editor: Aunque esto no puede ser prueba concreta, es con convicción firme que nosotros imprimimos éste artículo. Gracias al testimonio de muchas personas que trabajaron en Betel durante este tiempo, nosotros podemos estar seguros que esto era de conocimiento común. Antes de que usted eche a un lado este artículo, por favor recuerde lo que La Atalaya del 1º de enero de 1986, Pág. 13, Párr. 12 dice:
“Por extraño que parezca, aun personas prominentes en la organización de Jehová han sucumbido a prácticas inmorales, como la homosexualidad, el intercambio de esposas y abuso deshonesto de menores. También ha de decirse que, de las 36.638 personas que fueron expulsadas de la congregación cristiana el año pasado, la mayor parte de las expulsiones tuvieron que ver con prácticas inmorales.”
Un punto interesante a considerar: En marzo de 1969 sesenta homosexuales salieron de la oficina principal de la sede mundial llamada Betel en Brooklyn pero entonces el presidente Nathan Knorr exigió que esto también se encubriera.
Ewart Chitty
El miembro del cuerpo gobernante Ewart Chitty (nació cerca del 1898) renunció a su posición en 1979. Él ingresó a la Betel de Londres en 1921, empezó a trabajar en “la oficina”, y para el 1938 ya tenía alguna clase de posición oficial, como lo mencionan dos Watchtower [revista La Atalaya en inglés] del 1938 donde él le respondía a J. F. Rutherford sobre la asistencia de los miembros de la familia de Betel al “estudio” familiar. Para el 1942 Chitty era el secretario de la Asociación de Estudiantes de la Biblia Internacional (IBSA; el equivalente británico de la Sociedad de Biblia y Tratados Watchtower de Nueva York, Inc.) En alguna parte con el transcurrir del tiempo él fue nombrado como secretario-tesorero del IBSA, posición que él mantuvo hasta su nombramiento al cuerpo gobernante en noviembre de 1974. Después de renunciar al cuerpo gobernante en 1979, Chitty permaneció en Brooklyn trabajando en el comité de redacción, así que ciertamente él estaba en buenas relaciones. En la revista ¡Despertad! del 22 de agosto de 1981, Pág. 10, hay un artículo de Chitty haciendo comentarios sobre las personas que han perdido su amor al prójimo y a Dios. Al parecer para este tiempo Chitty estaba bebiendo muchísimo, según sus amigos íntimos. Probablemente esto contribuyó a su despedida de Brooklyn y ser reasignado a Betel de Londres unos años después. Allí él trabajó en una posición de poca responsabilidad, pero fue nombrado anciano en una congregación local. Chitty murió alrededor del 1993. Acerca de la alegada homosexualidad de Chitty, él ciertamente hizo algunos comentarios de la historia de su vida en la Watchtower La Atalaya en inglés del 15 de febrero de 1963 Pág. 118, inclinándose en esa dirección. [En La Atalaya correspondiente al español del 15 de julio de 1963, Pág. 443 no aparece en el orden de la revista en inglés, aparece en otra bajo el mismo tema, pero con los demás temas de la revista en inglés omitidos y se suaviza el lenguaje un ejemplo; se ha cambiado la palabra “boyfriend” {Novio} a “un muchacho amigo”.] Para ese entonces él se había alojado con el mismo hombre durante 30 años. Al tiempo que en Brooklyn, Chitty parece haber preferido a los hombres más jóvenes como compañeros de cuarto. El verdadero cargo traído al cuerpo gobernante contra Chitty fue de echo por un anterior compañero de cuarto y envolvía alguna clase de conducta impropia. El cuerpo gobernante concluyó que Chitty tenía tendencias homosexuales, lo que sea que significara, y le pidieron que renunciara. Chitty apenas pudo hacer nada sino obedecer los deseos de los demás miembros del cuerpo gobernante, siendo que su única alternativa era dejar a Betel a la edad de 81 años después de haber estado allí por 58 años. Puede muy bien haber sido que el cuerpo gobernante no vio a Chitty como culpable de tener actividades homosexuales, siendo que él seguía siendo un miembro de Betel en Brooklyn o Londres, pero también pudo haber sido que ellos hicieron un trato: Chitty guardaría silencio sobre dónde “los cuerpos muertos” fueron enterrados con tal de que la Sociedad lo mantuviera durante su vejez.
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LA MASTURBACIÓN: UNA PERSPECTIVA CRISTIANA

Una búsqueda personal a través de la Biblia para encontrar información sobre el tema de la masturbación fue un poco decepcionante para mí, ya que no encontré nada al respecto, para mi sorpresa. Para mí, el silencio de la Biblia sobre el tema es un poco extraño, ya que sí bien se extiende para hablar con franqueza acerca de otros asuntos sexuales como la fornicación, el adulterio e incluso el sexo con animales, no lo hace con igual hincapié con la masturbación. Prácticamente nada se habla al respecto. Cristo, en una de sus enseñanzas iba más allá del 'adulterio carnal y señaló el adulterio del corazón. (Mateo 5:28). Muchos cristianos de hoy en día en un intento de justificar la masturbación como un pecado van tan lejos como para compararlo con el 'onanismo', como se observa en Génesis 38:9. En realidad, la mayoría de las personas prefieren llamar a la masturbación “onanismo". Pero la conducta de Onán fue un claro acto de malicia y engaño hacia Tamar; además, sus acciones no se pueden catalogar como masturbación propiamente dicho.
La masturbación se refiere a la estimulación sexual de los genitales propios con la intención de lograr el orgasmo. Esta estimulación se lleva a cabo principalmente de forma manual, o por el uso de contacto corporal por debajo de la relación sexual, a través del uso de objetos o una combinación de estos. Principales tipos incluyen la masturbación propia, la masturbación mutua y la masturbación de los animales. Está estrechamente relacionado con las fantasías sexuales y se mueven de la mano. Punto de vista ético, algunas personas lo ven como un pecado que es tan grave como la fornicación, el adulterio o la violación.
Este es un problema universal que se produce en todos los círculos de la vida. Casi todos los adolescentes se masturban e incluso los hombres y las mujeres casados la practican. McCary James, autor de la sexualidad humana ha descubierto que aproximadamente el 95% de los hombres y entre el 50 y el 90% de las mujeres se masturban. Sin embargo, debo señalar que es muy agudo y frecuente en individuos cristianos, que por sus valores cristianos y las condenas han dicho que no al sexo fuera del matrimonio.
Ahora la pregunta sigue siendo "¿es la masturbación una actividad moralmente aceptada para un discípulo de Cristo, o es un don de Dios para ayudar a evitar la promiscuidad sexual?" La mayoría de los expertos médicos son de la opinión de que la práctica sea segura y no es dañina cuando se hace con restricción. Es considerado en muchos círculos de la salud mental como un medio de aliviar la depresión, el estrés y, posteriormente, conduce a una mayor auto-estima. También es útil en las relaciones cuando una pareja quiere más sexo que el otro, proporcionar una alternativa a las relaciones sexuales y, finalmente, conducen a relaciones más estabilizadas. En materia de salud reproductiva, puede ser visto como un medio de aumentar la fertilidad durante el coito. Altera las condiciones de la masturbación femenina en la vagina, el útero y cuello uterino, de manera que puedan modificar o aumentar las posibilidades de concepción, pero esto sin embargo, depende del momento de la masturbación. En los hombres, la masturbación lleva a cabo con la motilidad de los espermatozoides de edad baja del tracto genital para dejar paso a los espermatozoides frescos con mayores posibilidades de concepción en el eyaculado siguiente. Por último, algunas parejas lo encuentran como medio para desarrollar su pleno potencial sexual, identificación de las partes más sensibles de sus cuerpos.
Algunas de las preocupaciones principales acerca de la masturbación es su estrecha relación con las fantasías sexuales que en la mayoría de los casos conducen a la mayoría de las perversiones sexuales, la pornografía, la violación y actos inmorales por el estilo. Es cierto, no obstante, que puede traer algún tipo de satisfacción que podría convertirse en un vicio; en una obsesión con sentimientos de culpa en el largo plazo.
El silencio de la Iglesia sobre este tema no está ayudando del todo a los cristianos para su manejo. Desesperados, los cristianos tratan de reprimir sus sentimientos sexuales y así estar libres de toda culpa y decepción que viene con ellos. La responsabilidad por lo tanto se encuentra en la iglesia para discutir este tema de manera explícita y ayudar a su congregación a tomar las decisiones correctas. La masturbación es una parte real de la vida sexual humana y no puede ser completamente barrida bajo la alfombra o eliminada. Este deseo debe ser controlado, con énfasis en la disciplina física y en los ejercicios espirituales, por medio de manteniendo la mente ocupada o enfocada en otras metas. La masturbación es un problema muy difícil de manejar para la mayoría de las personas y debo recalcar que la ayuda divina del Espíritu Santo nos hará un gran bien para ayudarlo a controlar por completo. Para terminar, la masturbación requiere mucha imaginación lujuriosa, esto significa que la persona debe enfocar su mente hacia imágenes sexuales explícitas que chocan con el precepto de Jesús que afirma que “mirar (mentalmente) a una mujer (sea en persona o en fotos) con lujuria ya es fornicación. Por tanto, la masturbación linda con la fornicación toda vez que el que lo practica se imagina mentalmente que está teniendo relaciones sexuales con mujeres u hombres provocativos. Aquí, creo, está el problema con la masturbación. Es casi imposible masturbarse sin fornicar mentalmente. El sentimiento de culpa que siente el que lo practica debiera ser razón suficiente para no realizarlo. Si la conciencia te acusa, por alguna razón será. Sólo el que tiene la conciencia cauterizada no siente ningún remordimiento y seguirá practicándola como si fuera algo común y natural.
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